Las lágrimas son convexas
y buscan una piel cóncava
sobre la que derramarse.
Este lametazo se dio
el 17 November 2008 a las 12:00 y permanece en Ella y ellos.
Puedes seguir escuchando los gemidos,
gemir tú mismo, o arrastrar este placer hasta tu cama.
No llores más, que en mis manos cóncavas no caben más gotas saladas de dulces ojos.
Espera, que sacie mi sed con ellas, para poder ser receptáculo (pedante, por cierto)
de nuevo de esas esencias de expresión que no pueden ser explicadas.
Alabadas sean las lágrimas, que no necesitan a las palabras.
Llora ahora, si quieres. Que nadie le diga a nadie cuándo debe o no debe llorar.
Eso deseo yo en este momento.
Alabadas sean las lágrimas.
¡Un beso cóncavo y torsionado, cual curva alabeada en el espacio tridimensional!
Aqui siempre habrá pieles concavas y convexas para deslizar las lágrimas, la curvatura de ambas es flexible como el estado de ánimo, todo es cuestión del calor que le pongamos al asunto, para secar esas penas y curvar esas pieles, tensarlas y darles esplendor.
Hay que mirar la botella llena.
Ella llorar no es malo, todos tenemos nuestros momentos, aquí tienes muchos hombros en los que apoyarte si necesitas derramar alguna, no sé si soy cóncava o convexa pero siempre estoy dispuesta a secar las lágrimas de quienes me importan.
La foto es preciosa
Esto no puede ser. Acabo de llegar a tu orgía y me encuentro con unas lágrimas buscando piel. A riesgo de pasarme de osado te ofrezco la de mis manos. Saben enjugar.
Quiero pensar, querida Ella, que tus lágrimas son de felicidad, pero ésa fotografía tan hermosa e inquietante, tan abismal, tal vez sugiere que estés inmersa en ése mar salado y cóncavo que es la tristeza…, sácame de dudas, ó agárrate yá fuerte a mi mano, no te soltaré…
Decía una canción “las lágrimas limpian la cara” y añado yo que arrastran cosas para afuera que no debemos quedarnos dentro.
Aún así, Ella, espero que solo sean lágrimas de felicidad.
Nunca se sabe muy bien dónde nacen, pero no tienen otra vía de escape que la esquina más cejuda de los ojos. De ahí probablemente su dúctil apariencia.
Y a otros ojos, de luminosidad cóncava y espíritu convexo, habrán de ir a parar. Porque es más que sabido que, llegado el trance, urge evitar caulquier tipo de espejo.
No valdrá cualquier piel, pues tiene que tener la curvatura necesaria para acoger la convexidad de la lágrima, sin atraparla demasiado y sin dejar que escape facilmente.
Cóncavo y convexo son el anverso y el reverso de una misma curva, así que la distancia que los separa es mínima. Sólo hay que saber por dónde saltar para invertir la situación.
La foto es preciosa, en el mar de noche, no hay lagrima que se
pueda ver ni con luna llena, se confunden con el agua tambien
salada del mar, ni siquiera mojan la piel ya humedecida,
simplemente vuelven otra vez a la mar de donde salieron.
Es lo bueno de este mundo, no existe nada sin su contrario, lo bueno sin lo malo, lo femenino sin lo masculino, lo cóncavo sin lo convexo, Elvis Presley sin Elvis Costello…
Las lágrimas sobre todo son saladas, sí, dulcemente saladas. Creo que el sabor de las lágrimas es una especie de elixir contra el dolor. Nadie ha tomado nunca un vaso de lágrimas, pero estoy seguro de que alguien sí ha llorado alguna vez tanto como para que sus lágrimas no puedan ser evitadas en sus labios.
Y es ahí, en la horizontal concavidad de los labios, donde todo ese efecto se produce. El dolor, el sabor salado, y dulce, y amargo que tienen las lágrimas. Es bueno llorar de vez en cuando pero sobre todo es bueno haber llorado.
Si es que no hay nada que contestar, Carlitos. Me encanta escuchar vuestros gemidos desde la barrera, sin contaminar, siempre agradeciendo que andéis por aquí. Todos lloramos, ¿no? El llanto calma y purifica. No es algo malo en sí. Al contrario. Las lágrimas no dañan, sino aquello que las desencadena.
Es que no cualquier piel está preparada para acoger una lágrima, menos para entenderla.
Como saladas perlas de cristal, prontas a delinear el camino que va desde tus ojos al centro de tí, bienvenidas sean esas lágrimas pa olvidar aquello que rompió los eslabones que la contenían.
Qué lucha he tenido para llegar, tus guardianes se olvidan de mí de vez en cuando.
Pues a mí me cuesta mucho llorar, por fuera digo. Qu si sabes de algún curso de lloraterapia que me lo digas, pone muy bien el cuerpo y los ojos. EL sentimiento lo pongo yo.
Muchos besos, hermosa llorona.
Llora, calma y purifica tu alma, querida Ella. Aquí estaremos esperándote a que nos cuentes cual ha sido el desencadenante de tus lágrimas de dolor, lloraremos contigo si es necesario, sabes que te comprenderemos, todos lloramos de vez en cuando, es muy humano.
Cuídate mucho y no olvides que te queremos, te necesitamos y echamos mucho de menos. Entretanto te dejo ésta canción, con todo mi cariño:
Querida diciembre, gracias por seguir trayendo música a esta orgía, por dedicármela, por acogerme bajo tu paraguas. Tremenda casualidad que, precisamente hoy, me regales esta canción. ¿Te has enterado de la noticia?
Besos líquidos
P.D.: Brisuón, ¿nunca ha sido la parte cóncava de la historia?
Pues si que es casualidad, Ella, no lo sabía, acabo de enterarme gracias a ti. Precisamente, hace unos días estuve hablando sobre él, con mi hija. Mañana le daré la noticia, aunque tal y cómo concluimos las dos en nuestra conversación, continuaremos creyendo que aún vive y se encuentra en un retiro voluntario, observando a sus semejantes desde la distancia, mientras toma apuntes que plasmará en nuevas y bellísimas canciones…, algo parecido a cómo intuyo haces tú cuando desapareces por algún tiempo y regresas de nuevo para deleitarnos con tus preciosos y precisos relatos…
Gracias a ti, querida y admirada Ella, por permitírmelo. Me alegra mucho leerte éste otro ratito. Paradójicamente, ésta orgía está desnuda sin ti …
Cierro los “Ojos” y abro mi teclado para alzar las teclas a favor de las dos últimas afirmaciones: El bacanal solicita de tu sal y, como no, de tu fresca pimienta.
Jo Ella, qué bonito! Llevo algún tiempo leyéndote, y por fin me he animado a crear un blog (que no debería llamarlo así mientras blogs como estos se llamen igual) y te comento por primera vez. No te voy a pedir que te pases por mi blog, principalmente por vergüenza, jaja. Allí sólo hay videos de música, nada de creatividad.
Bienvenido a La orgía perpetua, Víctor, y gracias por tus generosas palabras. Espero que sigas entre nosotros por mucho tiempo y que, cuando pierdas la timidez, nos muestres el camino hacia tu blog.
Tenia ganas de hacerte un comentario increíble que remeciera y secara tanta lágrima convexa. Uno de tal, que al mismo tiempo le agradeciera el saludos de cumpleaños a Ana.
Pero nada.
La obviedad más cóncava me atrapa. Y en estos tiempos de geometría no euclidiana, sólo atino a acercarme y darte un beso de noviembre en la mejilla.
Te dejo un tema que me acompañó en una tarde convexa, es de Jeff Buckley, se llama Hallelujah, habla con Ana, se lo envié a ella, y puede que olvide pasártelo.
17 November, 2008 a las 13:00
No llores más, que en mis manos cóncavas no caben más gotas saladas de dulces ojos.
Espera, que sacie mi sed con ellas, para poder ser receptáculo (pedante, por cierto)
de nuevo de esas esencias de expresión que no pueden ser explicadas.
Alabadas sean las lágrimas, que no necesitan a las palabras.
Llora ahora, si quieres. Que nadie le diga a nadie cuándo debe o no debe llorar.
Eso deseo yo en este momento.
Alabadas sean las lágrimas.
¡Un beso cóncavo y torsionado, cual curva alabeada en el espacio tridimensional!
17 November, 2008 a las 13:44
Aqui siempre habrá pieles concavas y convexas para deslizar las lágrimas, la curvatura de ambas es flexible como el estado de ánimo, todo es cuestión del calor que le pongamos al asunto, para secar esas penas y curvar esas pieles, tensarlas y darles esplendor.
Hay que mirar la botella llena.
Besos desde el cristal.
17 November, 2008 a las 14:07
Ella llorar no es malo, todos tenemos nuestros momentos, aquí tienes muchos hombros en los que apoyarte si necesitas derramar alguna, no sé si soy cóncava o convexa pero siempre estoy dispuesta a secar las lágrimas de quienes me importan.
La foto es preciosa
Besitos hechos pañuelos
17 November, 2008 a las 14:12
Anuncios por palabras
Lágrimas convexas
buscan piel cóncava
donde derramarse
:-)
Prefiero la sal de una piel convexa y excitada….
17 November, 2008 a las 14:18
Esto no puede ser. Acabo de llegar a tu orgía y me encuentro con unas lágrimas buscando piel. A riesgo de pasarme de osado te ofrezco la de mis manos. Saben enjugar.
Besos transparentes.
17 November, 2008 a las 14:45
Quiero pensar, querida Ella, que tus lágrimas son de felicidad, pero ésa fotografía tan hermosa e inquietante, tan abismal, tal vez sugiere que estés inmersa en ése mar salado y cóncavo que es la tristeza…, sácame de dudas, ó agárrate yá fuerte a mi mano, no te soltaré…
Besos cálidos y amparadores
17 November, 2008 a las 15:12
Mejor lágrimas convexas en pieles convexas. Lo convexo tiene cimas, lo cóncavo, fondos.
Estoy con diciembre, espero que sean lágrimas de “clímax” y no de “kleenex”.
Un hombro.
17 November, 2008 a las 16:01
Tan hermoso y tan triste…
un beso convexo
17 November, 2008 a las 16:34
Hoy desde luego es justo para mí como tú lo dices. Justo así.
Un beso. Precisas palabras
17 November, 2008 a las 19:26
Decía una canción “las lágrimas limpian la cara” y añado yo que arrastran cosas para afuera que no debemos quedarnos dentro.
Aún así, Ella, espero que solo sean lágrimas de felicidad.
Besitos
17 November, 2008 a las 21:02
Lágrimas y piel hacen una bonita unión.
Dos lágrimas de emoción para ti, ella.
17 November, 2008 a las 21:42
Nunca se sabe muy bien dónde nacen, pero no tienen otra vía de escape que la esquina más cejuda de los ojos. De ahí probablemente su dúctil apariencia.
Y a otros ojos, de luminosidad cóncava y espíritu convexo, habrán de ir a parar. Porque es más que sabido que, llegado el trance, urge evitar caulquier tipo de espejo.
Permíteme, sin embargo, besar tus manos saladas.
17 November, 2008 a las 23:28
Como me entere que alguien te hace llorar….
ya verás ya…
besicos
18 November, 2008 a las 1:48
Superficies hundidas y abombadas
en medio de la alegría o la tristeza
Palabras que lloran y nos calan
Besos húmedos
18 November, 2008 a las 8:52
No valdrá cualquier piel, pues tiene que tener la curvatura necesaria para acoger la convexidad de la lágrima, sin atraparla demasiado y sin dejar que escape facilmente.
Pasa con todos los acoplamientos de este tipo.
Besos salados.
18 November, 2008 a las 12:45
Cóncavo y convexo son el anverso y el reverso de una misma curva, así que la distancia que los separa es mínima. Sólo hay que saber por dónde saltar para invertir la situación.
18 November, 2008 a las 13:24
¡Y mira que yo no sé llorar de felicidad!
Mucho me temo que con las lágrimas de unos cuantos podríamos llenar un mar…
Besos como lágrimas.
18 November, 2008 a las 14:01
Buenos días, ella:
La foto es preciosa, en el mar de noche, no hay lagrima que se
pueda ver ni con luna llena, se confunden con el agua tambien
salada del mar, ni siquiera mojan la piel ya humedecida,
simplemente vuelven otra vez a la mar de donde salieron.
besos salados
18 November, 2008 a las 18:01
Bonito juego geométrico y corporal. Besos tangenciales, Ella.
19 November, 2008 a las 11:38
Imagenes paganas que desnudan ensueños
19 November, 2008 a las 15:12
Veo que ha habido bastantes ofrecimientos a tu anuncio por palabras :-p
No creo que tu necesites ningún hombo/e en/por el que llorar…
:-*
19 November, 2008 a las 18:23
Mira qué casualidad:
http://laciudaddebronce.blogspot.com/2008/10/poesa-y-espritus.html
parece que ambos nos metemos en las mismas aguas.
Besitos, niña cóncava.
19 November, 2008 a las 20:27
Es lo bueno de este mundo, no existe nada sin su contrario, lo bueno sin lo malo, lo femenino sin lo masculino, lo cóncavo sin lo convexo, Elvis Presley sin Elvis Costello…
8X
20 November, 2008 a las 9:08
Las lágrimas sobre todo son saladas, sí, dulcemente saladas. Creo que el sabor de las lágrimas es una especie de elixir contra el dolor. Nadie ha tomado nunca un vaso de lágrimas, pero estoy seguro de que alguien sí ha llorado alguna vez tanto como para que sus lágrimas no puedan ser evitadas en sus labios.
Y es ahí, en la horizontal concavidad de los labios, donde todo ese efecto se produce. El dolor, el sabor salado, y dulce, y amargo que tienen las lágrimas. Es bueno llorar de vez en cuando pero sobre todo es bueno haber llorado.
20 November, 2008 a las 18:35
Ellita, si no contestas aunque sea a uno solo de los comentaristas de este poste convexo, me vas a hacer pensar que has llorado. Y no quiero.
20 November, 2008 a las 23:59
Si es que no hay nada que contestar, Carlitos. Me encanta escuchar vuestros gemidos desde la barrera, sin contaminar, siempre agradeciendo que andéis por aquí. Todos lloramos, ¿no? El llanto calma y purifica. No es algo malo en sí. Al contrario. Las lágrimas no dañan, sino aquello que las desencadena.
Besos cristalinos
21 November, 2008 a las 4:14
Es que no cualquier piel está preparada para acoger una lágrima, menos para entenderla.
Como saladas perlas de cristal, prontas a delinear el camino que va desde tus ojos al centro de tí, bienvenidas sean esas lágrimas pa olvidar aquello que rompió los eslabones que la contenían.
Besos idos.
21 November, 2008 a las 17:05
Qué lucha he tenido para llegar, tus guardianes se olvidan de mí de vez en cuando.
Pues a mí me cuesta mucho llorar, por fuera digo. Qu si sabes de algún curso de lloraterapia que me lo digas, pone muy bien el cuerpo y los ojos. EL sentimiento lo pongo yo.
Muchos besos, hermosa llorona.
23 November, 2008 a las 18:09
El océano se alimenta de lágrimas redentoras, Ella. Todos los peces son hijos de nuestra memoria de tristeza.
Besos lascivos
23 November, 2008 a las 23:44
¿Y se depositan en ella formando charquitos?
24 November, 2008 a las 5:41
Suavemente se van escuchando una lágrima tras otra, el sonido es maravilloso
Besos silenciosos!
24 November, 2008 a las 16:55
Llora, calma y purifica tu alma, querida Ella. Aquí estaremos esperándote a que nos cuentes cual ha sido el desencadenante de tus lágrimas de dolor, lloraremos contigo si es necesario, sabes que te comprenderemos, todos lloramos de vez en cuando, es muy humano.
Cuídate mucho y no olvides que te queremos, te necesitamos y echamos mucho de menos. Entretanto te dejo ésta canción, con todo mi cariño:
http://www.youtube.com/watch?v=JohzXpM-vkU
Un abrazo inmenso
24 November, 2008 a las 21:17
Querida diciembre, gracias por seguir trayendo música a esta orgía, por dedicármela, por acogerme bajo tu paraguas. Tremenda casualidad que, precisamente hoy, me regales esta canción. ¿Te has enterado de la noticia?
Besos líquidos
P.D.: Brisuón, ¿nunca ha sido la parte cóncava de la historia?
24 November, 2008 a las 22:04
Déjeme pensar.
Pues ahora que lo dice, quizás hace muchos años en alguna ocasión.
Besos cóncavos
24 November, 2008 a las 23:14
Pues si que es casualidad, Ella, no lo sabía, acabo de enterarme gracias a ti. Precisamente, hace unos días estuve hablando sobre él, con mi hija. Mañana le daré la noticia, aunque tal y cómo concluimos las dos en nuestra conversación, continuaremos creyendo que aún vive y se encuentra en un retiro voluntario, observando a sus semejantes desde la distancia, mientras toma apuntes que plasmará en nuevas y bellísimas canciones…, algo parecido a cómo intuyo haces tú cuando desapareces por algún tiempo y regresas de nuevo para deleitarnos con tus preciosos y precisos relatos…
Gracias a ti, querida y admirada Ella, por permitírmelo. Me alegra mucho leerte éste otro ratito. Paradójicamente, ésta orgía está desnuda sin ti …
Besos sinceros
25 November, 2008 a las 0:46
Me ha encantado la desnuda obviedad que acaba de soltar diciembre.
Pero es que es verdad, shosho. Alza un poco ya esa cabecita, anda; que le estás sacando brillo a las aceras con las pestañas.
Digo.
25 November, 2008 a las 18:47
Cierro los “Ojos” y abro mi teclado para alzar las teclas a favor de las dos últimas afirmaciones: El bacanal solicita de tu sal y, como no, de tu fresca pimienta.
Bexox
26 November, 2008 a las 1:48
Cuánta belleza en tus palabras, Ella. Cuánta belleza.
Besos tristes.
26 November, 2008 a las 17:05
Te echamos de menos, Ella.
Besitos
28 November, 2008 a las 0:27
Intuyo que la tristeza te ronda, amiga Ella. Confío en que mi intuición se equivoque. Besos reconfortantes en cualquier caso.
30 November, 2008 a las 0:50
Jo Ella, qué bonito! Llevo algún tiempo leyéndote, y por fin me he animado a crear un blog (que no debería llamarlo así mientras blogs como estos se llamen igual) y te comento por primera vez. No te voy a pedir que te pases por mi blog, principalmente por vergüenza, jaja. Allí sólo hay videos de música, nada de creatividad.
Un beso, me gusta mucho lo que escribes!
30 November, 2008 a las 22:04
Bebo lágrimas y bebo la savia del clímax. Y detrás de ese sabor yace la misma uva. Besos salados, hermosa.
30 November, 2008 a las 21:17
Bienvenido a La orgía perpetua, Víctor, y gracias por tus generosas palabras. Espero que sigas entre nosotros por mucho tiempo y que, cuando pierdas la timidez, nos muestres el camino hacia tu blog.
Besos bacanalescos
4 December, 2008 a las 18:43
Hola Ella.
Tenia ganas de hacerte un comentario increíble que remeciera y secara tanta lágrima convexa. Uno de tal, que al mismo tiempo le agradeciera el saludos de cumpleaños a Ana.
Pero nada.
La obviedad más cóncava me atrapa. Y en estos tiempos de geometría no euclidiana, sólo atino a acercarme y darte un beso de noviembre en la mejilla.
5 December, 2008 a las 10:13
venía a mandarte un abrazote, preciosa.
ea.
5 December, 2008 a las 15:45
Desconozco el motivo de tu tristeza, cielo, pero no olvides nunca las hermosas y sabias palabras de Rabindranath Tagore:
‘No llores por haber perdido el sol, pues las lágrimas te impedirán ver las estrellas’
Un abrazo querida Ella
8 December, 2008 a las 1:16
Pues nada, sólo yo de nuevo.
Te dejo un tema que me acompañó en una tarde convexa, es de Jeff Buckley, se llama Hallelujah, habla con Ana, se lo envié a ella, y puede que olvide pasártelo.
Besos.
8 December, 2008 a las 11:41
Segun el punto de vista las lágrimas también pueden ser concavas…
en el fondo es todo tan relativo…
26 December, 2008 a las 15:09
A mis lágrimas les da igual la concavidad de la piel sobre la que se derraman y por qué les da por salir. Hacen lo que les da la gana.