Los cuatro fantásticos
24 Marzo, 2009
Idénticos al título del presente post, así han sido los cuatro años que hoy cumple La orgía perpetua. Situarme a este lado del espejo a lo largo del tiempo mencionado me ha permitido aprender, reír, llorar, soñar, amar, perdonar, olvidar, compartir y, lo más interesante, contemplar escenas memorables que luego intento mostraros pasadas por mi particular tamiz.
Mi más reciente visión desde esta orilla ha sido la de una pareja de antílopes subidos a un cuadrilátero verde, dos mamíferos majestuosos sosteniéndose sobre sus patas traseras (las delanteras enfundadas en unos guantes de boxeo). En cada asalto, un nuevo abrazo más estrecho, más verdadero, más sentido, un tratar de noquear al contrincante a base de afecto. Y como público, vosotros, desnudos, acalorados, gritando el nombre de vuestro púgil favorito entre besos y caricias recibidos del resto de orgiastas. Y de fondo, una canción revelando la mayor necesidad del ser humano. Y yo, medio vestida para la ocasión de reina de la baraja.