¿Adónde van los patos? I

Más o menos una vez al mes, Sol reúne en casa a todos sus amigos para agasajarnos con comida, copas y buen rollo en unas cenas memorables que se extienden hasta altas horas de la madrugada. Yo siempre suelo llamarla poco antes del evento en cuestión para preguntarle si puedo ir acompañada de mi última historia imposible. Necesito que, junto con Sebas, me dé su opinión al respecto. Ella, invariablemente, siempre me contesta entusiasmada un eufórico: “¡Claro, tráetelo!”.
Esta noche llego sola, con dos botellas de vino y unas flores para la anfitriona. Hay más gente que de costumbre. Pese a ello, la mayoría de las caras me suenan. Finalizado el banquete, distintos grupos se dispersan a lo largo y ancho del piso. Después de charlar un rato con los integrantes de unos y otros, cojo mi ron con Coca-Cola y me marcho a buscar a Sol. Paso de la cocina al salón, atravieso la terraza y termino en el dormitorio de mi amiga, que está lleno de invitados. Nada más verme, un desconocido alto de pelo corto y oscuro, que se encuentra frente a un caballete, me tiende un pincel y una sonrisa:
–Toma, pinta algo en mi cuadro.
Tras sobreponerme a la estupefacción de la propuesta, agarro el presente ofrecido y me asomo al lienzo. Desde luego no me encuentro ante un Van Gogh, sin embargo estoy segura de que mi intervención podría empeorar aún más el resultado.
–Oye, mejor no. Lo último que deseo es estropear tu obra de arte.
–No te preocupes, Ella, si no os gusta cómo queda, podéis volver a empezar –Sol sale de no sé dónde, abre el altillo de su armario, empieza a sacar material pictórico para repartirlo entre los allí presentes y luego desaparece. Dos chicos y una chica se sientan en la cama, colocan los lienzos sobre sus piernas y se afanan en emborronar los respectivos fondos blancos que les han tocado en suerte.
–Venga, anímate –escucho de nuevo al muchacho.
–Bueno, tú lo has querido. ¿Hay granate?
–¡Marchando una de granate! –el chico estruja dos tubos de pintura, coloca los pegotes rojo y negro sobre la paleta y, acto seguido, los mezcla–. Aquí tiene, señorita.
–Gracias, muchas gracias. Ya que vamos a compartir cuadro, no estaría de más que nos presentáramos –mientras hablo, comienzo a guarrear la creación ajena.
–Claro. Me llamo Hugo.
–Encantada, Hugo. Yo soy Ella.
–Ya.
–¿Ya? ¿Cómo que ya?
–Acabo de escuchar a Sol pronunciar tu nombre.
–¿De qué conoces a Sol?
–Somos primos. ¿Y tú?
–Nosotras nos conocemos a través de un amigo común: Sebas.
–¡Ah, sí, Sebas! Me lo han presentado al llegar.
Uno de los artistas apócrifos se tropieza con el pie de otro al levantarse de la cama y su pincel termina haciendo diana a la altura de mi cadera izquierda. Mi grito de pánico al comprobar el lamparón que ha bautizado mi pichi crudo hace que Sol regrese a escena para restar dramatismo al asunto.
–Ella, no te preocupes: el aguarrás quita la pintura de la ropa. Yo tengo que ir a buscar hielo. Toma, Hugo –mi amiga le entrega a su primo un trapo y un frasco–, ayúdale con la mancha.
El muchacho, diligente, coge el material de limpieza y me saca del dormitorio.
–Ven. Te voy a dejar el vestido como si todavía le colgara la etiqueta de la tienda.
Sonriéndome, entro en el cuarto de baño junto a mi benefactor, que se arrodilla a mis pies para empezar la tarea.
–Oye, esto apesta. Como encima no salga la mancha…
–Que sí sale. ¿Cómo no va a salir? ¿No has escuchado a Sol? Ella es la pintora. Tienes que confiar en lo que dice –el chico moja el trapo en el aguarrás y frota la zona afectada. Realiza dicho trabajo con la mano derecha. La otra la apoya en mi muslo para no perder el equilibrio–. Mira, ya empieza a irse el churrete.
–¿A ver? ¡Anda que…! Pero si se nota muchísimo.
–¡Ay, qué niña más impaciente! ¿Quieres esperar un poco? No te he dicho que hubiera terminado.
–Menudo colocón nos vamos a pillar. ¿No te marea este olor?
–A mí me mareas tú. ¿Te podrías estar quieta? Anda, asómate al espejo. Yo creo que ya está.
Después de actuar como se me pide, compruebo que, en efecto, la mancha ha desaparecido.
–¡Madre mía!, está impecable. Oye, muchas gracias.
–No las merece, señorita. Supongo que tú habrías hecho lo mismo por mí, ¿no?
–Por supuesto. Bueno, vamos. Tengo que pedirle a Sol que me preste algo para cambiarme. Si sigo con este olor a aguarrás encima, me desmayaré.
–Espera, espera un momento. Me acabo de dar cuenta de que aquí te queda una manchita –Hugo, que ya se ha puesto de pie, señala mi cara con su dedo índice. Al instante, besa con un cuidado extremo mi pómulo izquierdo–. Sí, sí, y aquí veo otra –ahora le toca a la nariz–, y aquí…
Cuando los labios limpiadores comienzan a emplearse a fondo con el fin de eliminar los restos de pintura de los míos, la voz de Sol suena, lejana, al otro lado de la puerta:
–¿Qué, chicos, cómo va eso?
14 Enero, 2008 a las 4:21
Que rico texto, Ella! Voy a quedarme pegado al monitor presionando cada minuto la tecla “recargar” hasta que aparezca la segunda parte. Ya gemiré después.
Besos suspensivos…
14 Enero, 2008 a las 8:50
Cuidado con los quitamanchas, que todos prometen mucho…. ;-)
14 Enero, 2008 a las 13:24
Esas fiestas de artistas… ay, ay, ay, Ella, que no aprendes ;)
14 Enero, 2008 a las 13:43
Ovación cerrada para la maniobra del primo ¡Qué figura! Por el bien de los dos, sólo espero que fuera uno de esos XY que sí se llevan esta temporada.
14 Enero, 2008 a las 13:43
Por cierto, muy chula la foto.
14 Enero, 2008 a las 13:59
Ah, esas fiestas donde uno se encuentra con desconocidos son geniales. A veces acaban dejando huella, y hacen que esas fiestas se recuerden como un regalo.
14 Enero, 2008 a las 14:20
Vaya, el mismísimo Vizconde de Valmont en esta orgía… Enorme honor el que nos hace con su presencia, señor, versado como se encuentra en fiestas y bacanales.
Besos de colores para todos.
14 Enero, 2008 a las 14:20
¿Cómo va eso? Pues bastante bien, oye. Me gusta ese XY Ella, aunque da la sensación que se le da mejor quitar la pintura que emplearla sobre el lienzo… quien sabe, si te ofreces como lienzo para él lo mismo le sale una verdadera obra de arte.
Besitos de colores!!
14 Enero, 2008 a las 14:53
Mundo extraño este.
Extraño y sorprendente.
Lo que no es necesariamente malo ni mucho menos.
14 Enero, 2008 a las 15:34
Ni bueno tampoco, Susej, porque tú no sueles mostrarte tan críptico en tus gemidos.
Besos intrigados.
14 Enero, 2008 a las 15:35
Precisamente me pillas volviendo de la tintorería, y me han clavado 6,70 € por limpiar dos jerseys. No sé si llorar de rabia, o irme a comprar un pincel y un tirachinas.
Mejor lo segundo.
Besos limpiadores.
14 Enero, 2008 a las 15:43
¿Un tirachinas, Reno de Roja Nariz? Prefiero no preguntar para qué. Mejor le dejo vía libre a mi mente calenturienta e imagino un tórrido final para la historia del tirachinas y el reno.
Besos rojos.
14 Enero, 2008 a las 16:41
me parece supersexy lo del ofrecimiento del pincel y la invitacion a colaborar artísticamente. Me quedo esperando la segunda entrega, igual que nef.
14 Enero, 2008 a las 17:00
El tirachinas es para lanzar el pincel con algo de precisión. Un arco, o una ballesta, me parecía excesivo; aunque tiene su importancia el lugar del impacto. Ese lo dejo para tu mente calenturienta, y para la mía.
Besos desde el bosque de Sherwood.
14 Enero, 2008 a las 18:03
Me encantó este espacio… Me pareció maravilloso, puesto que es una invitación. Seguiré todos tus pasos. Un saludo.
14 Enero, 2008 a las 19:22
Interesantes esas fiestas de las amistades de Ella donde te invitan a pintar en un lienzo en blanco. interesante Ella que libera la mente y se atreve a hacerlo. Interesante Hugo que pinta y además se aventura a limpiar.
Interesante historia, interesante vida.
14 Enero, 2008 a las 20:32
Reno de Roja Nariz, pues anda que así vas a cazar mucho. ¿Un tirachinas para lanzar un pincel? Un pedazo de arco bien tensado, hombre. De lo contrario dudo mucho que des en la diana.
historiaspendientes, bienvenido/a (oye, aclárame tu carga cromosómica, para dirigirme a ti en condiciones). Gracias por tu generoso gemido. Será estupendo tenerte por aquí.
El Vendedor, interesantes tus ojos, que son los que miran y enfocan y adjetivan.
Besos desenfocados.
14 Enero, 2008 a las 20:33
¿Contestaron o se desmayaron con el olor a aguarrás?
14 Enero, 2008 a las 20:41
brisuón Çafrén, ¿pretendes cargarte la grandeza de los finales abiertos?
Besos incrédulos.
14 Enero, 2008 a las 21:33
No sé por qué, pero me gusta, me deja sin sentido el olor de la pintura fresca, el de la gasolina, el de la brea recién echada sobre la carretera, el del alcohol quemado, ¿me lo tendré que mirar? Tu post me ha olido a eso, a perfume concentrado de pintura fresca.
14 Enero, 2008 a las 21:44
Labios limpiadores. Debo prodigarme más por ese tipo de fiestas, últimamene mi torpeza es cada vez más evidente y todo puede pasar. Creo que me arriesgaré a probar.
Besos lokos
14 Enero, 2008 a las 22:06
carajo, qué ganas tenía de engancharme de nuevo a una de tus historias.
Joer, pero cómo me he alegrado, uffff
ais
qué bien
14 Enero, 2008 a las 22:07
ah, genial la foto, pero genial genial. Me encantaría conocer tu fuente. Mae mía, cuánto arte
14 Enero, 2008 a las 22:11
El depredador sacó a su presa de la manada, se ganó su confianza y atacó. La belleza de su estrategia está en la sencillez.
Qué fue de la tecnica del acorralamiento que se usaba en mis tiempos??
Besos del gran Lebowsky
14 Enero, 2008 a las 23:35
A mí me gusta mucho el olor de la pintura. Y también las fiesta estas de artistas por más que sea un fiasco absoluto como organizador.
En cualquier caso y como diría mi ideólogo particular, el primo del relato más que un artista es un artistazo de los buenos.
15 Enero, 2008 a las 0:02
manuespada, ¿mi post te huele a eso y me preguntas si te lo haces mirar? Tienes unas cosas…
paranoicoilusionista, un día de estos te vienes conmigo de fiesta.
Lau, yo me lo paso tan bien como tú con estos post al pasearme por aquí y escuchar tus gemidos entusiastas.
Tikista, pero mira que eres bruto. ¿Por qué no nos detallas tu técnica infalible?
capitan-alatriste, como tu ideólogo particular sea quien yo me sé… jaja, verás cuando se pase por aquí y se compruebe mencionado.
Besos noqueadores.
15 Enero, 2008 a las 3:46
Ten cuidado Ella… ¡así se empieza!
15 Enero, 2008 a las 3:47
más besos con espátula, bien gruesos, como esas pinceladas texturadas
15 Enero, 2008 a las 9:30
Ella, el post es magnífico, pero me desorienta el título. ¿Están esos patos por los que preguntas emparentados con los de Holden Caulfield? Ahora que estamos en invierno… Supongo que habrá más claves en la segunda parte.
Besos expectantes.
15 Enero, 2008 a las 11:59
Arturo, todo a su debido tiempo, ¿no?
Besos relajantes.
15 Enero, 2008 a las 12:01
Te ví en otro sitio y me gustó lo que se pinta aquí. Sensualidad y buen gusto. Gemiré habitualmente, si no hay inconveniente.
Saludos.
15 Enero, 2008 a las 12:33
Ya se que no viene al cuento
Pero mi curiosidad insana
Se pregunta por el lienzo
Lo dejasteis olvidado
Pobre cuadro inacabado
Besos col-erase
15 Enero, 2008 a las 12:40
Gracias por tus palabras, El Instigador. Es un placer tenerte en esta orgía. Bienvenido. Espero seguir escuchando tus gemidos.
Bolki, tú lo has dicho, muy, pero que muy insana.
Besos pictóricos.
15 Enero, 2008 a las 13:31
Pues yo, por más que me esfuerzo en mis clases, no dejo de ser un pintor de brocha gorda.
Este Hugo… es un crack con el pincel…
Besos prerafaelistas
15 Enero, 2008 a las 17:47
Jeje, vaya cuadro desgarrador…
Ya me tienes otra semana ansiosa perdida para ver cómo termina todo!
Y envidiosa perdida, buscando un pichi crudo bien marcón por todas las rebajas de la zona, a ver si alguien me lo mancha un poquito…
Besos titanlux,
15 Enero, 2008 a las 18:08
Que delicia volver a leerte!! Y con esas “manchas”…ay, yo quiero una ración triple para ya!!!
Espero, espero….la continuación.
Bikiño bonita,ahh, que ya me cambie de dirección….año nuevo…blog nuevo ?? pues eso :P
15 Enero, 2008 a las 22:15
Enhorabuena por las novedades, Azulita. En breve te visito en tu nuevo hogar.
Besos de carmín.
16 Enero, 2008 a las 0:40
Dicen que las segundas partes siempre dejan que desear. Pienso que porque jamás han hecho bien la primera jornada. Siempre se puede dejar al otro suplicando por más, sólo es cuestión de paciencia y dedicación.
Añado. Lo mejor ya sucedió. La cacería a terminado; el resto ya es mero trámite.
16 Enero, 2008 a las 1:09
La mancha de mora en la piel
con mora verde se quita.
Tengo la noche folclórica.
Besos musicales
16 Enero, 2008 a las 2:54
Y que paso entonces?? es lo bueno de ir sola a las fiestas….
me gusto mucho la foto
16 Enero, 2008 a las 16:14
Bonito relato. Y buen final abierto. Saludos.
16 Enero, 2008 a las 16:29
dónde van los patos? …donde va la pata, no?
un beso patoso, ella, ahora ya gemiré de placer en tiempo real…
16 Enero, 2008 a las 21:18
Santiagovenir, tú sí que sabes.
Iluminado, qué curioso. No te imaginaba muy folclórico, fíjate.
monton de palabras…
Recaredo Veredas, gracias por tus palabras.
dani (kardone), pues sí, veo que nos vamos poniendo al día. Tendré que acostumbrarme a tus gemidos en tiempo real.
Besos patosos.
16 Enero, 2008 a las 21:24
vaya forma de interrumpir de Sol, que su primo no la advirtió de su jugada con el quitamanchas en privado en el baño…
16 Enero, 2008 a las 21:31
Pues se ve que no, Real-X.
Besus interruptus.
16 Enero, 2008 a las 21:33
No se intrigue Ella, era más una reflexión en voz alta, casi me planteo que estoy en un mundo muy gris y aburrido.
16 Enero, 2008 a las 21:42
Me encanta cuando vengo a tumbarme un ratito en mi sofá rojo orgiástico y aparecéis gimiendo unos y otros.
Susej, escapar del gris no es complicado, sólo hay que desearlo y pasar a la acción.
Besos luminosos.
16 Enero, 2008 a las 23:31
Bueno, pero es que también estimada Ella ni punto de comparación, dificil que una pintora me quisiera usar como lienzo.
Bueno, tampoco he estado en una fiesta asi.
17 Enero, 2008 a las 0:46
Querida B-Ella:
Con tu permiso voy a seguir la línea folclórica de Iluminado para entonar aquello de ‘pintor que pintas con amor’. y nunca mejor dicho.
Un beso expresionista
17 Enero, 2008 a las 14:53
Que viene mamá pato ¡pachín! que viene papá pato ¡pachín! que vienen los patitos ¡¡pachín, pachín pachín!!…
Sorry… me lo inspiró el título del post…
¿Cómo van esas manchas, Ella?
Un besito de pato
17 Enero, 2008 a las 15:44
Me gusta lo que pintas y como lo pintas pero esperaré a ver el lienzo terminado, aunque sé que me gustará, para gemir con conocimiento de causa.
Besos acrílicos.
17 Enero, 2008 a las 17:23
Por pensar que cosas así van demasiado rápido y que algo ha de fallar es por lo que me las pierdo.
Ainssss!!!!
27 Enero, 2008 a las 6:33
Siempre se puede disfrutar de una bohemia así. Esto me invita a volver a las andadas. Gracias!