El elixir del deseo

Desde que, contra mi voluntad, llegara a aquel palacio para adquirir condición de amada de alto standing, se me aclaró que sólo tenía un modo de recuperar mi antigua libertad: acompañar a mi esposo a la hora del té y solicitar una taza del elixir del deseo, ambrosía de coste elevadísimo.
Tras varios meses de encierro, terminé pidiendo audiencia ante el raptor de mi alma frente a la porcelana china.
Dentro de una jaula de cristal con rejas de oro blanco la vida es lo más parecido a un reloj sin minutero, un bólido desguazado que vaga a treinta por hora por una flamante autopista camino del tedio que da la eternidad.
Para la ocasión me puse mis mejores galas, incluso mandé que me peinaran con esas ondas al agua tan favorecedoras: hasta para partir del paraíso hay que lucir bien hermosa.
Nada más dar el primer sorbo, una gota de sudor me cayó por el recuerdo del pecho de mi amante ajusticiado, y antes de que pudiera darme cuenta estaba derramando sobre mí aquel líquido ardiente, abrasador de memorias, penumbras y lamentos. Nunca habría podido imaginar trago tan dulce. A su paso, mi garganta se fue desprendiendo, suavemente, de todas las espinas que, en los últimos tiempos, la vida me había ido clavando.
Ahora poseo una parcela en el mismo centro del abismo, y en mi buzón reza el nombre de Bruma Redimida, el único verdadero.
Jamás adivinaríais la verdad del otro lado, y no voy a ser yo la que os revele el gran secreto. Quien quiera averiguar lo que sucede que pida una taza de brebaje a su secuestrador existencial. Todos tenemos uno. Incluso tú, por supuesto. No pongas esa cara.
(Este relato nunca habría sido escrito si Yugen no me hubiese regalado la más bella de las ilustraciones.)
1 Septiembre, 2006 a las 9:01
Yugen, simplemente,
g
r
a
c
i
a
s
Ha sido un placer orgiástico componer este post a cuatro manos.
Besos flamígeros.
1 Septiembre, 2006 a las 13:52
Me ha gustado.
1 Septiembre, 2006 a las 14:33
Dan ganas de pedir una hipoteca por si el elevado coste que dices, no me permite agenciarme el elixir instantaneamente…. Es como irresistible según lo cuentas no probarlo.
Iré a secuestrar a mi secuestrador existencial (bien arregladita, eso si)
Besos a (cuatro) manos llenas ;-)
1 Septiembre, 2006 a las 14:45
El martes pasado tome tal elixir por huir de otro deseo y de muchos no cumplidos y ahora liberada, vago hacia un mundo nuevo en el que yo me construya mi propia carcel.
Limas para todos
1 Septiembre, 2006 a las 14:58
“Limas para todos”, eso me ha gustado.
Besos liberadores.
1 Septiembre, 2006 a las 14:58
a
ti
naga
1 Septiembre, 2006 a las 14:59
hermoso post y hermosa ilustración.
1 Septiembre, 2006 a las 15:22
Daria mucho,por poder desprenderme de esas espinas que la vida te va clavando con el paso de los años.
Pero ellas son las que nos enseñan a valorar otras cosas,
La vida te va clavando espinas y nosotros(o yo),intentamos compensar el dolor (a veces sin darnos cuenta)con algo que nos llene,con algo que pueda aliviar o nos pueda hacer mas suave ese dolor.
Daria lo que fuera por desprenderme de esas espinas que me causan ,dolor,si no supiera que con ellas desaparecerian muchas mas cosas,sin las cuales mi vida no seria nada.
Puede ser miedo… o cobardia …no lo se…
1 Septiembre, 2006 a las 15:45
Quizás fueron residuos aún sin barrer, atisbos de un otrora pánico descontrolado a todo lo que sonara parecido a la palabra matrimonio (visión de túnel, sudor frío y espamos incluidos).
Pero, en mis desvaríos luego de una mala noche, recordé esos prejuicios, y asimilé de inmediato tu post a ese estado civil asociado al tedio. ¿El elixir del deseo?, decía Wilde que el único modo de liberarse de una tentación era caer en ella.
Regaloneos varios, corazón de tiza
1 Septiembre, 2006 a las 15:54
no sé qué me gustó más, si el relato o la ilustración.
besos
1 Septiembre, 2006 a las 16:30
Me alegra escuchar tu gemido, Jorge.
Os invito a todos a pasar por casa de Yugen para felicitarlo por su arte.
Abrazo brumoso.
1 Septiembre, 2006 a las 18:51
Outstanding (estoy prácticando mi inglés, que dentro de un mes me voy a de visita a Londres, jiji).
Siempre me han encantado tus posts, y lo sabes, y adoro las imágenes de Yugen, pero encontrarme a los dos juntos ha sido precioso. El elixir del deseo, casi como una reformulación de la manzana de Eva en términos mucho más actuales… (si, todos hemos sido alguna vez un poquito geisha, y a todos nos han servido alguna vez una de ellas deseo en estado puro). Y el final es genial: incluso tú, no pongas esa cara. Que bonito. ^^
Baisers terribles má chérie.
1 Septiembre, 2006 a las 19:51
O sea, Angelitogris enfant terrible, que Yugen y yo hacemos buena pareja, ¿no? A mí también me lo parece.
PD: Ya me contarás qué tal por London.
Red kisses.
1 Septiembre, 2006 a las 20:22
Buena no, perfecta.
PPDD: Tendréis información puntual de mi periplo. :)
1 Septiembre, 2006 a las 22:32
Si bueno, en mi caso secuestradora.
Un petonet.
1 Septiembre, 2006 a las 22:53
Es un cuento encantador, de magia, sabores (dulces y amargos), irrealidades que se basan en la realidad. Una jaula en la que todos hemos entrado para sufrir y gozar; de la que después de un tiempo nos queremos liberar. Donde lo único “eterno” es imaginar.
Felicidades. Me encantó y que buenas imagenes deL gran Yugen. APLAUSOS A LOS DOS.
1 Septiembre, 2006 a las 23:32
Yo leia e iba pensando… esta Ella…que cambio de estilo…
¡Buen equipo!
Pero Ella… ¡no hay secuestrador que resista la prueba del algodon!
besos¡
2 Septiembre, 2006 a las 8:24
Simplemente…delicioso!
Mil bikos Elli y buen fin de semana:D
2 Septiembre, 2006 a las 11:16
eyyy me siento orgullosa!! reconocí a yugen nada más ver la imagen, y cuando bajé y leí la nota al pie me hizo ilusión acertar ejeje. Me encantó! deberíais patentarlo.
Una enhorabuena grandota para cada uno.
y… ummm, no se yo si me sabría dirigir a mi secuestrador existencial. No se yo…
3 Septiembre, 2006 a las 5:50
una vez más siento tanto placer al leerte, me encantó el dibujo, es muy intenso la unión entre tu texto y él.
Lo que no sé si me animaré a tomar la tacita de té, o simplemente permaneceré secuestrada por él.
besos en hebras.
3 Septiembre, 2006 a las 6:53
hola ellita, regresando de mis vacaiones marinas me encuentro con esta ilsustracion que parece de los años veinte.me recordo a mi abuala, me remontó a historias de mujeres abandonadas, hermosas, llenas de vida y de muerte…..transformadas y conservadas con el oolvo de los siglos, me transmitio a sueños , a lugares que conozco de kucho tiempo atras, pero que me cuesta definir en palanras, me dejo una sensacion extraña…
yo te dejo un beso y un abrazo, hasta pronto
3 Septiembre, 2006 a las 12:27
un beso para la pareja de moda …
triste , pero encantador…
besos
5 Septiembre, 2006 a las 0:16
Pero es que el mío no llega ya ya tengo yo demasiado interés en saber eso del elixir …
10 Septiembre, 2006 a las 22:47
La ilustración es hermosa… ¿Y quién mejor que tu, Ella querida, para engalanarla y realzarla con tus bellas letras?
Besos!
10 Octubre, 2006 a las 22:54
Espero la secuestrada llegue al menos a disfrutar el té.