El trance del derrumbe

Lo hiciste desde el primer día, desde la primera noche de una cena desastrosa. Daba igual si estábamos en el sofá y yo te tomaba de la mano para llevarte al dormitorio, si tú me cogías en brazos en dirección al mismo destino, si íbamos dejando un reguero de ropa a nuestro paso o si, por el contrario, acudíamos vestidos de ansiedad y vértigo a los pies de la colina de mi cama. Fuera como fuese, siempre terminábamos situados frente a frente, contemplándonos inmóviles: dos montañeros dispuestos a coronar el Everest de los amantes sin cuerdas ni arneses ni clavos. Supongo que a los escaladores, en un momento así, les palpita alguna parte de su ser con una fuerza idéntica a la que a mí me dispara el latido del deseo en las sienes.
Hoy vuelves a hacerlo. Antes de que pueda darme cuenta, me arrojas sobre el colchón con la suavidad con que unos labios frescos regalan a una pluma la vida en un soplido. Y llega el instante clave: tus manos entrelazadas se enredan en mi nuca para sostenerme el mundo. Aferrado a mi cuello, en tu clara voluntad de no abandonarme en el trance del derrumbe, te precipitas conmigo decidido a aplacar el impacto y saltar al vacío de mis ojos, de mi boca, de mi sexo, y yo no aguanto más, y me derramo entre tus dedos como el tiempo de un reloj de arena roto que se esparce, derrotado, sobre la superficie de un gemido.
2 November, 2008 a las 0:07
El tiempo de ese derrumbe puede quedarse grabado en la memoria como un tiempo eterno. Un tiempo cargado de sueños, esperanzas, deseos. Un tiempo de sabores aromas y susurros.
3 November, 2008 a las 0:19
¿Y qué mejor forma de derramarse, Ella? Ojalá todos los derrumbes del mundo pudiesen ser así…
Besitos verdes de envidia, sana ;)
3 November, 2008 a las 0:28
Así exactamente es como yo lo recuerdo… lo habré soñado? :))
Ellita, cuando te pones sensual me transportas ;)
3 November, 2008 a las 0:33
Joder qué preciosidad; espero que me perdones el taco. Tenía que soltarlo.
3 November, 2008 a las 4:49
Ellita, lograste transgredir todo mi ser y tu gemido aún resuena en mis oídos… no calles que esa armonía es mágica!
3 November, 2008 a las 8:48
Por dios, si es que los momentos previos a la gran pelea son los mejores :)
Y si, hay que escalar sin fin!
Besicos
3 November, 2008 a las 8:52
Síiiii. Un textito expectacular (con equis).
3 November, 2008 a las 11:26
Esos momentos le hacen a uno, bueno a los dos sentirse imensamente felices, desde luego,, ¿ya podía contagiarse eso no?
3 November, 2008 a las 13:04
Es precioso saber que tu y tu principe vagais, tal vez ingrávidos, inmersos en el cosmos del deseo…
Querida Ella, si ellos te hubieran conocido cómo nosotros, tu serías la chica en el cielo con diamantes…
Picture yourself in a boat on a river with tangerine trees and marmalade skies.
Somebody calls you, you answer quite slowly, a girl with caleidoscope eyes.
Cellophane flowers of yellow and green towering over your head.
Look for the girl with the sun in her eyes and she’s gone.
Ella in the sky with diamonds Ella in the sky with diamonds Ella in the sky with diamonds…
Follow her down to a bridge by a fountain where rocking horse people eat marshmallow pies, everyone smiles as your drift past the flowers that grow so incredibly high.
Newspaper taxis appear on the shore
Waiting to take you away
Climb in the back with your head in the clouds
And you’re gone.
Ella in the sky with diamonds Ella in the sky with diamonds Ella in the sky with diamonds…
Picture yourself on a train in a station
With plasticine porters with looking glass ties,
Suddenly someone is there at the turnstile
The girl with caleidoscope eyes
Ella in the sky with diamonds Ella in the sky with diamonds Ella in the sky with diamonds…
Besos caleidoscópicos
3 November, 2008 a las 15:41
Que bien describes Ella querida
la dulce sensación de ese presagio
de que el derrumbe es inminente,
de que el colapso de esas torpes
estructuras se vuelve inevitable,
de que aquello que permanece de pie
desaparecerá tras una nube de polvo
en un momento que puede parecer
eterno y fugaz al mismo tiempo.
Que bien me llegas Ella querida
al deseo de que el universo entero
colapse bajo su propio peso
en el fosco y femenino fulgor
de un minúsculo hoyo negro.
3 November, 2008 a las 15:15
Tu generosidad a la hora de mirarme me sigue apabullando, diciembre. Gracias caleidoscópicas.
Besos de arena
3 November, 2008 a las 16:27
Ahora que lo relacionas, te tengo que decir como montañera que soy, que lo mejor es que pase eso mismo a unos cuantos miles de metros, donde además de sentirte doblebien, te llegas a creer única. Eso, y las botas , y el cuerpo tenso de la subida, y la pesadez de la ropa que va cayendo, y la lasitud de haber llegado, y la excitación de tener el mundo a tus pies, y sentirte única… uy, cómo me pone ese símil.
Beso mochilero
3 November, 2008 a las 20:19
Precioso el texto. Siempre es interesante aprender lo que se siente al otro lado de la cama, y más si se utiliza el lenguaje de una forma tan exquisita.
Sin embargo, yo tengo la sensación, cuando llegan estos momentos, de estar cayendo a un abismo unido a otro cuerpo, pero con dos cuerdas diferentes, que lógicamente se tensará una antes que otra. Mientras una sube y otra baja, ¿quién tensará a quién?
Besos asíncronos.
3 November, 2008 a las 22:50
Un precioso relato lleno de imágenes sugerentes. Bello, como la película que evocas en la imagen (My Blueberry nights, de nuevo Wong Kar Wai por estos lares).
Besos resbalados.
3 November, 2008 a las 22:58
Una suerte de escalada libre…
3 November, 2008 a las 23:08
Nucas sostenidas
Manos salvadoras
Soplidos vitales
Derrumbes a dos
Y al fondo la cima
Gracias por el gesto retratado, por la imagen congelada, por tus palabras en trance
Besos entrelazados
4 November, 2008 a las 7:30
Preciosa imagen la del reloj de arena que se rompe. Tengo especial querencia hacia esos artilugios. Besos.
4 November, 2008 a las 15:01
Coincido con Manuespada en lo del reloj de arena, tanto en la belleza de la imagen como en la querencia al invento, tal vez solo superada por el amor por los relojes de bolsillo, si pueden ser antiguos y con tapa, mejor que mejor, aunque estos no se derramen.
Besos cronométricos.
4 November, 2008 a las 17:07
Buenas tardes.:
Si las cenas desastrosas, provocan esos aludes, cuando
de verdad llegue el deshielo, la montaña no se parará
hasta el mar.
Besos besados
4 November, 2008 a las 20:32
El deseo es vida. Después de un encuentro, el deseo se cumple y tocamos con la punta de los dedos la muerte. Sólo un instante. Porque el deseo siempre vuelve.
Erotismo en su estado puro, mi niña. Mejor, imposible.
Besos mil.
5 November, 2008 a las 10:14
Ella, leyéndote me entran muchas ganas de amar.
Besos ansiosos
5 November, 2008 a las 13:11
brutal
intenso
esto me vendrá bien para escribir, preciosa. Ese erotismo poético, la piel de miel y limón. Eso.
Gracias
5 November, 2008 a las 15:28
Gracias a vosotros, Lau, a todos vosotros, siempre.
Besos desnudos
5 November, 2008 a las 15:30
Gracias por éstas preciosas imágenes, Ella, tienen magia, al igual que tu…
Un abrazo de cálido mar arropando tus besos de arena…
5 November, 2008 a las 19:16
Vaya inquietante escalada, Ella. Parece que tus viajes alrededor de la piel son muy deportivos ;)
Besos lascivos!
6 November, 2008 a las 0:21
De derrumbe nada, aquí se está construyendo una catedral por lo menos.
Besos y a seguir poniendo ladrillos :)
6 November, 2008 a las 1:13
Mucho tiempo leyéndote en la sombra desde mi último gemido, tanto que casi no lo recuerdo. Hoy no podía pasar por aquí sin dejar mi huella en tu casa. Me ha conmovido demasiado el trance descrito, niña ansiosa y deseosa. Además, no me negarás lo bien que queda una estrella errante en estos posts de Starman.
¡Os beso !
6 November, 2008 a las 16:28
La verdad hoy sólo quisiera hacerte volar como aquella pluma que en algún lugar se desprende y desliza, cadente, mientras afirmo y beso tu cuello. Tan sólo diluir toda espera en el fragor de la caída, en el estrépito de ese tiempo derrotado.
Besos tibios.
6 November, 2008 a las 22:46
Hola Ella, siempre sabes aparecer como una brisa refrescante. Gracias por la visita.
En esa estamos, intentando largar todo el trapo, pero para colmo hay calma chicha.
Por cierto, me encanta verte en tareas de alpinismo. Un consejo, no te olvides de las bombonas de oxigeno, no sea que te falle el aliento.
Un beso.
8 November, 2008 a las 9:24
Acabo de volver de París, y mi primer café lo he tomado saboreando tus letras. La caída del último párrafo me recuerda la portada de tu libro. Un beso sin contacto, como el cartel de la película, para sentir los latidos acelerados provocados por la distancia, dentro del escaso espacio que queda entre los labios.
10 November, 2008 a las 1:16
Eso no vale, Juanjo: nos hiciste medio llorar con tu despedida de la ciudad de la luz, y resulta que tu intención fue en todo momento (lógica, por otra parte) regresar a ella una vez tras otra. Yo también quiero volver.
Besos melancólicos
P.D.: Gracias por aromatizar mis letras con ese primer café posparisino.
12 November, 2008 a las 14:17
Derrumbe, derrumbe… Tú lo que quieres son mimitos.
14 November, 2008 a las 14:06
Después de varios meses viendo como mi compañera de oficina XX infiel (mi nick lo escogí en honor a ella) goza en tu orgía me he animado a gemir. Te felicito por el universo que has sabido crear y por haberme enganchado. Hasta hace muy poco ni siquiera sabía de la existencia de la blogosfera.
Besos de viernes
15 November, 2008 a las 21:28
Estas palabras… crujen y huelen.
15 November, 2008 a las 22:00
Un lapso de arena derramado sin querer a las faldas del reloj del Everest.
Creo que hallé aquí mi verdadera vocación.
¿Puedo quedarme?
Un saludo.
16 November, 2008 a las 4:07
¿Qué refinadísima deidad te dicta los textos?
Besos admirados
17 November, 2008 a las 0:53
Ja ja, XY celoso; ¿de verdad tenías tanta pelusa? Mañana hablaremos de esto en la maquina del café.
Besos para ti, Ella.
17 November, 2008 a las 12:03
Bienvenidos a esta bacanal, XY celoso y Vaina. Espero que disfrutéis por aquí, al menos un poquito.
Besos para todos
18 November, 2008 a las 16:51
Uy, perdón, no me he dado cuenta de que este post es para mayores. me voy, me voy, … me voy corriendo, digooooo eeeee, perdón, entendedme… quería decir que me salgo ya.
PD: Me encanta la foto. (ya me he salido, ein, esto lo escribo desde fuera (teclado inalámbrico)).
18 November, 2008 a las 16:54
Esto antes se llamaba Montañeros, que lo cé yo (;D) (y no tenía foto) Sccchhhhh no se lo diré a nadie, de veras.
Vale vale, ya me salgo….. un beso de lecheeeeeee (me sacan a la fuerza, pulisíaaaaaa)