Canas
Me paso a recoger a Carmen a la salida del trabajo. Hemos quedado para comer en un restaurante de la zona. Cada día me cansa más desayunar, comer y cenar sola, así que cuando algún amigo me propone compartir mesa y mantel no me lo pienso.
-Menuda depresión –escucho antes de que nos sirvan el primer plato-. Ayer me encontré una cana.
-Pues, chica, en mitad de la treintena ya estabas tardando en encontrarla.
-No, no hablo de la cabeza –el dedo índice de Carmen apunta, con un disimulo jocoso, hacia su zona pélvica-. Sí, sí, en los bajos fondos. Y no te rías, cabrona.
-Joder, Carmen, ¿qué quieres, que me eche a llorar? Eso va a pasarnos a todos.
-Tía, esto es la decrepitud. Te lo juro, nunca antes la había sentido así, tan a la vuelta de la esquina.
-Pues vete preparando para patas de gallo, amantes calvos y flacideces varias.
Con la llegada de un camarero jovencísimo y guapísimo, la psicóloga sorprendente parece olvidar por un instante su amargo descubrimiento. No puede imaginar cómo lo celebro. No habría conseguido mantener por mucho tiempo más mi farsa de “qué poco importa soplar velas. Caminemos, jubilosas, al encuentro de la dulce menopausia”.
3 Noviembre, 2006 a las 17:03
Pues así estaría bien que fuera, no caminar jubilosas, pero al menos no pretender quedarse estancada, al fin y al cabo, acabará llegando, no? mejor asumir que el tiempo pasa cuanto antes, y divertirse descubriendose arruguitas.
Vaaaleee, sé que dentro de 20 años no opinaré lo mismoooo jejej.
Y vaya, no había pensado yo en que no sólo encanecen los pelos de la cabeza.
Uyssss
Besitos depilados
3 Noviembre, 2006 a las 17:17
Pues, desde encima de mi bandeja, les veo muy buen tipo a ambas. ¿Qué les van a tomar?
besos inocentes
3 Noviembre, 2006 a las 17:20
Bueno, no sé si te consolará, que va a ser que no, pero a mí, personalmente, siempre me han gustado las chicas maduritas… Recuerdo que a los 18 me gustaban las que andaban entre 25 y 35.
Ahora también me siguen gustando las mujeres más bien maduritas, es decir, entre 25 y 35. Claro que hago excepciones… cada vez más excepciones.
3 Noviembre, 2006 a las 17:25
De 25 a 35 maduritas. Yo, desde luego, es que… Mejor me callo.
Qué morro tienes, Andresín, qué morro. Pero eres tan simpático.
Besos jovencísimos.
3 Noviembre, 2006 a las 17:44
Perdón por insistir pero, hay una cosa que no entiendo:
¿Cuál de las tres cosas es lo que le hace olvidarse del asunto, que era guapísimo, que era jovencísimo o que era camarero?…
Cada día sois más exigentes.
3 Noviembre, 2006 a las 17:53
Sí, ya, suele suceder, Javier, a mí me ha pasado lo mismo con tu primer gemido: ¿de qué se supone que había que consolarme?
3 Noviembre, 2006 a las 18:15
Hay que ir adaptandose a los tiempos y al paso de los años,pienso que con 37 que tengo, estoy mucho mejor que años atras, en todos o casi todos los sentidos, en cuestion de canas tambien ahora tengo mas que antes, pero siempre tenemos a mano la depilacion completa, el tinte o ir a la moda,dicen que las canas se vuelven a llevar….
Pero lo mas importante es sentirse bien con una misma,se tengan las canas que se tengan…
Un abrazo.
TERESA
3 Noviembre, 2006 a las 18:32
Tu amiga tiene razón. La primera cana de ésas es beaucoup plus bouleversante que todas las que hayan aparecido en la cabeza. Mientras siga habiendo amantes calvos…
Besos con canas (hasta tengo una en un borde de una ceja, ahora)
3 Noviembre, 2006 a las 18:45
Conmovedora Anita C. A mí me hablas en francés y todo me suena a música.
Un baiser.
3 Noviembre, 2006 a las 18:49
A mí me gustaría tener canas como George Clooney, pero por ahora me tengo que aguantar. Y es que a los hombres nos sientan mu bien :P
Lo que es dulce es el pájaro de juventud ;) La madurez tendrá sabor a hojaldre, seguro.
Treinta y dos besos.
3 Noviembre, 2006 a las 18:49
Siempre he creído que las canas de la cabeza son las encargadas de absorber esa materia gris que ya no nos cabe dentro. Yo, aunque esté feo decirlo, las tengo desde los dieciocho. A las púbicas no se les puede aplicar esta teoría, pero supongo que aparecen por empatía. En cualquier caso, tanto unas como otras aportan una imagen de madurez muy atractiva. Dile a tu amiga que las canas del hemisferio sur se oscurecen si se frotan a menudo… contra otras similares.
Besos epistolares y orgullosamente canosos.
3 Noviembre, 2006 a las 19:44
Desde el trabajo(no estoy en casa..no tengo la clave de siempre)… no he podido resistir la llamada de la cana… Cuatrosoluciones:
1.- Un depilado de luz.
2.- Un tinte no irritante.
3.- Uso de nata en los juegos eróticos (disimula el color y…¡qué te voya contar!)
4.- Un partenaire con más “experiencia”
Yo…aconsejaría el punto 3 o el 4….;)
besos…mmmm
3 Noviembre, 2006 a las 20:07
Decenizas2, miedo me das. Te reproduces por esporas, chico.
Besos lascivos.
3 Noviembre, 2006 a las 20:28
En la mitad de la treintena…
no tenéis perdón de dios.
No lo tenéis.
Ofensiva, muy ofensivas.
Diox
Jo
Maduritas, dice el otro.
Diox
guayabinas atontadas,
jo
cagoen…
jo
(mírome en el espejo la blanca barba
y la monda azotea -bueno, sin exagerar-
y releo: “ya te llegarán amantes calvos”…
pues a ver si cae esa breba :-p
y siéntome tan orgulloso, ea.
Y a Ella le digo que esas dos merecerían
un frasco de reconstituyente psíquico…
–o, en su defecto,
un repaso del jovencito camarero ése–)
Besos libidionosos de anciano decrépito :-p
3 Noviembre, 2006 a las 20:36
De 25 a 35 maduritas? anda yaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
No sé, ¿qué tiene de malo una cana ahi abajo? aún más, ¿significa algo? conozco chicas que bien antes de la treintena ya les salió algún pelo blanco. No sé, pero con treintaytantas aún se es jovencita interesante.
3 Noviembre, 2006 a las 21:08
yo creo que la decrepitud viene cuando dejás de jugar con la seducción y sexo pasa a ser solamente una palabra, no es cuestión de edad ni del color del pelo que recubre el pubis.
3 Noviembre, 2006 a las 22:40
En defensa de Javier, diré que con 18, las de “entre 25 y 35″ son maduritas. Ya con 20, maduritas son las de entre 40 y 50, pero así va la perspectiva!!
Besos juveniles
4 Noviembre, 2006 a las 18:14
Ayer me di cuenta de que yo también tengo una cana por ahí… ¡y a mis 44!. Estoy por apuntarme a camarero.
Besos fingidos.
4 Noviembre, 2006 a las 18:42
¡Qué poca vergüenza!, Javier.
No lo defiendas, Lau, que no tiene defensa. 44 años y llama maduritas a las de 25-35.
Besos ignífugos.
4 Noviembre, 2006 a las 18:53
justo, estaba por escribir un post al respecto, porque esas canas te deprimen en serio. jajaja! la entiende a tu amiga!
besos para vos mujer.
4 Noviembre, 2006 a las 21:22
Son toda una sorpresa esas canas en lugares insospechados, yo ya voy teniendo alguna también. No importan. Con lo bien que se está a estas alguras, con todo lo que ya sabemos… se disfruta más porque ya no pierdes el tiempo probando cosas absurdas ni nada parecido.
Me encantan los hombres con canas, de hecho sin ellas son “jovencitos” que veo ya casi como relaciones poco interesantes…
Puestos a compararnos en razones pilosas pierden ellos, con diferencia.
Besos repeinados
4 Noviembre, 2006 a las 22:22
Cuando empezamos a decaer en ilusión…es cuando viene la decrepitud del alma.
Un abrazote y buen finde.
4 Noviembre, 2006 a las 23:42
Para hacer un alto en el camino….tu misma….puedes segui o no.visita mi blog.
5 Noviembre, 2006 a las 7:06
Afortunados los que siguen avanzando por la vida y llegan a la vejez, esperando la muerte; hay quines se quedan en el camino a muy temprana edad, y no tuvieron la oportunidad de ver su primer cana, su primer beso, sus primeras entradas a la calvicie, etc.
Saludos juveniles y a reír aunque salgan patas de gallo ; )
5 Noviembre, 2006 a las 9:59
Lo malo de las canas “ahí” es que se notan mucho entre el vello tan oscuro.
Lo bueno de las canas “ahí” es que indican cuán larga e intensa será la duración del éxtasis sexual.
No hay que tenerle miedo a las canas ;
ni a las propias ni a las ajenas
Vayamos jubilosas.
5 Noviembre, 2006 a las 16:05
Hair, hair, hair. Cada color tiene su textura y cada textura tiene su sabor y la cosa es que siento que han tejido sobre mi y dentro mío esta manta que lo cubre todo de complicidad y de saliva y la cosa es que no sé si lo tejieron con punto cadena, pero qué necesidad de seguir ahí, deslizando los dedos entre el pelo, envolviendo mi mano y mordiéndola como la cabellera de una medusa que te revive de puro inmortal que es y guapísima. I just happen to love her hair. Yes, ALL your hair. Besos peinados con este finísimo mousse del Dr. Caspar Bartholin el joven.
5 Noviembre, 2006 a las 16:08
Siempre asocie por analogia la perdida de melanina o efecto decolorador del cabello, al deslustre y desteñimiento sufrido en las cortinas, principalmente, por su lado expuesto a la insolacion.
Creo que tanto las canas aticas del disco duro, como las del entresuelo cada vez menos duro, vienen blasonandonos en el incuestionable virtuosismo del haber vivido y expuesto a todo tipo de rayo mayor o menormente hospitalario… Y amen de la siempre loable virtud, no quiero cerrar mis dosis prescritas de paridas diarias, sin valorar como merece a la cana pudenda femenina, por cuanto de lirismo sea capaz de encerrar en su blancura: Una maxima escrita en ella a microplumin, o un lapidario que perpetue a la ultima “petite morte” acaecida y gozada entrambos.
P.S. Si mis nada recomendables sugerencias sedujeran a su atribulada amiga, digale de mi parte, querida, que siempre le quedara a mano la opcion del “Kalia” en version champu.
5 Noviembre, 2006 a las 18:58
JOPETAS! (por intentar ser jovenzuela, mayormente ;)) Yo no he mirado aún, y creo que voy a pasar de mirar no vayan a aparecer ahí también … eso sí, los tiernos infantes alegran la pajaruela un montón, que ayer mismo me dí cuenta de que el buen gusto no se pierde, no, y se me van los ojos tras los de 25 igual que cuando yo tenía 15 … ¿y si me da por imitar a todas esas famosas y sus novietes imberbes? No tengo su pasta vale, pero igua lconsugo camelar a alguno … sólo faltaba que encima me encontrar la cana esa que debemos tener y que no pienso buscar yo … bueno, un buen rasurado y listo! ;)
5 Noviembre, 2006 a las 23:08
Ahora en mi treintena, me regocijaba de mis amigos canosos y de calvicie incipiente…hasta que una disimulada foto de mi coronilla reveló el principio del fin. Malditos los genes de mi padre, malditos aquéllos que se quejan de canas cuando al menos tienen pelo del que quejarse…
Y lanzo una pregunta: ¿Qué clase de ley sobrenatural de la Naturaleza dota a las mujeres el poder de descubrir la primera cana del hombre? Juro y perjuro que nunca la encontré, pero allí está, me decían, una quinta columna inmersa en mi patilla, inspeccionando el territorio antes de que lleguen las demás.
Pero, ¿quién llegará antes? ¿la caida del imperio peludo, o la llegada del invierno canoso?
Nosotros también tenemos nuestra menopausia, ¡y se llama alopecia!
Besos canosos y alopécicos
!
6 Noviembre, 2006 a las 12:07
Me gustaban de 25 a 35 cuando era joven. Ahora también me gustan las maduritas. Y las muy jovencitas. Y también las de 25 a 35. Las canas son muy atractivas, me gustan mucho. Y la ausencia de ellas también. Y la ausencia de vello. Y las depilaciones creativas. Supongo que todo esto me convierte en un camarero inmoral, uno de esos con mucho morro. ¿Otra ronda guapas? (sonrisa)
6 Noviembre, 2006 a las 12:28
Yo creo que voy a asesinar a toda esta troupe de machitos que tan ricamente denomina maduritas a la horquilla esa de 25 a 35 … a partir de entonces ¿qué? ¿ancianas decrépitas?
Tengo 36 muchachos y me estáis haciendo pupa ;). Pero diré que, a Dios gracias, el sábado unos ojazos impresionantes de uno de 25 me pusieron a vivir y me contaron que ni madurita ni anciana ni na de na … menos mal que no entra por aquí y os imita.
Besos de una jovenzuela de 36 para todos, incluidos esos que me hacen pupa, para que sepan lo que es bueno, hombrepordiossanto!
6 Noviembre, 2006 a las 14:11
Otra ronda, por supuesto, Andrés, que estamos secas.
Glauka, si es que no hay vergüenza. A mí me parece insultante escuchar según qué lindezas, pero creo que las dicen para ver si nos ponemos nerviosas. Ja, ja y ja. En mi treintena estoy mucho más estupenda que una década atrás. Y veo que el personal opina lo mismo.
Besos encantados.
6 Noviembre, 2006 a las 14:13
De 25 a 35 no son maduritas ni de coña, a no ser que por maduritas entendamos que antes de los 25 aún están un poco verdes, y es a partir de esa edad cuando van entrando en sazón…
De todos modos, lo de tildar a las joveznas de verdes me recuerda a cierta zorra y ciertas uvas, válgame Dios, no puedo ser un viejo verde con taitantos…
6 Noviembre, 2006 a las 14:15
Lord E., decir que las mujeres de 25 a 35 son maduritas es como afirmar que a quienes les gustan las de una edad inferior son pederastas.
Lametazos felinos.
6 Noviembre, 2006 a las 14:58
Me han salido canas esperando, debe ser la torpeza de mi edad, nunca entro a la primera, jejejje, para dejar un gemido me refiero.
Las canas tienen fácil solución, tinte o rasurado, a elegir depende del momento.
Muchos besos
6 Noviembre, 2006 a las 19:47
No tienen por qué ser pederastas…
…pueden ser jóvenes, que es casi tan malo pero se cura con el tiempo…
Lametones de zorro mirando las uvas…
6 Noviembre, 2006 a las 21:34
No, si al final os voy a tener que dar la razón, las mujeres de 25 a 35 no son maduras, luego ¿son unas inmaduras?. No, claro.
Y total, ¡todo por echar una cana al aire!.
Y, si por debajo de 25, digamos que son mujeres ‘poco hechas’ y por encima de 35 son mujeres ‘ya hechas’ ¿eso vale?.
Besos tiernos muy bien hechos.
6 Noviembre, 2006 a las 22:28
¡Ay!, Javier, Javier, si es que algunos XY os metéis en unos jardines… Por lo general, las XX somos unas fieras, así que medid vuestras palabras si no queréis llevaros una buena tarascada.
Abrazo desnudo.
7 Noviembre, 2006 a las 0:15
depilación brasileña y fuera complejos señora psicóloga
achuchones pues
7 Noviembre, 2006 a las 10:12
Un consejito para Carmen: tintarlo de rojo o de cualquier otro color explosivo!! Tiñe las canas y es muy sexy bajar las braguitas y encontrarse tanto colorido!!
Besitos!
7 Noviembre, 2006 a las 11:48
También está la depilación definitiva.
La solución final.
7 Noviembre, 2006 a las 12:59
Pues a mi me encantan las canas, sobre todo cuando se reúnen en mechones, pero sueltas también me gustan. Siempre me han parecido interesantes, lógicamente más cuanto más joven es la portadora/portador.
Aclaro que no soy gerontófilo, así que las canas me gustan en las maduritas de veintipocos. Únicamente.
Ya en serio (el segundo párrafo no lo era), me parece demencial que se considere madurita a una cría de entre 25 y 35 años. El mundo se vuelve loco, el apocalipsis (cojones ya, Arrabal dixit) se nos echa encima. El cambio climático no nos da cuartel. Todo se acaba. Dile, por favor, a tu amiga la anciana de la cana pública (y pública) que corra a folgar despreocupadamente antes de que sea tarde.
Besos de juicio final.
Pdta: Espero que a tu “amo” le de tiempo a endurecerse antes de que sea demasiado tarde… (ver post del 24 de octubre)
7 Noviembre, 2006 a las 13:13
Desde luego, no se puede escribir de nada. Tenéis un peligro… Y lo digo por ti, Avatar, que mi señor culo está bien durito, hombre, lo que pasa es que no quiere que me duerma. Se pone mandón para que siga mirando por él.
Besos morenos.
7 Noviembre, 2006 a las 13:46
¿Una cana ahí? ¡Pero que rico!
7 Noviembre, 2006 a las 16:58
yo diría que una cana justo ahí sería un atractivo más para mantener las luces encendidas.
besos
7 Noviembre, 2006 a las 18:46
Impresiona ver la primera cana ahí pero la cana que me dejó realmente tocada fue la primera que me salió en mis hermosas cejas negras.
7 Noviembre, 2006 a las 19:11
Vaya, Teresiña, Ana C. también hablaba de esas canas más arriba. Iremos cayendo poco a poco. Por cierto, bienvenida.
Besos de carmín rojo.
7 Noviembre, 2006 a las 19:31
sorry, llego tarde
sólo pregunto
¿se pueden teñir?
besos color silk
7 Noviembre, 2006 a las 19:39
Tú nunca llegas tarde, Pixie. Dicen por ahí que sí, pero en una ocasión escuché a Arthur Miller contar que Marilyn, obsesionada por tener un bello púbico dorado, se provocó una infección en los bajos fondos (que diría Carmen) de no te menees. Así que muy recomendable no parece.
Besos tecnicolores.
7 Noviembre, 2006 a las 20:04
El polvo ensucia los muebles y las canas limpian el cabello. Todo resultado del tiempo. Abro la plataforma contra el Pronto y el Grecian (versión Lady o 2000): ya que envejezco que se me vea donde quiero.
Dan en excepción.
!D
8 Noviembre, 2006 a las 2:13
¿Una cana? que la eche al aire, ahora con más motivo y justificación. Cosas de la edad -media-.
Besicos, Ellita
8 Noviembre, 2006 a las 10:47
Jaja, Pistolita, tu consejo no tiene precio. Se lo diré a Carmen para animarla.
Besos y más besos.
8 Noviembre, 2006 a las 10:57
No dudo de su dureza (además de que no lo conozco, como es obvio) en absoluto. Lo que dudo es de que con lo que se avecina le de tiempo a conseguir los objetivos por y para los que te ordena.
Besos canosos
8 Noviembre, 2006 a las 11:13
Me da miedo preguntar, Avatar, pero mi espíritu kamikaze de “no puedo evitarlo” es más fuerte que yo, así que allá voy: ¿qué se avecina?
Besos intrigados.
8 Noviembre, 2006 a las 15:30
Mi querida princesa de este concierto, una cana?, pero vaya morbo el que ha usted metido en mi cabeza, al no mas estar imaginandolo !!!
Besitos.
8 Noviembre, 2006 a las 18:58
Ja, ahora más de una se habrá mirado en la entrepierna… por si las canas… y es que todas nos encontraremos tarde o temprano en ese camino. Un beso pa’ Carmen ;)
9 Noviembre, 2006 a las 0:34
Sí, sí, ya nos encontramos en el otoño. Pero, Ella, ¿no exageras un poco con lo de la dulce menopausia?
Besos otoñales,
Ana
9 Noviembre, 2006 a las 0:50
Ana, soy una exagerada, cualquier asiduo a esta orgía lo sabe. Pero, ¿por qué exagero en este caso, por calificar la menopausia de dulce o porque me queda muy lejos?
Besos bacanalescos.
9 Noviembre, 2006 a las 18:33
Porque te queda muy lejos, ¡por supuesto!
Beso dulces.
9 Noviembre, 2006 a las 18:33
¡Besos! dulces.
9 Noviembre, 2006 a las 18:46
Jaja, qué rica, Anita. Muchas gracias.
Besos silenciosos.
12 Noviembre, 2006 a las 1:08
Jajajajajaja, Ella, guapísima, tu post me ha recordado muchísimo a un capítulo de Sex and the City qu vi hace unos días.
¡Besos querida!
14 Noviembre, 2006 a las 3:13
No estoy de acuerdo acerca de que los calvos son para aquellas que tienen el monte de Venus nevado. No! Y que nos pongan a la par de términos como ‘flacideces varias’.
Justamente, lo que le falta a Carmen es un buen pelado, o que la sumerjas en cuerpo y pelo en esta orgía.
14 Noviembre, 2006 a las 5:06
Ahora que me lo pienso… apenas entrando en la treintena (y uno), Maquinita ya tienes canas allí. Pero no tantas como en la cabeza voladora de estudiante y virgen tardío. “Abuelo, y sí te da el presupuesto para el Viagra?”, le gritaron el otro día sus compañeros de aula para saludarlo cuando caminábamos por los jardines del campus rumbo a la pagaduría. “Niños, en esta crisis económica, hay que buscarse otros incentivos”, les ha respondido con su sonrisa total de primeros molares y agarrándomela sin disimulo.
14 Noviembre, 2006 a las 12:45
Te lo explicaba (creo) en el comentario anterior.
Será el fin del mundo, el juicio, el llanto y el rechinar de dientes, etc, etc, el día en que se consideren maduritas a las mujeres de entre 25 y 35 años, por ahi iba la cosa.
No te asustes, soy feo pero inofensivo.
Besos tremendistas.
9 Diciembre, 2006 a las 22:15
No he podido evitar una sonrisa al leer tu post, porque creo que mi grito desde la ducha resonó en toda la finca al hacer este mismo descubrimiento hace varios días, y eso que aún no estoy en la mitad de la treintena como tu protagonista.
Pues chicos, ¡si son canas felices, vivan las patas de gallo y los amantes calvos! Yo empecé a ser consciente del paso del tiempo cuando comencé a encuentrar más atractivos a los hombres a partir de 35. ¡Se acabaron los culos perfectos de la universidad!
No querer ver una cana es como no querer pasar de preescolar a primaria.
Besos de canas felices,
10 Diciembre, 2006 a las 18:27
Naricita, qué sorpresa. Bienvenida a la orgía perpetua. Por favor, acomódate: estás en tu casa.
Cuántas verdades has dicho (y con cuánto ingenio) en tan pocas líneas.
Besos bacanalescos.