Cañas tangueras
La clase de tango termina. Mientras nos cambiamos los zapatos, propongo a mis compañeras que nos quedemos a tomar algo en cualquier sitio cercano. Los pocos alumnos varones ya se han esfumado, así que tres argentinas y dos españolas entramos en una tasca que está frente a la academia.
A lo largo de los noventa minutos de clase, me he mostrado de lo más despreciativa con Gastón. No le he dirigido la mirada, y mucho menos la palabra, y cuando se ha acercado a mí con la excusa de practicar algún paso, casi me ha tenido que levantar la barbilla para que, con asco, mis ojos le hayan perdonado la vida de momento.
En tanto el camarero nos sirve las cañas, no puedo creer lo que veo, o bueno, claro que puedo, era lo más previsible: Gastón cruza la puerta del local junto a Martín, su ayudante y perrito faldero, esa risa enlatada, pagada con limosnas, que todos los mediocres precisan para reafirmarse.
Mis carcajadas con las chicas se vuelven silencio. Nuestro profesor coge un taburete y lo sitúa entre Malena y yo. Mientras a mis compañeras se les empieza a aflojar la goma de las bragas, a mí sólo me sale ignorar a los recién llegados.
Malena no dice palabra. Directamente, ha decidido enmudecer con la boca abierta por razones muy distintas a las mías. Graciela bizquea de nerviosismo. Las otras dos compatriotas de Gastón, tan mareantes como él en su conversación y bastante cotillas, inician un cuestionario que al tanguero, lejos de molestarle, le fascina, ya que lo convierte en el centro de atención.
-¿Cómo comenzaste vos a bailar? ¿Hiciste clásico? –le pregunta Eugenia.
-Sí, esa fue mi etapa maricona.
-¿Y eso? –toma el relevo Marcela.
-Menos otro pibe y yo, todos eran putos. Él y yo nos follábamos a todas las nenas. Bueno, nos las repartíamos o nos mezclábamos.
Hay que ver cómo me alarmo. En fin, si al menos él se lo cree…, un tonto feliz.
Martín el rastrero desenlata su risa sarnosa cuando la voz de su amo así se lo indica mediante alguna señal secreta que no me molesto en descubrir. Malena interviene entonces, interrogando a su ídolo sobre no recuerdo qué, y el tipo comienza a contarnos una historia surrealista acontecida una década atrás: su época dorada en Colombia, donde se dedicó a bailar para los narcos, cobrando 100 dólares por tango, desayunando ostras con coca y cepillándose a las fulanas del mafioso de turno cada vez que aquél se descuidaba.
Llegado este punto, para acabar de relatar semejante desbarre porteño, me veo obligada a colgar el cartel de continuará.
7 Marzo, 2006 a las 9:14
el título del post me había dejado descolocado…es que lo de “tangueras” mi mente no lo había asociado con el tango…
espero que el “continuará” coloque en su sitio el desbarre porteño.
un placer
7 Marzo, 2006 a las 12:30
Me estaba acordando según te leía de el cortejo de babosos-pelotas que suelen rodear al gerente de la compañia , un tipo que por cierto tiene alitosis , y que le ríen una y mil veces sus historias sin gracia que repite como un papagallo cada vez que se bebe dos vinos…
Yo no puedo con esto . Me supera . Odio la gente falsa y mas aún a la que se arrima a otros por el interés …
Volviendo a tu historia . que mal ¿no?… si tu relación con Gastón ha llegado a este punto de repelus , que incomodo debe ser asistir a clase . En algo como le tango que requiere su pasión y su dosis de feeling …
bueno te dejo un beso sin baboseos . Así limpito de buen rollo .
por cierto tampoco soporto a esas tías que se muestran tan “abiertas” cuando se acerca algún tipo que les pone … Hay que valorarse un poco señoras , un poquito de seriedad .
Gimo
7 Marzo, 2006 a las 13:26
Mira que es fácil darnos de bruces con “personas” que de una u otra manera van por la vida en una continua zozobra, queriendo absorberte en ella y hacerte aguas. Unos a través de sus lenguas, babas y conquistas de salón rancio y otras con la excesiva holgura en la goma de su ropa interior. Nunca entenderé que haya a quien le seduzca semejante panorama.
Un saludo desde mi lejano borde.
7 Marzo, 2006 a las 13:31
Humbert, mente malpensante, ¿con qué habrás asociado tangueras?
Lapradera, pues sí, la cosa se está poniendo chunga. Ya cada vez me resulta menos divertido ir a clase.
Dunlendino, yo tampoco entiendo según qué seducciones. En fin, allá cada cual.
Abrazo desnudo.
7 Marzo, 2006 a las 15:09
Y lo que sufren cuando ya no son el centro de atención, con que lastimoso arrastrarse vuelven suplicando dos palabras. Si, sigue levantando la barbilla y mirandoles desde arriba, si.
Un Beso
Edu
7 Marzo, 2006 a las 16:37
si hubiera estado por alli ellita, te habria rescatado como un superheroe dejando al caracol con las babas sobre sus narices, nos hubieramos reido
y nosotros… un capuchino por ejemplo
achuchones a tu salud, fresquitos
7 Marzo, 2006 a las 20:34
Me perdonarás que una vez me muestre crítico… ¿cómo es posible que no te levantaras y lo dejaras con su basura en la boca y sus miserias en el corazón?
“Paris bien vale una misa”… “un buen monitor, unos pompones”… un tango creo que no tanto…
Besos (de perdón por opinar donde nadie me llama)
7 Marzo, 2006 a las 20:41
Terminus, bienvenido. Supongo que, ante según qué individuos, jamás se debe bajar ni la barbilla ni la guardia.
El_fervor, cuántos capuchinos empiezas a deberme.
De barro y luz, no me seas impaciente, ¿acaso no has leído lo de continuará? Y puedes opinar todo lo que te venga en gana.
Besos de carmín rojo.
7 Marzo, 2006 a las 22:38
buuuuu…ese pinche tanguero farol ya me cayo mal….se cree el importante!!!!…que chafa…..en fín, que bueno que tu si conservas e eláticos de los chones aun si se sienta a tu lado, jejejejje…
besitos y que tu semana tambien sea preciosa…preciosa!!!!
8 Marzo, 2006 a las 0:54
Jajajajaja
Me gustó, mucho.
A mí, me dio risa:
a) Cómo describes a Martín como “perrito faldero” (GENIAL).
b) Lo vanidoso, presumido, pedante y estirado que resultó ser el tal Gastón…pobrecillo.
Besitos
8 Marzo, 2006 a las 2:10
Mi insomnio es bastante más real de lo que creía (gracias por los comentarios ^^)
Creo que si Gastón tiene que montar esos numeritos para impresionarte aún no ha pasado de su época maricona. Siempre quise aprender a bailar tango con alguna femme fatale (así como Lady Destino). Eso sí, sigo decantándome por los pompones.
Besitos indecentes.
P.D.: ¿Me perdonas el castigo?
8 Marzo, 2006 a las 4:32
mi mente vuela cuando dices tango…
pues bien de fondo sueña bajo fondo social club… el tema es monserrat…
aun que no es tango del clasico… solo es tango…
querida amiga, es un lijo desde pues de tanto joder… el poder estar aqui y dejar alguna u otra palabra…
os dejo cariños por montones y abrazos para vuestra persona…
espero que no te hayas olvidado de mi…
os dejo mis salu2’s de los mas cordiales
Amapola
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8 Marzo, 2006 a las 7:00
porteños, porteños, ellita… pero hay algunos de encanto extraordanrio y que en vez de pasarse hablando desbarre tras desbarre con la clásica petulancia, te pueden follar hasta el agotamiento con una ternura impensable. Lo único malo es que se quedan allí en su Buenos Aires y luego cambian su depar en San Telmo por una casita en Burzaco y una esposa discreta que se viste de blanco para la boda. y bueeenooo… qué hacer, no? Porteños… aunque este especimen mágico aclarará: “Soy bonoarense, pero no porteño. Yo soy de provincia”, todo con su perfecto lento y vibrante en cada y y ll igualadas en el desagradable acento que odié escuchar díá día pero aún ansío en el teléfono.
8 Marzo, 2006 a las 11:01
Gotita, los elásticos de los chones siempre están intactos frente a él.
Ana, a mí sí que me dio risa tu ratón suicida.
Angelgris, ¿qué castigo debo perdonarte? Ando un tanto despistada.
Amapola, qué sorpresa. ¿Cómo me iba a olvidar de ti? Estaba esperándote. Acomódate, gime, disfruta.
Phosphorus, olvídate de ese acento. No vuelvas a cogerle el teléfono.
Besos salvajes.
8 Marzo, 2006 a las 19:28
Ellita, flor de pesado ese Gastón. Digo yo, si es tan irresistible que se cepilló a cuanta tía se le cruzó ¿cómo es que todavía no caíste rendida a sus pies? Para mí el hombre vive a pura fantasía puñetera.
9 Marzo, 2006 a las 4:06
Ella…FELIZ DIA DE LA MUJER!!!!
¡Viste como somos los Porteños? TERRIBLES!!!
Malena canta el Tango como ninguna….
Besos Pijos
Gontxu
El Pobre Niño Pijo
9 Marzo, 2006 a las 11:35
Marce, lo que yo digo, un tonto feliz. Mira, si esas conquistas suyas son ciertas, ya sé la clase de tía que se rinde a sus pies.
Gontxu, hombre, pobre niño pijo, cuánto tiempo. Me encanta el tango de Malena. ¡Ay!, los porteños, los porteños. Me niego a creer que todos seáis así.
Abrazo desnudo.
9 Marzo, 2006 a las 18:22
Adoro la manera en que tú y yo nos alabamos y admiramos siempre.
Ella, querida, es que honestamente te considero una mujer como muy pocas; por lo tanto, es difícil que un hombre llegue al nivel de tu alma, inteligencia y belleza. Y, creéme, me provocan lástima y un poco de repulsión los intentos confeccionados de Gastón por llamar tu atención. ¡Pero qué burdo y bárbaro es este hombre! Al parecer, tiene más sutileza un cavernícola que este pobre, cuyas únicas herramientas para la seducción son la torpeza y su atropellado orgullo.
En fin… él solito se está buscando su muerte contigo. Se lo merece.
Ahora, en mi papel de juez del Coliseo romano, el dedo pulgar de mi mano se inclina hacia abajo, dando la señal de “¡ACÁBALO!”.
9 Marzo, 2006 a las 21:39
Qué pena que los porteños estemos dando la nota siempre en algún lugar del planeta…
Por supuesto que no todos somos iguales, pero se cumple el dicho ‘hazte fama y héchate a dormir’.
Coincido con Laura: Pulgar para abajo!
10 Marzo, 2006 a las 0:13
Laurita, alabarte y admirarte es un placer inmenso que te tienes merecido. Lo contrario no sería justo.
Turca, a mis orgiastas porteños os adoro. Por suerte no tenéis nada que ver con este tipo, que es el topicazo personificado.
En honor a mis dos fieras: pulgar hacia abajo.
Muchos chupetones.
10 Marzo, 2006 a las 0:19
A mi lo que me pica la curiosidad es preguntarme ¿que diría Gastón al saberse semi-prota (no se yo si el protagonista es él o el asco) de tantas palabras tuyas? probablemente se hinchara un poquito, olvidando todas las lindezas que le atribuyes…
Pero voy a ser un poquito más perversa… ¿cúal será la motivación profunda que lleva a la orgiástica mente de Ella a escribir sobre el machoman porteño?
Carcajada maligna tipo Cruella
Besos
10 Marzo, 2006 a las 0:40
Jaja, Arca, qué bueno. Cruella de Vil total. O sea, que estás derivando por los terrenos del psicoanálisis… Muy, pero que muy interesante. Sigue, por favor. La curiosidad me pica tanto a mí también, que más que curiosidad parece sarna.
Abrazo intrigado.
10 Marzo, 2006 a las 9:57
Hola Ella despues de mucho tiempo:
Ya redacte una vez la lista de las cosas que me gustan , era larga, pero más larga es la de las cosas que odio, y en esa estarían, tu profesor meloso, modelo de aquellos que adoran su voz más que cualquier otro sonido y que me j…. el relax de una caña, un café o un té.
Un beso publico y sin temor a ser descubierta
11 Marzo, 2006 a las 2:46
Jojo, entonces Gastón es una máquina de follar y se daba el gusto de repartirse o mezclarse… queee tal, todo un playboy tanguero. Ella, cuéntanos ya la segunda parte, me late que el final va a ser surrealista. Mira que meterse con Luciel, el arcángel caído.
Grande beso.
11 Marzo, 2006 a las 3:06
Ella y su orgía:
Cariños bella … solo pase a dejar mis cariños y un abrazo a la distancia pero con buenas vibras para vuestra persona… espero que tengas un bello finde…
bueno mi querida amiga…
estaremos encontacto…
cariños por mil
Amapola
@–>—–
11 Marzo, 2006 a las 3:54
Hola Ella: Gastón más que un porteño parece el arquetipo. ¿no terminará siendo el tipo un arquero?. Como te dije en otro comentario siento vergüenza ajena, a pesar de no ser porteño; es como si fuera el representante grotesco que enviamos a tus tierras los argentinos. Pero ¡ojo! no todos somos así. Para muestra basta un botón: pensá en mi humilde caso, que habiendo tenido muchas más mujeres que ese blando figurín, sigo con mi modestia de siempre…
Besos, de los que extrañás.
11 Marzo, 2006 a las 11:39
Ordelina, sospecho que mi lista imaginaria se parece bastante a la tuya.
Micky, ¿tú te das cuenta? Ese tío es un kamikaze que no sabe a quién se arrima.
Amapola, cuidado con los gastones de fin de semana.
El Ventrílocuo, tu modestia porteña acaba de desarmarme. Tendré que cruzar el charco.
Besos salvajes.
11 Marzo, 2006 a las 16:00
Me cargan estas personas que se vanaglorian de sus conquistas, que anda a saber tú si son ciertas. Los perritos falderos es tema para otra botella de vino que ahora no viene al caso discutir.
11 Marzo, 2006 a las 21:46
El que necesita reafirmarse en estereo es que posee un equipo mono, quizás averiado.
El que necesite un adjunto para sentirse destacado es como el que necesita sólo del sol para tener su sombra pegada a los pies.
Pobre de espíritu interior y barroco en palabras vacías.
Sácale su ridículo ser y deja que las moscas de alrededor confundan como miel lo que no es.
11 Marzo, 2006 a las 22:13
Paulo, tú mismo: cuando quieras descorchamos esa botella.
Alobada, éste ni mono averiado. Vamos, yo creo que ni transistor de los de nuestros abuelos.
Abrazo flamígero.
14 Marzo, 2006 a las 20:33
no hay un poco de compasión para gastón??
bastante desgracia tiene ya
aunque él no la vea, seguro que la siente
pero desde luego, si la historia sigue así, deja el tango y empieza a aprender bailes africanos (es un decir)
ellita, trátate bien
(lamento el retraso)
14 Marzo, 2006 a las 22:07
Epoptek, no lamentes nada. Me encanta tenerte de vuelta.
¿Compasión para Gastón? Jaja, eres un buenazo.
No, hombre, más sensual que los bailes africanos es la danza del vientre, y creo que puedo sacarle más partido.
¡Ah!, y sí, me trataré bien.
Besos lascivos.
26 Julio, 2006 a las 8:53
Ahhhh!
Por fin pude ingresar aquí.
Lo del tango me intriga, me apasiona, me excita y me molesta, tanto como puede molestar una larga uña de mujer pintada de rojo acariciando mi nuca.
Me crié con tango. Bebí tango con la leche. He cantado tangos como un freak en el barrio. Y mi padre es un espléndido cantor. Hago el amor (a veces) con Piazzola a todo gas. Seduzco con tango.
Será porque es lo único que canto aceptablemente bien.
Me gusrta el tango. Y vos me gustás si te gusta.
26 Julio, 2006 a las 14:04
Con ese historial, querido Andy, miedo me das.
Abrazo tanguero.