Mi amigo Faulkner
30 Septiembre, 2005
En una tasca de su barrio, mi querido amigo Faulkner, entre cañas, risas y desparrame, va y se me descuelga con que ha visto la luz, y que si quiere terminar de una vez por todas su novela tendrá que renunciar al sexo.
Y yo, que lo primero que hago ante semejante revelación es atragantarme […]
