Demasiado débil

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–¿Qué vamos a hacer, Ellita? –Faulkner me formula la pregunta del millón tras colocar su cabeza en el Auditorio Nacional de mis latidos.
–No tengo ni idea. Sólo sé lo que no deberíamos hacer, pero ya me conoces: soy demasiado débil para tomar decisiones convenientes.
–¿Y qué se supone que no deberíamos hacer?
–Comportarnos como críos. Que no tengamos luces no significa que no tengamos una edad –Faulkner se incorpora. Me mira. Lo miro.
–En eso te doy la razón. ¿Tú te has visto esta arruguita tan lasciva que se te empieza a formar en la comisura izquierda? –mi supuesta marca de vejez recibe un beso, y el autor de semejante muestra de cariño se echa a reír cuando me hago la ofendida, me giro, y me marcho al otro extremo de la cama.
–Mira que eres tonto…
Después de apartarme el pelo de la cara, mi amante me acaricia el lóbulo de la oreja. Yo entrecierro los ojos tan excitada como si hubiera empezado a explorar el centro de mi universo. Antes de que pueda darme cuenta, la textura de su aliento hace que se me mojen los ojos y que esa humedad dé paso a otras.
–Ella, guapa, Ellita –Faulkner jamás se comportaría así en público, y esa transformación es una de las cosas que más me sobrecogen de él–… No te enfades, por favor. ¿Por qué no quieres volver a ser mi niña blanca?
Guardo silencio mientras mi amor atemporal me aparta de nuevo el pelo, en esta ocasión del cuello, empeñado en hacer derrapar su lengua sobre la pista de mi piel.
–Porque una vez dejé de serlo, y no quiero sufrir más.
–¿Y si no estás conmigo no vas a sufrir? –con un leve roce de mi hombro, consigue que me dé la vuelta y lo mire de nuevo.
–Supongo que sí, pero no me cagaré en ti desde que me levante hasta que me acueste –mientras mis labios pronuncian esas palabras en la superficie de las sábanas, mis piernas bucean bajo la tela en busca de tesoros abisales.
–Jaja…
–No te rías, que lo que te estoy diciendo no tiene ninguna gracia. Sabes que para odiar no sirvo, pero pasarme los días acordándome de tus ancestros no soluciona nada –unas manos que conozco tan bien como las palmas de las mías se adentran por la puerta falsa de mis muslos y consiguen abrirla sin necesidad de forzar la cerradura.
–Dame un beso y cállate, cotorra. Déjame ejercer mi derecho a réplica.
1 Abril, 2007 a las 10:28
En Frenesí hay una escena maestra de Hitchcock, pero olvidada por todo el mundo, en la que se perpetran esas cosas que suelen perpetrarse en las películas de Hitchcock. O sea, nada que ver con la escena que describes. Excepto en la humilde y respetuosa solución de la cámara, que emprende un indecible travelling out, desde el rellano del primer piso, escaleras abajo y de espaldas, hasta el portal de la calle, que sigue cruzando culo atrás…
Comprendo que no le pega nada.
Pero es lo que me ha venido a la mente.
Leerte y, cuando calla la cotorra, bajar la mirada y hacer un callado travelling out, escaleras abajo, hasta el bar de enfrente, mientras se perpetra ese delito de amor. Y tomarme un café al tiempo que medito sobre los vericuetos de la condición humana, y los porqués de la tontería de odiar aquello que se ama, y de cagarse en los muertos y los vivos de aquellas personas a las que queremos, mientras nuestro pensar se pierde en pos (ole lenguaje moderno y florido) de sueños tontuelos (o atontolinados).
Un pétalo en tu puerta. Y una oración para que esos dos renuncien a las palabras de Ella… y tengan la inteligencia de comportarse como críos. He dicho
:-p
1 Abril, 2007 a las 10:34
Dicen que lo malo de los reintentos es que en tu cabeza no dejan de chocar la esperanza y la certeza.
Esperanza que esta vez todo vaya bien y no se repita lo que hizo que se acabara la vez anterior.
Certeza de que la esperanza está equivocada.
Y aún así, aún así uno no puede evitar el dejarse arrastrar.
1 Abril, 2007 a las 12:24
No es lo mismo viajar con pasaporte que con un visado (de esos que marcan una fecha de tal a tal). Para nada es lo mismo. Lo malo es no tener pasaje; Así desde luego no se vá a ningún lado.
Las cosas salen y sé finí.. ó ni salen ni entran, como en otros casos.. muchos otros.
Yo, con las maletas llenas de fluídos y en casa.
Siesquenopuedeser!!!
Hay que vivir… y ala!!! … disfrutando que es gerundio.
1 Abril, 2007 a las 13:05
Por supuesto no conozco apenas nada de esta relación… hay algo que impide que podáis estar “juntos” Imagino que la edad de él, o su situación (está casado?) O quizás su forma de ser. O la tuya. Temes estrellarte, porque ya te estrellaste en el pasado.
Siempre está ese riesgo; pero si te gusta conducir, mejor no pensar en esas cosas.
En el fondo nada es importante. Ni la propia vida.
Un besillo y al menos sigue disfrutando de compañías cálidas.
1 Abril, 2007 a las 13:26
Lo importante es que el arrepentimiento no se levante hoy contigo, si has de errar, yerra con gusto, y debate hasta que se imponga lo que quieres, aunque quizá primero hayas de descubrirlo.
1 Abril, 2007 a las 13:31
Los/as buenos/as conversadores/as son un raro tesoro.
Que el diálogo de las manos sepa acompañar al de las bocas es aun más raro.
Se mire por donde se mire, Faulkner y Ella están de suerte. :)
1 Abril, 2007 a las 13:46
¡Cómo se contagian las humedades!
Por cierto… ¿debilidad? ¿Por qué a la fortaleza de las emociones se llama debilidad?
besos.(no menciono el lóbulo de la oreja por si a caso)
1 Abril, 2007 a las 15:17
Ya al final ¿qué vais a hacer?
1 Abril, 2007 a las 16:05
Eso quisiera saber yo, Pistolita. ¿Qué vamos a hacer?
Besos débiles.
1 Abril, 2007 a las 19:29
universal lucha entre los sentidos y las razones. Lo más sabroso y lo más ácido son las últimas gotas que caen del limón. Entre pensar ¿para qué fui si ya lo sabía? o si llego a haber ido puede que hubiera sido distinto. ¿Cuando es el momento de limpiar la casa del pasado? ¿cuando hay que cambiar las cerraduras? Pienso y pienso en eso, y creo que es alguien que llega y sin decirnos nada hace que tiremos los cepillos de dientes. Lo mejor siempre está por llegar.
1 Abril, 2007 a las 20:47
Pues yo seguría así… sólo de de vez en cuando, sin exponerme a nuevas desventuras sino todo lo contrario. Es la única manera de tenerlo seguro y, lo más importante, de tenerlo a tu vera verita vera sólo cuando a tí te apetezca.
Eso si que es una gozada de… algo parecido a una relación.
1 Abril, 2007 a las 22:59
No sé que es mejor (o peor), dejarse llevar y que sea lo que sea o pensar.
Mientras tanto, disfruta.
1 Abril, 2007 a las 23:46
Ya me darás unas clases oye. Yo es que no puedo odiar tampoco, pero tampoco puedo dejar las cosas en ese limbo fantástico del “amanteo”, y eso es una gran pérdida en ocasiones … lo dicho: quiero clases, que me estoy perdiendo algo, lo sé, pero no tengo ni repajolera idea de cómo solucionarlo.
Mil besos
1 Abril, 2007 a las 23:47
Que se me olvidó: demasiado débil no veo yo que seas fíjate, creo que tienes la situación controlada, y eso es lo que quiero aprender para no ser “demasiado débil” precisamente. ;)
2 Abril, 2007 a las 0:05
Jaja, eres la caña, Glauka, no me he enterado de nada de lo que me dices, de verdad. ¿De qué son las supuestas clases que deseas recibir, de “ese limbo fantástico del amanteo”? Desde luego…, lo dicho: la caña.
Besos rojos.
2 Abril, 2007 a las 1:13
Pero el presente… tampoco suena tan mal, ¿no?
2 Abril, 2007 a las 9:16
la debilidad a veces puede ser una ventaja… dejar que el destino/tiempo/Dios/Santo de su Devoción haga de las suyas y elija por uno …
besos fortalecedores…
2 Abril, 2007 a las 9:27
Seize the moment.
!D
2 Abril, 2007 a las 12:15
Desde que leí su nombre por primera vez Faulkner me cayó bien. Me lo imaginaba paciente, de estos hombres de pocas palabras y grandes ojos. Creo que se merece que te quites el escudo y que lo disfrutes sin miedos. Un besazo Ella, por fin pude volver a la orgia.
3 Abril, 2007 a las 2:52
Saludos Ella, al leerte he recordado una frase que se grabó a fuego en mi mente por la gran verdad que para mí encierra y que mas de una vez en la vida me ha hecho mirar al cielo con desesperación y a la vez asombro, dicha frase es de la protagonista de una bella película, y decía algo así como “…a veces los dioses para castigarnos nos conceden nuestros deseos..”, tu misma amiga mia, bueno me salgo de tu orgía y sigo con mi ingles…
Kiss, Kissed, Kissing
3 Abril, 2007 a las 9:03
Querida Ellita, cuando se tiene una mirada como la tuya es imposible renunciar a la entrega, imposible, aunque se sepa que se van a descolocar algunas vísceras, que costará trabajo reubicarlas, que crujirán…, no hay más remedio que entregarse cuando se es un amoroso.
3 Abril, 2007 a las 13:26
Pues sí, a eso me refería, a el “how” del amanteo con un ex … porque yo no sé ná ;) …
3 Abril, 2007 a las 15:54
Yo tampoco sé lo que voy a hacer, así que visto el plan, simplemente gemiré. Allá va.
De camino, brindo por los amantes (espero que no sean tan elegantes como los de antes).
¡Allá va de verdaaaaaaaad!
3 Abril, 2007 a las 16:51
Débil? Jajajajaja
Demasiado débil? jajajajaja
perdona que me ría pero es que estoy seguro de que no eres en absoluto débil. Todo lo contrario, fíjate tú.
Enhorabuena por el texto, es precioso.
Besos incrédulos
3 Abril, 2007 a las 17:07
Ríete, Avatar, ríete tú que puedes. No imaginas lo bien que te sienta la risa. Eres incapaz de apreciar el canto de sirenas de tus carcajadas.
Besos susurrantes.
3 Abril, 2007 a las 19:02
Dices que si eres su niña blanca y dejas de serlo, sufririas, pero que si no lo eres tambien,asi que dejate llevar,por el y por sus caricias, como minimo el tiempo que paseis juntos,siempre lo recordaras.
3 Abril, 2007 a las 23:05
Enhorabuena, Ellarromerillodetorres. Qué buen texto, qué bien escribes y qué buena idea esta orgía perpetua llena de sensaciones y matices cotidianos. Abres tanto la puerta de tu casa que casi me llega un olorcillo a salmorejo hasta aquí.
Besos por donde pisas.
3 Abril, 2007 a las 23:47
Bienvenido, Ignacio. Tanto tiempo esperando que te dejases caer por aquí… Tú también eres débil, amigo.
Besos de carmín.
4 Abril, 2007 a las 1:04
Creo que era David Viñas el que decía que en todo cuento hay dos historias. Un aparente y una cifrada y que aquello que define a cada cuento es la manera en que estas dos historias se traman. Es decir, la manera en que la historia cifrada emerge a la superficie a través de los insterticios de la historia aparente.
Yo creo que en este fragmento algo de eso pasa. Se cuenta más de lo que se dice. Hay una historia menos aparente pero más sublime que apenas se nos deja ver. Yo creo que por eso me ha gustado tanto.
No puedo negar que me hubiera gustado támbién que la cotorra hable más, un poquito más, que me diga más, aunque tampoco puedo negar que estando en el lugar de Faulkner hubiera hecho lo mismo una y mil veces, durante toda la noche, durante todas mis vidas. Como verán, yo también soy débil.
Eso es todo por hoy.
Escribo mal porque estoy aturdido.
Un beso en esa arruguita lasciva que tanto deseo.
Él
4 Abril, 2007 a las 9:49
¿y quién no es débil? ¿quién no ha sucumbido al deseo, al placer, a la búsqueda de la felicidad? aunque sepamos que ese camino, en otro momento, no nos condujo donde queríamos, nos negamos a no recorrerlo de nuevo ante la más mínima posibilidad de llegar a nuestro objetivo. y aunque no llegemos, aunque volvamos a topar con la misma piedra, como seres humanos que somos, siempre nos quedara algún rincón dulce del camino que hicimos.
un placer.
4 Abril, 2007 a las 19:28
¿Y, por qué no? Quizá sea este tu mejor momento de debilidad, antes de que las arruguitas en la comesura de los labios se encuentren con las del rabillo de tus ojos. Además, Ella, tú, como buena XX, sabes bien cómo convertir la debilidad en habilidad… aunque ‘elegir signifique renunciar’.
Besos indecisos.
5 Abril, 2007 a las 1:58
Ahhh, el amor.
Una suma de escenas distintas, pero tan iguales. Otros países, muchas sábanas, cariños diferentes, pero siempre las mismas preguntas.
El amor después del amor quizás es que más perdura. El resto, no menos real, igual o más intenso, pero dolorosamente algo más frágil.
Me hiciste recordar otros cabellos, iguales diálogos, ternura y pasión.
Te beso en la mejilla, tu boca hoy le pertenece a otro.
Cariños incompletos.
5 Abril, 2007 a las 7:50
Porque sólo lo imposible dota de sentido a una existencia…qué bueno Ella. Y así andamos algunas por la vida, buscando imposibles, queriendo hacerlos posibles, transformarnos en hadas y después viajando de niña blanca a madura previsora para sufrir algo menos…algo, nada más. Pero vale, adelante con ese imposible posible hoy de la manera que se te da y que lo puedas tomar, a disfrutarlo!!!
5 Abril, 2007 a las 8:35
bueno, debo decir que, al final, él supo moldear el contexto. Y no hubo nada más que decir.
Me gusta como escribes. ME gusta la naturalidad y lo teatral por igual. Y tu tienes eso
5 Abril, 2007 a las 10:37
Me ha fascinado, sencillamente precioso
dejo un saludo.
5 Abril, 2007 a las 22:09
Te entiendo
Me confieso ” Debil “, sufro y lo disfruto y me encantaria ser su niña para siempre.
Graciass¡¡
6 Abril, 2007 a las 5:48
Ella, perdona mi larga ausencia. Me has logrado inquietar…, te digo que recordar es volver a vivir y disfrutarlo de esta manera, es palpitante.
Deseo sinceramente que no vuelvas a sufrir mas
Qué goce!
Besos complacientes
6 Abril, 2007 a las 18:15
Es encantador, Ella querida, encantador…
6 Abril, 2007 a las 18:18
Y a mí que Faulkner se me parece a tu profesor de tango, pero sin acento porteño… Yo no querría ser su niña blanca.
Besos prudentes,
Ripley
8 Abril, 2007 a las 8:09
ah que complicado, el quiere estar con “su niña blanca” y tu no lo dejas….o si….porque al fin y al cabo estas con el, en ese momento “atemporal” como dices, mientras se sienten y se comparten. No tiene de que quejarse, si con o sin titulos,ahi estan, juntos!!!!
un abrazote
9 Abril, 2007 a las 1:27
Fascinante descripción, Ella.
Mi consejo: carpe diem
9 Abril, 2007 a las 13:25
Muy buen consejo Arroba, sin duda… carpe diem.
Dejémonos vivir momentos de debilidad, vamos a llenar nuestra vida de ellos, porque no hay mayor felicidad a veces, que portarse como críos. Salta Ella
10 Abril, 2007 a las 19:01
Lo que seguro estás sacando de bueno son estos textos de fondo rojo pasión, que para mí, ser romántico por naturaleza, son los de Faulkner los que más me llegan, y se quedan, y se instalan, y los vivo, y….para cuándo el siguiente????
10 Abril, 2007 a las 21:45
Bueno, bueno, ese buceo parece muy interesante. Muchas oleadas, muchos peces por pescar, muchas llaves en el fondo del mar… Besos, orgiasta. Y hazle caso a Faulkner.
13 Abril, 2007 a las 11:16
Me gusta que te guste la foto…liberadora al igual que encarceladora lo es tu escena…que envidio.
Besos con réplica
17 Abril, 2007 a las 9:49
Hola corazón, sigo sin poder escribir un comment en el primer post. No problem, ahora tendré que resumir.
Lo primero, mis felicitaciones por el papel… siempre me gustó fumar con calidez, aiii, calidad ;)
Lo segundo, qué bonito amor tienes. Yo también sufrí, sufro, mi pasado y mi futuro me golpean, el primero para no dejarme sufrir más y el otro para evitarme sufrir.
Pero como bien dice tu Faulkner, eso no nos eximirá del dolor.
Besos gemelos, espero que seas feliz; yo espero darme la oportunidad :P:P:P
17 Abril, 2007 a las 13:03
Pero, bueno, ¿y eso, Erotika? No sé a qué puede deberse. Gracias por tus palabras.
Date esa oportunidad, que te la mereces.
Besos inmensos.
17 Abril, 2007 a las 23:10
Estoy de vuelta…y ya te veo pasándotelo pipa en la orgía.
Ese Faulkner…
besos envidiosos