Cuentos

Los cuentos nunca son redondos, no son lo que parecen: las princesas eructan y menstrúan y al príncipe azul que no tiene flatulencia o halitosis le huelen los pies.
Así que, cuando una ranita de tu gusto, en lugar de pedirte en matrimonio, te lance un croak haciéndote proposiciones indecentes, no dudes en darle por respuesta un inflamado: “¡Sí, sí, sí, sííííííí…!”.
16 Marzo, 2006 a las 10:42
De todos modos acepta el consejo de una princesa fea y gorda, con gases y que menstrua, y no te vayas a fiar de todas las ranitas, y mucho menos de los principes. Besos reales
16 Marzo, 2006 a las 10:54
Jaja, es que las ranitas están muy salidas… yo tenía un librillo de los cuentos de los hermanos Grimm y la verdad es que los originales son bastante más oscuros y extraños que las descafeinadas versiones Disney. Y también leí un libro de Bruno Buttelheim sobre psicoanálisis de los cuentos de hadas muy curioso (¿qué representa ese sapo húmedo y viscoso? ah…)
Me encantan los cuentos :) :)
16 Marzo, 2006 a las 11:51
Ordelina, ni de ranitas, ni de príncipes, ni de hombres apuestos y galantes… No hay que fiarse de nadie que te croe milongas al oído.
Rafael, me pienso zambullir en tus recomendaciones. Con respecto al tío Walt, criogenizado está mucho más guapo.
Besos fabulosos.
16 Marzo, 2006 a las 13:09
No les des alas a los acosadores, mujer.
Si les dices sí con un solo “croac”, ¿tú crees que van a esforzarse más?
Tú te mereces algo mucho más que eso.
(Por favor, borra los otros dos lenguajes… Los lapsi calami me están matando ;P)
16 Marzo, 2006 a las 13:23
siempre buscamos que el príncipe o la princesa nos salven
y ese es un gran error
para dar una vuelta cualquier bicicleta vale
pero para andar más tiempo, es mejor cuidarla!
16 Marzo, 2006 a las 14:21
Misósofos, donde tú lees acosadores yo he dicho ranita de tu gusto. ¿Por qué hay que hacerle ascos a un placer efímero en nombre del amor eterno? Que, además, me pregunto: ¿y eso existe?
Epoptek, tienes toda la razón: para escalar un puerto de montaña hay que elegir un buen velocípedo.
Abrazo lujurioso.
16 Marzo, 2006 a las 15:04
Bueno, tampoco tiene que ser un inflamado sí, con una afirmación consentida, de mutuo acuerdo en un vamos a intentarlo y que sea bonito mientras….creo yo que poco más se puede pedir.
16 Marzo, 2006 a las 15:47
Sí, sí, sí; sííííííííííí…
¿Por favor, alguien me pasa un kleenex?
Gracias.
16 Marzo, 2006 a las 15:51
Sí, sí, sí y más sí.
16 Marzo, 2006 a las 16:10
Susej, vale, vale, es que todo depende de la vehemencia de quien pronuncia el sí.
Coco, anda, tira para allá, tira para allá, que tienes un peligro…
Marce, tú eres de las mías.
Caricias peligrosas.
16 Marzo, 2006 a las 16:44
Por desgracia es más habitual que un príncipe/esa se convierta en rana tras darle besos que no al revés. ¿A quién no le ha salido “rana” alguna relación?
Y… es que hay alguna ranas ¡con unas ancas!… y …¡Cómo nadan en las piscinas! ainssssssssss y sin pompones¡
besazos húmedos y verdes. Croooaakkk
16 Marzo, 2006 a las 16:55
Existen muchos cuentos, con variadas historias. Relatos reales y otros ficticios, algunos te los susurran al oídos, otros los lees en las ferias. Pero los mejores cuentos son los que construyes tú a diario.
No se si creerle a los cuentistas, no se si creerle a los poetas…
16 Marzo, 2006 a las 17:07
Además, no hay cosa más sosa que el príncipe de turno o la princesa que nunca se despeina. Es mucho más divertido besar sapitos sin querer trasnformarlos en nada
Linda imagen, abrazo
16 Marzo, 2006 a las 17:30
De barro y luz, ancas de rana sabrosa braceando en una piscina… Me ha encantado la imagen. Pero, eso sí, con pompones, por favor.
Paulo, mejor no te creas a nadie. Simplemente inventa.
Arca, quienes intentan transformar a los demás son unos necios, y además nunca alcanzan su objetivo.
Chupetones verdes.
16 Marzo, 2006 a las 17:32
Mmmmm vaya, pues yo estoy de acuerdo. Lo malo es que el último me salió rana rana rana muy verde… Pero croaba bien… ahora quiero más!!
16 Marzo, 2006 a las 17:39
no te recomiendo ni principes azules con flatulencia ni ranas indecentes; no sabría decirte cual es peor. tu principe está en cualquier rana que te haga sentir princesa siempre. y mientras lo buscas/te encuentra, no está mal ir besando principes y ranas de tu gusto. a nadie le amarga un dulce.
un placer.
16 Marzo, 2006 a las 18:15
VanCleefArpels, jo, qué mal rollo, rana, rana y encima muy verde. Y lo peor de todo es cómo croaba el condenado. Jaja.
Humbert, es decir, que la cuestión es besar . Pues no está mal la cosa, no, pero que nada mal.
Susurros procaces.
16 Marzo, 2006 a las 19:10
Con perdo y como bien decia mi abuelo… “caga el rey caga el papa y todos cagamos porque somos hermanos”…aplicarse el cuento.
16 Marzo, 2006 a las 19:13
si ya lo habia pensado seriamente… nunca parece lo que es… siempre es asi¿?…
hey que paso… esperaba que dijeras algo dela fotografia igual… es la mitad que esta en el perfil… bueno soy yo !!! …
bueno sera para la otra..
os dejo cariños
….. … um! te dejaria un cuento,… pero es demasiado largo lo enviare por mail..
cariños y mi abrazo de amapola
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16 Marzo, 2006 a las 19:28
es verdad ellita lo que dices, y el primero que lo tenga en cuenta es el que se llevará el gato al agua, así que a madurar criaturas
achuchones politicamente incorrectos
16 Marzo, 2006 a las 20:02
Jandri, si es que ya iba haciendo falta que alguien pusiera de verdad los puntos sobre las íes. Ni perdón ni gaitas.
Amapola, esperando ese cuento me quedo.
El_fervor, ¿el gato, la rana? Mira, que me estoy liando. ¿No hablaremos de cuentos diferentes?
Mordiscos animales.
16 Marzo, 2006 a las 20:33
Los sapitos de chocolate somos más apetecibles… (pero seguimos siendo sapos).
besos.
16 Marzo, 2006 a las 20:54
he enviado el cuento.. espero que sea de tu agrado… os dejo cariños por montones.. espero vuestra respuesta…
Amapola
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17 Marzo, 2006 a las 1:01
Princesa, sapita, rana, culebra, víbora… no se como será, ni quién, si será efímera o eterna, pero merecerán la pena sus eructos, el tinte de hierro de su menstruación y todo lo que traiga para una sola noche de decentes indecencias o si la suerte está de nuestra parte, para todas las que nos queden hasta el final.
Llegará recitando con voz de agua:
“He aquí la mujer traída por el viento, traída por el viento y tirada por el agua. Conducida por las olas del mar, empujada por el oleaje del mar.
Cuando me ponga a cantar mi conjuro transformaré los mares en miel,
la gravilla del mar en sal, la arena del mar en guisantes.
Una vez sujetándome el cinturón, una vez poniéndome la camisa,
enganchándome con la hebilla, poniéndome el calzado.
Álzate, carácter mío, desde la grieta; sube, pecado mío, desde el regazo de la tierra, sube, pecado mío, desde el regazo de la tierra, duendecito, desde debajo del álamo”
Mientras tanto disfrutemos de proposiciones indecentes, que en eso consiste una orgía. Y esta es la mejor.
17 Marzo, 2006 a las 1:17
Qué bonito es vivir siempre como en un cuento. Yo procuro hacerlo siempre que puedo, quedarme bastante rato por el País de Jauja, y besar a todas las princesas y brujas que se acerquen, aunque ronquen o se larguen al amenecer. Todos tenemos un poquito de magia para conseguir que el hechizo no se acabe antes de las doce.
Besos de príncipe que empiezan por la mano, suben por el brazo y acaban en el cuello.
17 Marzo, 2006 a las 5:01
Pues de beso en beso se hacen placeres y torturas. Príncipes y sapos, todos son lo mismo el rato de los ratos. Yo, en lo personal, prefiero los sapos. Aunque de vez en cuando es agradable pasear a un príncipe encantador por la ciudad, tirándolo de su correita de cuero, los príncipes encantados, verdes, húmedos, resbalosos y fríos me atraen más y suelen ser menos venenosos que los de lindos colores.
17 Marzo, 2006 a las 12:59
Jorge, ¿sapito de chocolate? No me digas eso, que te hinco el diente.
Amapola, no he recibido nada.
Dunlendino, ¿el texto del entrecomillado es tuyo? Menudas transformaciones.
Angelgris, en los cuentos que a ti y a mí nos gustan la bruja es la auténtica princesa y el proscrito el único príncipe posible.
Phosphorus, lo de la correíta de cuero me lo apunto. De vez en cuando hay que airearlos un poco.
Besos salvajes.
17 Marzo, 2006 a las 13:19
El texto es un “conjuro” nórdico, TÄSS’ON NAINEN (He aquí la mujer). Una canción tradicional de la zona sueco-finlandesa. Las transformaciones son muy curiosas la verdad, muy de la zona y de la época antigua. Se supone que era un canto a la feminidad y la fertilidad, a la fuerza femenina, al carácter.
Sin querer aburriros, y pidiendo perdón de antemano, por si os interesa pongo la letra original:
“Täss’on nainen tuulen tuoma tuulen tuoma ve’en vetämä
meren aaltojen ajama meren tyrskyn työntelemä
Kuin mie käynen laulamahan laulan mie meret mesiksi
suoloiksi meren somerot meren hiekat hernehiksi
Yhen vyöni vyötännällä yhen paitani panolla
solkeni solittamalla polkimeni painamalla
Nouse luontoni lovesta syntini syvästa maasta
syntini syvästa maasta haavan alta haltiainen”
Un beso.
18 Marzo, 2006 a las 0:04
pase a dejar cariñitos… hey lo envie de otro mail… porque parece que tengo problemas con el otro… buneo espero qeu tengas un bello finde…
cariños por mil ..
Amapola @–>—
18 Marzo, 2006 a las 1:56
Yo hace tiempo que ando detrás de una rana pero se me escurre y salta a su charca. No quiero cortarle las ancas, sólo acariciarle el lomo viscoso y hablarle bajito mirándole a los ojos saltones.
18 Marzo, 2006 a las 2:21
Ella querida, lo más interesante y apasionante de estos cuentos es que una puede besar a muchos sapos hasta que por fin encuente al desteñido príncipe azul, que no es como nos lo han venido pintando desde niñas. Pero bueno, las princesas tampoco somos como nos han pintado siempre, a veces es más divertido tener una parte de bruja, que es la que atrae más a todos esos sapos y príncipes desteñidos.
Besos encantados!
18 Marzo, 2006 a las 12:36
Sí a la pasión, no a transformar el sapo en príncipe, ni el príncipe azul en viejo verde. Como decía alguien. No me he acostado con ninguna mujer fea, pero me he levantado con alguna…
Comenzar una pasión para ser eterna, aunque la eternidad dure un beso.
18 Marzo, 2006 a las 14:14
Dunlendino, gracias por la canción. ¿Cómo ibas a aburrirnos?
Elfer, a lo mejor tienes que revisar tu ritual de cortejo. Algunas ranitas son de un difícil…
Ginger, tú me has captado. Mejor bruja traviesa que princesa sosa. Y sí, besar, besar y besar.
Bandido, no fastidies: ¡príncipe azul en viejo verde!
Abrazo desnudo.
18 Marzo, 2006 a las 20:08
Bueno, bueno; también depende de la ranita. Aunque de moral relajada, tampoco soy tan fácil: no, no, no sé, bueno, bueno si, si, siii!!, y para variar me clavo en la imagen: que tatuaje tan sexy.
Beso tatuado en la piel.
20 Marzo, 2006 a las 0:08
pos si…asi s la vida real, los cuentos sona dorno de la fantasia, para hacer la vida menos “cruda”….
pero hoy me siento muy macabramente real.
te mando un beso, que tengas una linda semana.
pd.los dedos de novia son un postre arabe de hojaldre relleno de una pastita que tiene nueces, almendras y algunos ingredientes que nunca descifraré
20 Marzo, 2006 a las 8:34
me alegra saber que el cuento fue de tu agrado…
pues bien es trsite igual a la vida… lo dijiestes..
pero el capricho de esta es mas fuerte y los seres humanos con mas cojones para subirnos a esta..
cariños miles
Amapola
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20 Marzo, 2006 a las 17:06
El porblema con los cuentos infantiles es que no llaman a las cosas por su nombre:
* Cenicienta era una pobre sirvienta que tenía alucinaciones psicóticas y creía que un Hada le hablaba.
* La Bella Durmiente era una princesa malcriada que se pasó de mambo con el Clonazepam.
* Blancanieves: anémica, lacónica y encima perversa al tener sexo con Siete enanos que llegaban mugrientos y sudorosos de trabajar en las Minas.
* Peter Pan : un narcicista con personalidad infantil y problemas de Tiroides, los cuales le afectaron sudesarrollo corporal y quedó con el cuerpo de un niño para siempre.
* Rizitos de Oro: una niña con tendencias zoofilicas
* Hansel & Gretel: los Caligula y Drusilla de los cuentos infantiles. El cuento deja entrever una cierta relación incestuosa y además, poseen ciertos rasgos S & M, por todo lo que se dejan hacer por la bruja.
* Alicia (la del Pais de las Maravillas”): Sin palabras. Quisiera saber que alucinogenos tomaba esa chica. Seguro que estaba internada en un Psiquiatrico.
Y para terminar:
* El Mago de Oz: Un grupo de “Freaks” digno de un happening de Andy Warhol liderados por una niña neurotica obsesiva, fálica y dominante
Besos Pijos
Gontxu
20 Marzo, 2006 a las 18:43
otra vez hablando de bodas … si yo voy a tener razón … por si acaso voy a ir encargando mi traje para la ocasión … Este verano hay un amplio abanico de tonos que hacen buen juego con el verde rana , así que tengo donde elegir…
un croakkk
20 Marzo, 2006 a las 20:48
Micky, no esperaba menos de ti, me refiero a lo de la moral relajada.
Gotita, cómete unos dedos de novia y seguro que se te pasa el ataque de realidad.
Amapola, era un hermoso cuento. ¿No has pensado en colgarlo en tu blog?
Gontxu, te pongo una medalla por ese gemido.
Lapradera, jaja, qué perra te ha entrado con lo de las bodas. Que no, que en esta orgía no se ofician según qué ceremonias.
Cosquillas mágicas.
20 Marzo, 2006 a las 23:57
Cuánto les conviene a los sapos, que las mujeres no crean en príncipes azules. Por esa razón, muchos de nosotros hemos recibido algún que otro “¡Sí, sí, sí, sííííííí…!” (o gemidos equivalentes, “no no no”, “tal vez tal vez tal vez”, etc). Como buen sapo, afirmo que sólo nosotros existimos en estos cuentos, y que sólo se produce la anagnórisis nobiliaria cuando somos besados adecuadamente (es decir, en el lugar adecuado, a la hora adecuada, y por la persona adacuada). He dicho. Me retiro a mi charco.
21 Marzo, 2006 a las 0:58
Yo casi me vuelvo persona cuando me besan. Los gatos no tenemos esos problemas…
21 Marzo, 2006 a las 1:08
Adan Buenosayres, qué gusto recibir sapitos tan apuestos en esta orgía. No dudo de lo que dices: el lugar, la hora y la persona siempre han de ser los adecuados.
Dan, anda que no, no sois ariscos ni nada cuando queréis vosotros. A los felinos ariscos un beso puede hacerlos mimosos. Te lo dice una de los tuyos.
Lametazos gatunos.
21 Marzo, 2006 a las 6:23
Nunca me he fiado de los principes…ni de los sapos…pero vamos como me gustan los ogros! ;)
Mil bikiños.
21 Marzo, 2006 a las 10:06
Azul, muy bien, muy bien, que hasta ahora los ogros no se habían mencionado.
Bikiños orgiásticos.
24 Marzo, 2006 a las 21:39
¡Qué lindo cuento! Como esos que nos contaban nuestros padres o abuelos y nos mandaban a dormir con una enorme sonrisa.
Por cierto, ya leí la propuesta que nos hizo El Ventrílocuo…
¿Qué dices? ¿Le hacemos cosquillas?
Ya extrañaba pasearme por acá, linda. Ando con exceso de trabajo pero eso no podrá detenerme para venir y dejarte muchos besos.
25 Marzo, 2006 a las 1:37
Laura, sí, te acabo de decir en otro post lo mucho que te echaba de menos, y la alegría que da encontrarse varios gemidos tuyos de golpe.
¿El Ventrílocuo? Jaja, menudo elemento. Sí, por favor, hagámosle muchas cosquillas, hasta que no pueda soportarlas y nos ruegue que paremos.
Besos canallas.
25 Marzo, 2006 a las 4:35
Descubri mi sapito entre tantos principes azules!!DICHOSA ESTOY!!
Y colorin colorado este cuento ha empezado!!
Delicioso como siempre…
BESO ALUCINADO
25 Marzo, 2006 a las 14:41
Guadalupe, qué suerte. Pues nada, a disfrutar de tu sapo mañana, tarde y noche.
Beso cuentista.