En el borde

En la piscina siempre soy la última en tirarme. Remoloneo todo lo que puedo, haciendo como que ejecuto imprescindibles estiramientos antitirones musculares. Luego, con una calma de lo más intencionada, me recojo el pelo, me encasqueto el gorro espermatozoico y me planto las gafas de mujer mosca. Así, cuando mis compañeros de calle llevan cinco o seis largos de calentamiento, yo todavía estoy metiendo los dedos de los pies en el agua, para mi gusto siempre helada, como si de esa manera fuese a lograr hacerla hervir.
Jorge, el monitor suplente, se me acerca con su media sonrisa, y su mirada brillante, y ese rubor que le tinta la expresión cada vez que va a decirme algo:
-Ella… -y apunta con su dedo índice hacia el reloj que está debajo del puesto del socorrista.
La última semana, un ataque de fiebre, tos y mocos, me hizo faltar a mi autopromesa de que, pasara lo que pasara, allí me encontrarían, nadando.
Cuando termina la clase, como de costumbre, prescindo de las escaleras, y apoyo mis manos en el borde, desde donde tomo impulso para quedarme sentada. Jorge viene hacia mí, se pone en cuclillas, me sonríe, y enarca las cejas de forma interrogativa, preguntándome en silencio por mi dilatada ausencia. Al cabo de un segundo, habla:
-Que sepas que he pasado lista -me advierte, más rojo aún, con esa voz matadora y toda la ternura que sabe inspirar y regalar a dosis idénticas.
-Es que he estado malilla –¿malilla? ¿Qué forma de hablar es ésa? ¿Me pone nerviosilla el niño?
Al instante me doy cuenta de que el peligroso bañador rojo semitransparente y el frío se han compinchado en mi contra para cincelar más de la cuenta la roca de mis pezones. Como si con cualquier tontería que pudiera pronunciar consiguiese hacer invisibles mis tetas, me dispongo a distraer a mi interlocutor:
-¿Tú crees que en espalda levanto lo suficiente la cadera? Es que Encarna -la miniteniente O’Neill- me insistía mucho en que debía subirla más.
-Pues a mí me parece que lo haces bien. De todos modos, siempre que quieras que observe algo, tú avísame. Dime, oye, Jorge, fíjate en esto, y yo te miro. No te preocupes.
Cuando despego el culo del borde, y comienzo a incorporarme, mi monitor vuelve a dirigirse a mí:
-Por cierto, ¿y esos calcetines?
Entonces me miro las piernas y ya sólo deseo volver a zambullirme para que me coma un tiburón de agua clorada.
-Es que las aletas me hacen heridas, y Encarna me dijo que probara a usarlos.
-¿Y solucionan el problema? –afirmo con la cabeza- ¡Ah!, pues está muy bien saberlo.
Sí, sí, saberlo está estupendísimo. El próximo día de aletas, en vez de los calcetines negros tipo ejecutivo que me hacen pasar tanta vergüenza, me traigo unos de lolita con un par de pompones. A ver si tienes narices de volver a preguntar.
Y así me marcho al vestuario, maquinando pequeñas maldades, loca de contenta.
15 Febrero, 2006 a las 5:08
Deliciosamente encantador. Malvadamente seductor. Talvez le has dado centro a su fetiche. Talvez puedes crearle uno.
15 Febrero, 2006 a las 9:10
como en el colegio:
la relación con el sustituto: progresa adecuadamente.
(se sugiere no perder la actitud, ya que se acercan los finales)
los calcetines negros: necesita mejorar.
(se sugiere adoptar modelo lolita)
bañador rojo semitransparente: progresa adecuadamente.
(se sugiere no cambiar la línea adoptada)
uso de diminutivos: necesita mejorar.
(se sugiere moderar su uso provocado por cosquilleo en el estómago si se quieren conseguir los objetivos)
conducta: progresa adecuadamente.
(se sugiere aplicarse en la maquinación de maldades, con la intención de redactarlas luego para su evaluación)
un placer.
pd. ¿y ahora cómo trabajo yo toda la mañana con la imagen de esas rocas bajo tela semitransparente roja?
15 Febrero, 2006 a las 10:53
así que nadáis con aletas??
la sirenita.creadora.de.fetiches V.2.0 beta
tienes que venir al cantábrico a nadar: su frío le haría mucho bien a tu piel y a los deseos hambrientos
15 Febrero, 2006 a las 11:49
Como coquetea mi ELLITA con el bomboncito suplente … esa es mi niña … y si el pezón vuelve a hacer de las suyas dejalé estar mujer que si él se siente incómodo ya dejará de mirarlo y si no lo hace pués placer compartido ¿ o no ?…
un beso mojado sin bañador …
15 Febrero, 2006 a las 13:05
Phosphorus, qué voy a contarte de fetiches que no sepas tú.
Humbert-papi-profe, venga, a trabajar.
Epoptek, las aletas las usamos de forma puntual, para poder matricularnos en la escuela de sirenas.
Lapradera, mira que eres sabia.
Besos mojados, como los de mi Praderita.
15 Febrero, 2006 a las 14:35
Ellita, no te preocupes por los calcetines, la imagen de tus pezones grabadas en su retina no deben haber dejado lugar para otra cosa.
15 Febrero, 2006 a las 14:53
Tremendamente perverso el puntazo de los calcetines.
El del bañador….tremendamente sugerente ;)
El resfriado curado pues?
15 Febrero, 2006 a las 16:31
ay ellita, me parto el pecho con tus historias
tu momento pezones me recuerda un momento ereccion que tuve con una amiga hace tiempo, estabamos durmieno una bucolica siesta campestre y me dejo apoyar mi cabeza sobre su extraordinaria tripa, yo no queria nada, pero como la vida tiene vida propia en el momento de desperezarnos aquello parecia que se queria salir de mi chandal ajustado, de tanta verguenza y para disimular no se me ocurre otra cosa que hacerle mirar el bonito horizonte, gracias al cielo era una gran ecologista
achuchones con je jes
15 Febrero, 2006 a las 16:46
Marce, querida, qué sorpresa y qué gusto que hayas decidido participar en este desparrame. Después de tus palabras, me quedo más tranquila.
Susej, curado está, pues, mañico.
El_fervor, eso, tú pártete sólo el pecho, el codo déjalo estar.
Caricias acuáticas.
15 Febrero, 2006 a las 19:08
Me encanta. Por ser tú, si te hace feliz yo también voy a observar si levantas lo suficiente la cadera…
Y si quieres que la próxima vez se fije de nuevo en ti, puedes probar a ponerte los calcetines-ejecutivo en las orejas… :)
Abrazos y besos húmedamente orgiásticos.
15 Febrero, 2006 a las 20:25
Malicioso…y fascinante momento de sedución, el juego embriaga.
Mil bikos bonita.
15 Febrero, 2006 a las 20:33
Que pena que tu monitor no tenga un blog… O no sepamos cual es, porque imagínate esta conversación vista desde su ángulo.
Lo mismo hasta hervía el agua y todo!!! Jajajajajajajaja! Que bueno que en cualquier sitio pueda surgir un poquito de magia.
Y que bueno que nos lo cuentes…
Un abrazo.
15 Febrero, 2006 a las 22:38
Coco, seamos sinceros, tu ofrecimiento te haría mucho más feliz a ti que a mí.
Azul, gracias por todos los bikos musicales que dejas en esta orgía.
Logan, mira que eres malo. Tú no des ideas, que me hundes el chiringuito.
Cosquillas orgásmicas.
15 Febrero, 2006 a las 23:30
Bueno bueno, a mí lo que más me gusta es el juego coqueto que hay entre ustedes dos…¡que siga! ¡qué siga!
Beso
15 Febrero, 2006 a las 23:40
No, no y no… me niego a hacer el comentario que se me ocurre. Pero… Ella… ¿Tú me quieres matar? …”¿La roca de qué…?”… Cuida al peinarte, que si te acercas demasiado al espejo..los diamantes cortan el vidrio¡¡¡¡
enfermo…me has puesto enfermo… voy a preparar otra receta…
ainssssss
15 Febrero, 2006 a las 23:46
¡Qué fascinación me causa leerte! Larga vida a tus palabras, a tus aventuras y a tus pasiones.
Definitivamente eres de las mías: cazadora, depredadora, provocadora kinky…
Eres sencillamente adorable y adictiva. Ya tienes en las manos a ese nadador. ¡Óle, querida!
Besos lascivos.
16 Febrero, 2006 a las 0:02
Ana, no puedo evitarlo, qué se le va a hacer.
De barro y luz, no está nada mal eso de provocar una muerte lenta y dulce. Por supuesto, de placer, siempre de placer.
Laurita, tú sí que me fascinas. Me encantan esos adjetivos que empleas para definirnos.
Besos muy, pero que muy profundos.
16 Febrero, 2006 a las 0:38
En la piscina de la ciudad en que me pierdo no hay sirenas con calcetines ni escamas rojas semitransparentes. Dime en qué aguas fondeas para otear el horizonte en busca de tus branquias desafiantes. ¡Ay!
16 Febrero, 2006 a las 1:50
Yo no miro, no me atrevo, pero ya sabes que el parche, aunque no lo lleve puesto, no impide que esté en mi barco, en mi lejana costa. Así que cuando las aguas te envuelvan, y lo necesites, grita, no susurres, y te lanzo un bote para remolcarte a bordes más suaves. Bordes de arena y conchas.
16 Febrero, 2006 a las 2:35
Ella querida, cuánto tengo que aprenderles a ti y a Nobll!!!
Me encanta que él ya te dió la pauta, con su “cuando quieras que observe algo, avísame”. Así que bueno, ya podrás irel mostrando todo aquello que quieres que admire. En resumen, te está pidiendo soga para ahorcarse, qué belleza!!!!
Besos y reverencias.
16 Febrero, 2006 a las 4:17
me gustó la descripcion de los pezones….y los calcetines…maravillosos!!!!!jejejejejjejejjeje, imaginé todo, como si hubiera estado ahi.
pd. yo estaria en la banca, si es que la hay, calentando eternamente, para no meterme nunca en esa psicina helada, brrr!!!!
besitos!!!!
16 Febrero, 2006 a las 9:48
Elfer, yo creo que sí, que te equivocas, que fondeamos aguas comunes. Yo con mi cuerpo, tú con tu barco.
Dunlendino, qué afortunada me siento. Por supuesto que gritaré, todo con tal de ser remolcada hasta bordes de arena y conchas.
Ginger, guapísima, qué vas a tener que aprender tú. Anda, anda, si te los comes con patatas.
Gotita, vente a hacerme compañía al borde, así somos dos remoloneando.
Abrazo desnudo.
16 Febrero, 2006 a las 10:52
Ayyyyy, Ellaaaaa, que a mi también me ha retrasado una semana la gripe… y me he perdido la orgia….y ahora vuelvo y te encuentro de rojo y con los pezones de estrella….y a mi vuelve a subir….la fiebre.
Muxux de noches y cielos de pezones
16 Febrero, 2006 a las 11:16
Aquí veo yo que se está fr(agua)ndo una relación de las buenas buenas para que nos sea revelada a tus orgiastas.
16 Febrero, 2006 a las 12:31
Mírala qué entretenidilla con su monitorcillo suplente…
Prepara los pomponcillos, Ella, que la cosilla se está poniendo graciosaaaa
Besos con impulso
16 Febrero, 2006 a las 14:02
Juankar, eso te sucede por alejarte. Si no te apartaras mucho de esta bacanal, te pasarías enfebrecido todo el tiempo, y te encontrarías raro con una temperatura corporal de persona sana. ¿No te das cuenta de que somos una panda de enfermos?
Exagerada, fr(agua)ndo, fr(agua)ndo seguiremos.
Sabelilla, chiquilla hermosilla, qué guasa tiene usted.
Brazadas de placer.
16 Febrero, 2006 a las 21:52
Buscaré tu orilla.
17 Febrero, 2006 a las 17:44
Oooooohhhhhhhhhhh, ese problema con los pezones!!!!!! A mi también me pasa, el guapísimo monitor 10 años más joven que yo me mira los pezones y ese cálido rincón de la ingle!!!!! Que hacer……. aceptar la mirada…………… o…. qué, de qué forma se sale airosa de una situación así???
17 Febrero, 2006 a las 20:27
Elfer, sólo el que busca encuentra.
VanCleefArpels, por favor, siempre aceptar esa mirada, ¿cómo dudas? Por cierto, encantada de tenerte por aquí. ¡Ah!, tal vez, precisamente, lo bueno sea no salir airosa de nada, ni siquiera salir.
Gemidos ensordecedores.
18 Febrero, 2006 a las 5:56
eso seria bueno….platicariamos de muchas cosas y nos veriamos tan sexys con los calcetines puestos, jejejejejjeje
un abrazote!!!!
y feliz fin de semana…..mua!!!!(besitos)
24 Febrero, 2006 a las 1:30
Jajaja Qué bueno!
Supongo, porque suponer es gratis, que lo de los calcetines fue un descuido.
Ea, pues nada,
como pez en el agua, yo entre orgía e historia, entre tangos y brazadas.
Una brazo pa tí.
15 Septiembre, 2006 a las 16:37
¿Calcetines negro-ejecutivo? :-)
Bueno, yo te veía más divertida con unos a rayas de colores..vale, eso no va demasiado con las aletas, pero ¿para qué hablar de moda con bañador y aletas?
Si yo es que tenía que haber sido socorrista/animador turístico/ limpiapiscinas y no ingeniero… así me va…