¿Adónde van los patos? III

Son las ocho y media de la mañana de un lunes. Después de echarme encima una bata horrenda color rosa chicle que Sol me ha prestado y de la que me sobran varias tallas, salgo de la polvera dispuesta a buscar gente por la casa. En la cocina me encuentro a Sebas, que está preparando café.

    –Buenos días, Sebis –mi amigo me da un beso y yo le engancho los brazos al cuello.
    –Buenos días, Ellita, ¿quieres un café?
    –No, no me apetece. ¿Hay zumo?
    –Creo que sí –Sebas abre la nevera y saca una botella de cristal con un culín de líquido naranja–. Mira, no queda mucho. Espera, que te lo pongo en una copa. Así parece que hay más.
    –¿Y David?
    –Durmiendo. En un rato lo despierto. Tenemos que abrir a las diez –desde hace cuatro meses, Sebas y David regentan una de las floristerías más chics de Madrid.
    –Sol se iba a las ocho, ¿no?
    –Sí. Me he levantado justo cuando se marchaba. Nos ha dejado un juego de llaves para que cerremos. ¿Tú tienes prisa?
    –No, ayer adelanté bastante el nuevo catálogo para los de la agencia.

Estoy sentada en un taburete, a un extremo de una mesa lacada en blanco, observando el ir y venir de Sebas.

    –Bueno, ¿qué tal todo? –el perfecto anfitrión, incluso en hogares ajenos, aparta la cafetera del fuego.
    –Bien. Demasiado bien, supongo. No te contaré lo que ha sucedido dentro de esa habitación porque, si lo hiciera, podrían pasar dos cosas: que no me creyeras o que me odiaras para los restos.
    –Jaja, entonces no me lo cuentes. Mejor nos evitamos una enemistad temprana –Sebas enciende un cigarrillo y deja caer el peso de su liviano cuerpo en la encimera–. Me alegra mucho tu respuesta. Empezaba a preocuparme: cuando has atravesado esa puerta, el título Satisfacción habría sido el último que le hubiera puesto a tu carita.
    –Ya, imagino que de lo que tengo cara es de “pero ¿qué coño estoy haciendo?”.
    –Pero ¿por qué, boba? ¿Estás pensando en Roberto?
    –No, no es eso. No sé. Me siento extraña.
    –Ellita, Roberto va a seguir estando ahí, créeme. Te lo dice alguien que conoce bien a los hombres. Somos así de raros. No tengo ni idea de por qué no se decide, de cuánto estás dispuesta a esperarlo o si te has cansado ya, pero pase lo que pase mañana tú debes hacer tu vida hoy, y dentro de esa vida existe una parcela importantísima: la de recibir y dar cariño. ¿Qué quieres que te diga? A mí este chiquito me gustó para ti desde que lo vi anoche rondándote. Durante la cena, no te quitó la vista de encima ni un segundo.
    –¿En serio?
    –Totalmente. Por cierto, ¿dónde está?
    –En la ducha.

Mi amigo se sienta frente a mí. Le pone azúcar al café. Lo prueba.

    –Me ha pedido el móvil.
    –Menuda tragedia, ¿no? –mi interlocutor me dedica uno de sus guiños únicos.
    –Sebas, es un mocoso, y encima un picaflor según su propia prima. Éste está más perdido que yo. Creo que lo que debo hacer desde ya es catalogarlo en el apartado “Anécdota inolvidable de una noche fabulosa”.
    –Mira que eres. Tú dale tiempo al tiempo. Estas cosas nunca se saben. Y deja de obsesionarte con lo de la edad. No puedes andar siempre bloqueada por semejante tontería.

Hugo aparece en el umbral con el pelo mojado y una toalla alrededor de la cintura, le da los buenos días a Sebas con su sonrisa indeleble y los ojazos hinchados y, a continuación, me mira fijamente, tratando de decirme todo lo que, hace unas horas, se dejó en el tintero de la cama.

    –Buenos días, Hugo. ¿Quieres un café? –le pregunta Sebas.
    –Sí, gracias, pero antes voy a vestirme.

Cuando mi pequeño sale de la polvera arregladito y fumando, Sebas y yo estamos en el salón, él con su taza y su perpetuo cigarrillo y yo con mi copa.

    –Anda, siéntate, que te preparo ese café.

Hugo se coloca junto a mí, pone su mano sobre mi espalda y la acaricia de abajo arriba y viceversa. Con los ojos perdidos en algún punto indeterminado del estuco azul de la pared, exhala una bocanada de humo.

    –Quiero volver a verte. ¿Querrás volver a verme? –ahora sí me mira, y lo hace con tanta fijeza que experimento la misma sensación de mareo que la noche anterior me provocara el aguarrás.
    –Claro, tonto, ¿cómo no voy a querer volver a verte?

Sebas llega con lo prometido y, de inmediato, los tres compartimos desayuno líquido y silencio. Cuando mi amigo presiente el momento del adiós, recoge el cristal y la loza y se escapa del salón con la excusa de adecentar la cocina. Al instante, Hugo me abraza y me besa como si se marchase al frente y sólo yo pudiera trasvasar al territorio de su pecho la paz que, en tiempos de guerra, le falta al mundo entero. Acto seguido, se levanta, se vuelve, me sonríe y se dirige a Sebas, que acaba de regresar.

    –Sebas, ¿tú sabes cómo se llega a Burgos desde aquí?
    –¿Trabajas en Burgos?
    –No, es que para llegar a la oficina tengo que coger esa carretera.

Mi amigo indica la ruta solicitada al familiar de Sol, luego lo acompaña hasta la puerta y se despiden. Yo contemplo la escena hundida en el sofá, paralizada por la extraña sensación de haber escuchado a Holden Caulfield preguntar a un nuevo taxista adónde van los patos cuando el lago de Central Park se hiela.

59 gemidos para “¿Adónde van los patos? III”

  1. Ati gimió:

    ¿Sabes Ella? Me anoto todo lo que Sebas te ha dicho… me suena familiar, como si me lo hubiesen dicho varios millones de veces. Lo que pasa es que debo ser demasiado testaruda (o demasiado tonta) y no hago caso.
    Lo de la edad, mera anécdota (me aplico el cuento, y solo son dos años… pero me siento taaaaan mayor) y lo de seguir esperando por innombrables… toda la razón para Sebas.
    Lo dicho, me lo anoto como algo personal. Me encanta saber que pasaste tan buena noche.

    Un besito!

  2. Inma Luna gimió:

    Ay, Ella, qué hermoso relato, como la mayoría de los principios. Vive, hay que vivir. No te lo pienses.
    Besos

  3. dani (kardone) gimió:

    sebas me cae muy bien, mucho; de hugo, no puedo decir lo mismo, pero si merece la pena, espero, iré conociéndolo

    vamos con las curiosidades que me vinculan a tu blog:
    mi ex-ex (por anterior a la anterior, no porque haya dejado de serlo) regenta una de las floristerías más chic de barcelona
    con mi ex nos llevábamos catorce! años; eso, en lugar de hacerme sentir mayor me rejuvenecía (y no, no es porque yo séa un tío (infantil, inmaduro, pueril, incluso, podríamos decir) porque tengo más de una amiga a quien un mancebo al cual le sacaba algunos (vale, catorce, no) añitos la ha hecho reflorar en algún momente de su vida (sin ir más lejos, david a eva desde el el sabado noche que nos lo encontramos en un club de barcelona hasta el sábado tarde que nos dejó en casa de eva… y se llevában seis! y me huelo que volverán a verse y te aseguro que los ojitos de tonta de eva cuando me fui de su casa y me enseñaba el mensaje que le envió y que aún no le había contestado no tenían precio (eso sí, david, NO es un crápula))

    un besazo crápula, pero solo lo justo

  4. Lau gimió:

    qué rico, y me he leído de un tirón el dos y el tres. Uish, me siento como si hubiera hecho algo malo jejeje, eso de degustar dos textos juntos… es como empacharse de bombones inmerecidamente jejeje.
    Me gustas Ellita
    Un besazo
    pero grande
    de chocolate, si?

  5. Azul gimió:

    Ay y bien que te entiendo,comienzos intermedios…finales ???

    Bikiños muchos Elli!

  6. MC gimió:

    Qué coda más buena para cerrar, querida. ¿Cómo andas?
    A ver si el tiempo y las agendas nos dejan vernos.

  7. XX infiel gimió:

    Me intriga mucho el tal Roberto, Ella. Espero seguir sabiendo de e´l.

  8. manuespada gimió:

    Yo quiero un Sebas en lesbiana para que me dé consejos y tal. ¡Ese hombre es un sabio!

  9. brisuón Çafrén gimió:

    Su impresionante facilidad para narrar historias cotidianas me desborda.

    El final, creo que lo memorizaré.

  10. Iluminado gimió:

    Eres muy generosa.

    Dosifícate.

    No debes entregar tanto en cada abrazo.

    Ellos no lo merecen.

    Besos para usted, mi monstrua.

  11. Reno de Roja Nariz gimió:

    La pregunta no procede: es primavera en Central Park.

    Besos.

  12. Tikista gimió:

    Y al final, el amor que recibes, es igual al amor que das.

    Besos de escarabajo.

  13. Ella y su orgía gimió:

    Míralo mi Tikista. Hoy que andaba yo un poquito huraña y vas y me nombras a estos monstruos (éstos sí que lo son, Iluminado) y me pega un vuelco todo y no puedo evitar gemir. I love them.

    Besos para todos.

  14. Han Solo gimió:

    Querida B-Ella:

    Me dejas un regusto amargo.

    Besos dulces

  15. Herman gimió:

    Hermosa narración, Ella. Emocionante y viva como un polluelo recién nacido. ¿De veras te atormenta la diferencia de edad entre dos personas que se desean? Precisamente el deseo, esa fuerza sagrada, desmiente del todo cualquier diferencia, ya sea cronológica, intelectual o geográfica. El deseo nos unifica gozosamente.
    Besos intrépidos.

  16. El Vendedor gimió:

    Todos tenemos algo de Caulfield dentro de nosotros. También los patos de Central Park en invierno, cuando sólo existen en las conversaciones de taxis.
    “Existes porque alguien piensa en ti”. ¿De qué maravilloso guión cinematográfico es esta frase? No lo recuerdo, pero sé que Ella existe.

  17. Ignatius gimió:

    Parece que al final no fue para tanto, sino para mucho más y encima para bien. Tú lo sabías, él lo sabía, tu amigo lo sabía, la anfitriona lo sabía…

  18. Manuel-Días intensos gimió:

    Suena la radio de madrugada. La voz grave, desolada y melosa de Leonard Cohen responde las preguntas de los oyentes. Una chica llama:
    -¿Por qué un orgasmo es algo tan maravilloso?
    -Porque por un instante te olvidas completamente de ti mismo.

  19. Ella y su orgía gimió:

    No tengo ni idea de quién eres, Manuel-Días intensos. Ni siquiera me dejas un reguero de piedrecitas virtuales que me conduzca a tu casa (por cierto, bienvenido), pero me tocas a Leonard Cohen (otro como el Tikista ayer) y tengo que gemir, ahora que, como si de un sueño se tratase, algún ser muy generoso ha tomado nuestras manos de papel y las ha unido junto con nuestros respectivos universos, ahora que puedo presumir de que venden juntos mi orgía y su anhelo.

    Besos emocionados.

  20. celemin gimió:

    La pregunta sería, tal vez, ¿por qué vuelven? …

  21. Ella y su orgía gimió:

    ¿Por qué volveremos todos, celemin, a frecuentar ciertos territorios?

    Besos cuestionadores.

  22. Libertad gimió:

    Qué bien! vuelvo a poder comentarte! Mil graciassss.
    Estoy enganchadísima a tus historias últimas, uhmmm, que continúen por favor….
    Un beso fuerte

  23. julia alcaraz gimió:

    La vida de vez en cuando nos da regalos. El envoltorio que los acompaña es importante: nos hace imaginar que es lo que descubriremos dentro. Pero si no abrimos el regalo …
    Aparca lo antiguo en el estante de arriba y sé una nueva Ella durante unos días, quien sabe igual te gustas en el espejo.

  24. el viajero solitario gimió:

    El rastro de varias pistas me han traído hasta aquí. Muchos no pueden estar equivocados. Supongo.

  25. Ella y su orgía gimió:

    Espero que los hilos amigos que te enredaron para llegar hasta aquí no se equivocasen, el viajero solitario, o que con el tiempo acabes llegando a esa conclusión.

    Besos laberínticos.

  26. Bolki gimió:

    Me has dejado triste, Ella. Todo esto de los patos y la escasez de zumo me ha calado como la niebla de Burgos. Creo que voy a freír unos tomates verdes para cenarme las lágrimas.

    Besos nómadas

  27. nef gimió:

    Lindo texto, Ella. Sin embargo, necesito ser sincero y decirte que esperaba verte un poco más desnuda. Los orgiastas gemimos lo que nos haces sentir, pero tú? Aparte de la última frase, no me ha quedado claro: Cuanto quedó en tu pecho de su aliento? Que tanto de tu piel llevó en sus uñas? Cuanta paz te devolverá al regreso de su guerra? Que tan nublados de mirarlo quedaron tus ojos?
    Si esto recién empieza, me guardo las preguntas para cuando tengas las respuestas.
    Besos interrogatorios ¿?

  28. Ella y su orgía gimió:

    Querido Nef (como no dejas enlace a ningún sitio, hasta ahora no he sabido de tu condición de XY), me parece genial que gimas lo que te inspire el post. Lo contrario sería absurdo. Sin embargo, me extraña un poco lo que comentas. ¿Desde cuándo se ha caracterizado esta orgía por la cantidad de piel que enseña su regente, por los fluidos derramados, por los polvos explícitos?
    Para ofrecer detalles del tipo que tú solicitas tendré que considerar que los mismos están justificados, es decir, son necesarios para que se me comprenda a mí o a quienes participen de la historia. Y éste no era el caso. Aquí lo que menos importaba era que yo contase cómo me agarró Hugo el culo o las veces que lo hicimos. O eso creo.

    Un beso mañanero.

  29. Edamal gimió:

    Tras un final de año donde creí que el mundo se había confabulado contra mí y el destino me gastaba bromas macabras decidí navegar en otras aguas retirando de mi piel los pocos restos de antiguos vestidos que me quedaban y desnudé mi alma. Así que en vista que necesitaba ir de rebajas a ver si encontraba un nuevo XY que llenara mis noches pasé por el escaparate de tu orgía y Ella tienes una gran libreria (son mis tiendas preferidas), así que tras ponerme al día en todo he decidido que voy a incluirla en los sitios que visito asiduamente porque es un verdadero placer encontrar sitios donde encontrarse como en casa.

    Besos de novata

  30. Arturo gimió:

    Estos últimos días saboreo los primeros capítulos de la serie “Los Soprano”, en los que el implacable y paternal mafioso Tony Soprano comienza a sufrir ataques de ansiedad desde que los patos que se habían alojado en la piscina de su chalet lo abandonan inesperadamente. En el capítulo de ayer (creo que el sexto), después de asfixiar sin piedad a un antiguo chivato de su clan, Tony ve cómo se desplaza en el cielo el triángulo de una bandada de patos migratorios. ¿Adónde van?, parece que se pregunta con los brazos caídos y las manos abiertas y vacías, como si éstas acabaran de liberar en el aire el fantasma de su crimen. Yo los vi una vez, no sé si a esos patos o los de Holden Cauflfield o los míos , clavados en el estanque helado de una ciudad del este de Europa, hace muchos inviernos. Entonces y muchas veces después, al recordarlo, me pregunté que harían allí petrificados. Supuse que habrían muerto, pero algunos estaban de pie, con el pico en alto, y otros giraban el cuello o adelantaban la cabeza sobre la plancha de hielo, como si el frío los hubiese sorprendido con la velocidad de una cámara fotográfica. ¿Por qué no se habrían ido? Cuando llegó la primavera yo ya no estaba en aquella ciudad y no pude volver al parque. Tampoco me hubiera gustado. Habría sido muy triste no volver a verlos.
    Querida Ella, me enrollo porque tu tríptico emocionante y la serie de televisión, qué casualidades, han destapado todas estas palabras en forma de gemido. Y no quiero reprimirlas. Prefiero dejarlas ir. Que vuelen.
    Besos melancólicos.

  31. La pistola de Larra gimió:

    Pues me gusta mucho Hugo, y me gusta para ti. Y ahora me explicarás por qué me decías mala en el anterior capítulo. Ellita, yo no soy mala, soy experta y sé que a veces solicitar tanto consenso no es bueno.
    Pues escribiré en mi cuaderno: Hugo x Ella (forever)
    Burgos no me gusta para ti, eso también.
    Besicos

  32. nef gimió:

    Oh Ella! Lamento tanto haberme hecho malinterpretar. Yo no me refería a explicités sexual sino a explicités sentimental. A mi parecer, en otros textos, has desnudado más tus sentimientos, sean cuales fueren. En este último, no me quedó claro cómo quedó tu corazón al ver partir a Hugo. Y por cierto, mis preguntas no esperaban realmente una respuesta. Solamente quería manifestar los pensamientos que quedaron flotando en mi mente dspués de leerte.
    Abrazos de un XY para una XX.

  33. latenienteripley gimió:

    Ella, reina, que te has vuelto a enamorar!

    Y de un crápula reformado, los mejores (y te lo dice una crapulesa reformista):

    1. Ya han vivido de todo, no necesitan experimentar más, sólo les falta una experiencia: ser fieles, y ahí apareces tú.

    2. Nunca te echarán en cara tu pasado, no tienen tanto morro!

    3. Agarran el culo que da gloria, otra cosa es que tú seas fina y no lo quieras contar!

    Pistoladelarra, yo aún diría más: SEBAS FOREVER!!! (Lo de Burgos no lo entiendo, me he perdido algo?).

    Arturo, no te preocupes: he vivido varios años de mi adolescencia en un par de países del este de Europa, y aparte de patinar en lagunas y en el Odra helado, a menudo íbamos por la mañana con sopletes a liberar a los patos y cisnes de su prisión de hielo. Siempre hay quien hace esas cosas, por suerte. Por eso los patos no se van.

    Besos optimistas,

    Ripley, la teniente polaca

  34. paranoicoilusionista gimió:

    Complicado buscar más allá del instante. Caer en la tentación de repetir un momento que debió ser furtivo…cuantas dudas y todas las he tenido tantas veces….
    Ella, me debes una fiesta.
    Besos lokos

  35. Tikista gimió:

    Crápula en reformas busca XX con buen saldo bancario y mejor disponibilidad para compartirlo.

  36. Ella y su orgía gimió:

    No hay nada que disculpar, Nef. Te agradezco tus palabras.
    Edamal, bienvenida tú también a esta orgía que miras con tan buenos ojos.

    Besos para todos.

    PD1: paranoicoilusionista, te la debo.
    PD2: latenienteripley, cuidado con Tikista, que tira a matar.

  37. latenienteripley gimió:

    Joder, Tikista, cúrrate el anuncio un poco más!

    Si se te ve así el plumero, no pica ni Lady Di!

    No te vale una joven y bella -eso dicen por ahí- con todo en su sitio, menos la cuenta bancaria?

    A ti no te han dicho nunca que el dinero no da la felicidad?

    Tus disparos no se dirigían más bien hacia otros blancos (digamos nuestra anfitriona)?

    Ella, como no te ha gustado el mensaje, me lo redireccionas así de descaradamente?

    Besos de mosca,

  38. Ella y su orgía gimió:

    Jaja, nada de eso, latenienteripley. Yo a Tikista lo tengo en alta estima. Te aseguro que pensé que su mensaje iba dirigido a ti, por el contenido de tu gemido.
    Tikista, que se te quiere a pesar de los pesares.

    Besos desmosqueantes.

  39. latenienteripley gimió:

    OK! Quedo desmosqueada y lista para seguir con la orgía!

    Besos normales,

  40. Arturo gimió:

    Gracias por la información, teniente polaca. Me das una alegría.

    Besos aleteantes.

  41. Edamal gimió:

    Ella siento decirte que encontrar tu libro es casi imposible!!! llevo todo el día dando vueltas por Sevilla y no lo he encontrado :( ni en la casa del libro, ni en la libreria beta ni en ningún lado, tendré que pedirlo por internet y esperar que llegue, con las ganas que tenía de leerlo ya… será que las cosas buenas se hacen esperar.

    Besos impacientes

  42. Ella y su orgía gimió:

    Gracias por buscarme en papel, Edamal. En breve tendrás tu ejemplar de Ella y La orgía perpetua, te lo aseguro.

    Besos orgiásticos.

  43. Santiagovenir gimió:

    Da gusto ver que los sueños se realizaron. Y hazle caso a Sebas; aparte de raros los hombres somos bastante brutos. Besos realistas.

  44. capitan-alatriste gimió:

    Pues yo pienso que ser la atracción de alguien mucho más joven es, valga la redundancia, muy pero muy atractivo. Un interesante alimento para la vanidad que unos esconden y todos necesitan.

    Y en cualquier caso, el mero hecho de dudar si quieres o no embarcarte en una nueva historia, o diría menos, la simple duda de saber o o no saber si quieres o no quieres volver a ver a alguien que conoces de nuevo es una maravillosa conquista, dados los tiempos que corren.

  45. fernanda gimió:

    Para las mujeres, en general, no tiene ninguna gracia salir con alguien más joven…si ocurre, se acepta como un mal menor, pero no como una ventaja…le convences para q se deje barba, si le salen canas te alegras y si engorda algo pues mejor…
    De hecho: el presidente de Francia sale con una mujer más joven q él, modelo y cantante…qué pasaría si Angela (Alemania-presi) saliera con un modelo-cantante 13 años más joven…¿Alguien, honestamente, tendría los mismos sentimientos para ambos presidentes?

  46. El Instigador gimió:

    Me encanta tu prosa porque me sugiere muchas cosas. Visiones claras, olores y muchos colores.

    Es un gustazo.

  47. humbert gimió:

    no se lo preguntes a ellos porque, como les pasa a las personas, la mayoría no saben a dónde va.

    un placer.

  48. latenienteripley gimió:

    Hola, Fernanda, en desacuerdo contigo en cuanto a los hombres jóvenes! A mí me hace mucha gracia salir con uno de ellos.

    Ningún problema con que no engorden -tampoco con que engorden-, y te aseguro que tendría el mismo sentimiento para ambos presidentes que mientas, si es que pudiera sentir algo por un presidente…

    Me remito a ejemplos como Carmen Calvo o Mercedes Milá, por citar conocidas, y sobre todo a los de mujeres maravillosas como mi propia madre, mi mejor amiga, y la misma Ella! Por último me pongo yo misma como ejemplo:

    A mí es que los señores mayores me parece que me van a echar sermones y me tiran mucho para atrás… Aunque siempre hay honrosas excepciones, claro.

  49. Carmen gimió:

    Lo de los hombres más jóvenes es algo que a una mujer de ahora y sin pareja oficial le llega tarde o temprano. No sé en qué momento, si es progresivo o de la noche a la mañana, que muchos hombres de mi edad empiezan a mirar a las niñas de veinte y a despreciar a las de su quinta y de repente una se da cuenta de que hay una fauna maravillosa alrededor a la que le resultas fascinante.

    En mi caso, me he pasado años diciendo que no me gustan ni más jóvenes, ni más mayores, que los quiero de mi edad por eso de compartir toda una generación, pero al final tuve que rendirme a la evidencia. Mientras mi cifra de años aumenta la de ellos disminuye y… la verdad: no pienso hacer nada por evitarlo.

  50. fernanda gimió:

    Gracias latenienteripley…
    es bueno que exista gente q no juzgue a las mujeres con dureza..mi hombre tiene 8 años menos q yo y no sé si son mis propios prejuicios o son realidades las q a veces hacen q me hubiera gustado q él naciera antes.

  51. Ati gimió:

    Pues yo no tengo ese problema con las edades… o me conformo con que sean más pequeños que yo, o me conformo… porque es que nunca se me acercan los chicos mayores que yo… ¿Será porque todos piensan que tengo menos años de los que realmente tengo?
    Así que no me queda otro remedio que merendarme los perjuicios y los prejuicios, o eso o quedarme sola… Y, por otra parte, como tanto perjuicios como prejuicios me parecen una verdadera tonteria… A ser feliz sin importar la edad!

    Besos!

  52. El injusto gimió:

    una vez me enamoré perdidamente de una mujer mayor que yo. el paso del tiempo no la ha borrado de mi mente. no importa lo que nos separó. desde entonces la he buscado en vano en todas la que vinieron después de ella.
    se está bien en tu orgía. volveré.

  53. XX infiel gimió:

    Chicas, me ha encantado el debate en torno a los jovencitos y los maduritos; yo no se que prefiero esta noche.

    besos infieles

  54. dani (kardone) gimió:

    …los hugos que se me han cruzado acostumbran a ser taerriblemente presuntuosos y superficiales, aunque bonitos, eso sí.

    qué tal un otto? destila capicuicidad de principio a fin, en mayúsculas lo es hasta geométricamente, y hasta se puede convertir en signos aritméticos que van muy bien con la geometría (cero, pi, cero). no sé, yo lo encruentro muuuuuuuuuy completo

    vanos a probar: hugo… boss; otto… preminger. no hay color!

    besos nominales

  55. Ella y su orgía gimió:

    Por estas latitudes no abundan los Ottos, dani (kardone). ¿Qué más quisiera yo que probar a un capicúa? A partir de ahora, pasaré mi nombre al francés.

    Besos palindrómicos.

  56. dani (kardone) gimió:

    en français… parfait;

    besos, palíndroma

  57. Esaque gimió:

    Supongo que van a lugares cálidos. ¿A dónde fuiste tú?

  58. AVATAR gimió:

    El caso es que cuando leí el Guardian famoso me parecio un libro muy sobrevalorado. No recordaba el pasaje de los patos, quizá lo que evoca por sí mismo sea suficiente para valorar todo el relato.

    Me gusta la pintura que en realidad pintas tú, podías hacerme una copia y la cuelgo en casa.

    Besos envidiosos.

  59. Mirko gimió:

    Holden Caufield y sus patos me esperan.Hace poco me compré el libro y lo empezaré una vez termine con Ignatius y toda la pléyade de personajes extravagantes que le rodean.
    Y sobre Hugo…bueno, que lo disfrutes, Ella, y olvida la edad por una vez.

    Besos patosos

Deja tu gemido

Para dejar tu gemido es imprescindible el santo y seña (regístrate).