Instrucciones para treintañeras desordenadas y tibias

Adéntrese en el cementerio de Montparnasse la tarde previa a su partida de la ciudad de la luz. Anteriormente, un lugareño galante la habrá abordado en una librería del Barrio Latino con la intención infructuosa de invitarla a un café au lait y le habrá referido la existencia del célebre camposanto, último reposo de ilustres literatos galos de origen o adopción.

Para acudir a dicho entorno con el estado de ánimo oportuno, habrá llegado a París una semana antes de tal guisa: presente hecho jirones y futuro sellado al vacío en un tarro de desesperanza macerada en almíbar turbio. Ahora, a un día de su marcha, un porvenir de mousse de chocolat de precio prohibitivo la aguarda a orillas del Sena pidiéndole: Mange-moi.

Pero prosigamos con el fin que nos ocupa: gracias a un plano del lugar descubrirá que, para usted, en medio de la inmensidad de ese océano de túmulos sólo existe uno al que rendir profano culto. Tendrán que disculparla Baudelaire, Sartre y Maupassant entre otros muchos, a quienes presentará sus respetos con presteza, pues desde el momento en que sus ojos descubran: División 3, sépulture 3, Julio Cortázar, écrivain, sabrá que le es imposible no abandonarse a la búsqueda del sepulcro del cronopio universal.

Una vez alcanzado su destino, se sorprenderá siguiendo aquellas sabias instrucciones dadas por el maestro. En tanto las ejecuta, rócese la palma de la mano con los labios y luego acaricie el mármol. Al tiempo que entrega ese beso, intente impregnar sus huellas dactilares de arte y magia, y pídale al gigante con ojos de chiquillo que le envíe algo de aliento en las noches de dolor esmerilado. Antes de marcharse, prometa un pronto retorno en el que una pieza de jazz interpretada por algún artista callejero hará las veces de ofrenda floral.

Nota: si la treintañera desordenada y tibia que viva tal experiencia es en realidad un minúsculo cronopio en ciernes, no catalogará este recuerdo, sino que lo dejará corretear libre y asilvestrado por su hogar, cuidando únicamente de que no tropiece y se lastime.

(A la memoria de Julio Cortázar, que nació tal día como hoy hace noventa y dos años, por haberme regalado, en un encuentro casual, el momento más emocionante de mi paso por París.)

51 gemidos para “Instrucciones para treintañeras desordenadas y tibias”

  1. susej gimió:

    Y un abrazo a quien nos ha regalado el recuerdo.

  2. Dan gimió:

    Y un besito de vuelta… Ya tengo otro spot en París.

    !D

  3. Ella y su orgía gimió:

    ¿Cómo, Dan? Explícate.

    Besos nostálgicos.

  4. Azul gimió:

    Una genialidad hecha sentimientos…

    Bikiños y gracias por recordarlo.

  5. La pistola de Larra gimió:

    Inspirada Ella: excelente tu encuentro parisino. Ahora, los recuerdos vagarán sueltos por tu casa, y al encontrarte al paso con uno, será él quien te acaricie y diga: no vayas a lastimarte, o cuidado con los escalones. Gracias por recordar la fecha. Ahí te quería yo ver. Besazos.

  6. Ella y su orgía gimió:

    Pistolita, qué lista. Así ha sucedido. No puedes imaginarte el mimo con el que me han tratado.

    Abrazo tierno.

  7. ginger ale gimió:

    Ella querida: A ti y a mi, Paris nos ha regalado experiencias únicas que le dan un sabor especial a esa bella ciudad y al tiempo que hemos pasado en ella.

    Besos de vainilla, café y mostaza.

  8. Ventrílocuo gimió:

    No sé por qué, uno tiene la idea de que no cumple más años. Su entidad, me pasa lo mismo con Borges, está viva, y tiene referencias gráficas y textuales, y así anda, por mi vida, como un cronopio ¿se murió? ¿cuándo?. No me doy por enterado.

    cariños niña

  9. ninfavouyerista gimió:

    Rayuela es uno de los libros que me han cautivado, es lindo compartir gustos literarios y no sólo el cuerpo, cada vez me gusta más ser miembro de esta orgía…

  10. Ella y su orgía gimió:

    Querida Ninfavouyerista, al mencionar Rayuela no he podido evitar recordar el beso más monumental de la literatura:

    “Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

    Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.”

    Besos emocionados.

  11. Angelgris gimió:

    Ah… París, París… es tan dificil no amar París como no amar a Cortázar e ir a rendirle un pequeño homenaje. Lo dificil, lo realmente dificil, es rendirle un homenaje tan bonito como el tuyo.

    Un beso Ellita.

  12. lapradera gimió:

    Vaya Ellita … bonita manera de describir Paris …

    1987 ..puente de la Constitucion … mi hermana como única compañía … un frío helador , pero la sonrisa que se nos puso al pisar Paris por primera vez no se nos quitó en todo el viaje …

    Recorrer Paris andando con las manos congeladas de sujetar el mapa , comiendo crepes de castañas , riendonos de todo , sintiendonos minusculas en los Campos Eliseos …

    En fin que he vuelto muchas veces , mas de 20 , pero el Paris que conocí con ella no me lo he vuelto a encontrar ..

    un beso.

  13. Mauro gimió:

    Me gustó Rayuela, por su forma de narrar y por la atmósfera creada. Sin embargo, avergonzado confieso que nunca terminé Rayuela. De algún modo, para mí es de esas cosas que valen más por como transcurren que por como terminan.

    Bella imagen de París, regalona (un chilenismo que ojalá algún día entiendas). Disfruté el paseo, otra de esas cosas que se disfrutan más por el como transcurren que por el como terminan.

    Besos, totales, por supuesto.

  14. Ella y su orgía gimió:

    Regalona. Sí que me gusta ese chilenismo. Espero llegar a entenderlo en toda su esencia. A mí me parece, Mauro, que incluso en la vida misma siempre importa mucho más su recorrido que su fin.

    Un baiser

  15. de barro y luz gimió:

    Cronopia, cronopia… ¿Te miraste los dedos de la mano despues? Yo hice lo mismo y se me volvio un dedo de cada color y las Esperanzas y Famas bailaron a mi alrededor.

    besos¡¡¡¡

  16. Ella y su orgía gimió:

    ¡Uf!, después…
    No me extraña nada que los famas y las esperanzas le hicieran un corro al niño de las tizas de colores.

    Besos de croissant.

  17. Martín Bolívar gimió:

    Un post excelente, admirable, el mejor homenaje que podía tener Cortázar en la Red. Te envío una historia que escribí hace unos meses porque también admiro a este escritor universal. ¡Qué emoción poder haber besado su tumba!, no sé si tan emocionante como leer sus relatos.
    Aquí va lo mío, modestamente…

    Jugar con el tiempo

    “Esto lo estoy tocando mañana”. La frase corrió por cuenta de Johnny Carter, el protagonista del cuento ‘El perseguidor’ de Julio Cortázar, inspirado en la vida del genial intérprete de jazz Charlie Parker, más conocido como The Bird (El Pájaro) por los gorjeos que era capaz de hilvanar con el saxo alto. Johnny se rebela contra las apariencias del mundo cotidiano; en su soledad y sufrimiento individual exterioriza con la música sus intenciones de vulnerar las normas de una sociedad que se le antoja servil y resignada a asumir las máscaras. Parker, seguramente, se metió en la piel de los negros, de los hispanos pobres y de los marginados de Nueva Orleans - los de su época de mediados del siglo pasado y los actuales - con el agua hasta el cuello a causa del desvastador huracán Katrina, y las lágrimas sin poder enjugarlas en un pañuelo.
    La relación entre el jazz y otras manifestaciones artísticas ha sido tan real como ambivalente. Es lo que ha ocurrido con el cine, a través de una compaginación muy intensa, cuando no difícil al mismo tiempo. Hay ejemplos de la sintonía entre ambas artes como en los films ‘Ascensores para el cadalso’ de Louis Malle, ‘Anatomía de un asesinato’ de Otto Preminge o ‘Bird’ de Clint Eastwood.
    La música no sólo hay que oírla, también hay que sentirla. El bebop fue un estilo musical, procedente del jazz de ritmo rápido y sincopado, con influencia afrocubana que nació en Nueva York en los años cuarenta. Hay quienes todavía recuerdan que cuando a alguien le preguntaron: ¿Qué es eso del bebop? contestó que era el ruido de la porra de un policía en el cráneo de un negro. Para Cortázar, ese saboteador del ayer-hoy-mañana, la respuesta es del pasado, pero también de hoy.

  18. Ella y su orgía gimió:

    Martín Bolívar, bienvenido a la orgía perpetua. Gracias por tus amables palabras y por el regalo de tu relato.

    Besos cálidos.

  19. Rafael gimió:

    Veo que Cortázar despierta pasiones… quién lo diría. Nunca he estado en París, aunque un buen amigo sí lo estuvo hace poco y habló maravillas. Algún día, imagino. Creo que buscaría la tumba de Oscar Wilde, puede que también la de Jim Morrison antes que la de Cortázar (me dan miedo sus mancuspias jeje)
    Besos fríos de mármol.

  20. Dan gimió:

    El único cementerio que recuerdo, aparte del de Hippaly -donde yace algún conocido lejano- es el de Edimburgo, por razones epidérmicas que no vienen al caso…

    Sólo decía, Ella, que ahora tengo otro punto de obligada visita en mi próxima visita a París.

    Beso de gato.

    !D

  21. Lord E. gimió:

    Extraño que en un blog dedicado por entero a Eros uno de los párrafos más bellos esté dedicado a un cementerio.
    Freud tendría algo que decir casi seguro…

    …pero no lo diría tan bonito.

  22. Ella y su orgía gimió:

    Me alegro de leer lo que dices, Dan, mucho. Supongo que no era spot sino stop a lo que te referías.
    Lord E., bloguero del dadá, Eros y Thanatos.

    Abrazo desnudo.

  23. Ozhomatli gimió:

    LA FIESTA ESTA TOMADA.
    Que buen recuerdo. Y honor a quien honor merece.
    Y quién quiera llegar a paris, que primero pase por LA AUTOPISTA.

  24. Ana C. gimió:

    Tu homenaje al gran cronopio no deja lugar a dudas de que tendrás buen cuidado de tu recuerdo asilvestrado. Qué bien que escribís. Y no sólo esto…

  25. Ella y su orgía gimió:

    Ana C., tenemos más de una tocaya tuya por esta orgía. Un gusto que te unas a ella.

    Besos con sabor a mate.

  26. Dr.M gimió:

    Avec plaisir.

    =D… .. .

  27. Dan gimió:

    Qué va, Ella… Quería decir spot, que en inglés igual significa mancha de suciedad o en la piel que punto, lugar, sitio, o incluso, en según que usos, encrucijada o problema (poner a alguien en una encrucijada: to put somebody on the spot).

    Sorry por la English lesson: se me calienta la lengua de inactividad.

    !D

  28. Ella y su orgía gimió:

    ¡Ay!, no lamentes la lección. Me ha encantado. Evidentemente, mi inglés es muchísimo más limitado que el de un teacher. En realidad, mi mente voladora pensó en spot publicitario. Como eres de un creativo que apabulla, pensé que tenías ideado alguno, y no creas, yo, con todo el morro, ya estaba dispuesta a ofrecerme para protagonizarlo. Iba a decirte: “¿Un spot en París? Pues yo tengo una gorra de ‘Qui, Lulú c’est moi’ que me queda de vicio”. ¡Uf!, cómo se me va la olla. He dormido poquísimo. Sabrás perdonarme, lo intuyo.

    Besos brumosos.

  29. Lau gimió:

    adoro a cortázar y es de lo mejorcito que le he leído en mi paso por aquí. Lo mejor para mi, para mi gusto. Me ha encantado, de veras. Enhorabuena por ti Ella. Un fuerte abrazo si? uno fuertote.

  30. Lau gimió:

    no quería decir “le he leído”, sino “te he leído”. Cosas del calor. Un abrazo, si no más fuerte que el anterior, uno bien dulzón

  31. Brau gimió:

    Bracanieves ha muelto….muelto…. :)

  32. Angel y Demonio gimió:

    Hermoso post, me dejas sin palabras… (y con alguna lagrima perdida), no puedo decir más hoy, me veo sobrepasada. Besos!

  33. malizia gimió:

    gracias, por poner este post, Cortázar fue el que logró atraparme para siempre en la literatura, gracias a sus cuentos que leí a edad muy temprana, comprendí que ya nunca podría de dejar de leer cosas que otros escribían, y algunos tan perfectamente.
    Lo admiro, lo amo, y siempre será mi preferido.

  34. Paulo gimió:

    Paris tiene esa magia de hacernos inmortales.
    Que hermoso y merecido homenaje.

  35. desmartes gimió:

    Precioso. Una te lee y se convence de que, llegado el momento de impregnarse las huellas de arte y magia, tú nunca te quedarías en el intento.

    Paris… con labios gastados y un trozo menos de alma yo vuelvo.

  36. Teresa gimió:

    Nunca he visitado Paris,una pena.Pero creo que por lo que dices y dicen, tendre que hacer un esfuerzo.
    Un buen homenage…a uno de los mas grandes.
    Precioso.

    TERESA

  37. wheelwright gimió:

    Fauna y flora del río

    Este río sale del cielo y se acomoda para durar,
    estira las sábanas hasta el pescuezo, y duerme
    delante de nosotros que vamos y venimos.
    El río de la plata es esto que de día
    nos empapa de viento y gelatina, y es
    la renuncia al levante, porque el mundo
    acaba con los farolitos de la costanera.
    Más acá no discutas, lee estas cosas
    preferentemente en el café, cielito de monedas,
    refugiado del fuera, del otro día hábil,
    rondado por los sueños, por la baba del río.
    Casi no queda nada; sí, el amor vergonzoso
    entrando en los buzones para llorar, o andando
    solo por las esquinas (pero lo ven igual
    guardando sus objetos dulces, sus fotos y leontinas
    y pañuelitos
    guardándolos en la región de la vergüenza,
    la zona de bolsillo donde una pequeña noche murmara
    entre pelusas y monedas.
    Para algunos todo es igual, mas yo
    no quiero a Rácing, no me gusta
    la aspirina, resiento
    la vuelta de los días, me deshago en esperas,
    puteo algunas veces, y me dicen qué le pasa amigo,
    viento norte, carajo.

    Escrito por Cortázar en 1950, en Buenos Aires.

  38. Ella y su orgía gimió:

    Teresa, no existe tal esfuerzo, así que adelante, valiente.
    Wheelwright, bienvenido, y gracias por el poema.

    Besos de carmín rojo.

  39. GLAUKA gimió:

    Precioso niña, sencillamente precioso.

  40. Denuedo gimió:

    Acabo de descubrir tu blog. Un verdadero placer leerte y disfrutarte, no es habitual encontrarse a un alma tan sensible. Y recordando Rayuela este es uno de mis pasajes favoritos:

    Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.

  41. Ella y su orgía gimió:

    Gracias por tus palabras y por rescatar ese fragmento de Rayuela, Denuedo. Es un placer más que orgiástico tenerte por aquí.

    Besos parisinos.

  42. maníasmías gimió:

    ·
    te recuerdo de azul, de blanco, de rojo
    en mis sueños

    te recuerdo hablándole a la ternura

    o sobre mi tumba,
    de la que nunca debí salir,
    llamándome
    ·

  43. longimanus gimió:

    La primera vez que fui a Paris, con 16 o 17 años entre en un bar al lado de la estacion del tren y en aquel servicio inmundo y destartalado lei la detallada direccion en el cementerio de”pere lachaise”de la tumba de Jim Morrison el poeta del acido, prescindi de mi estudiada y recomendada guia,asi como del resto de la ciudad y me dirigi hacia alli con el macuto sin desahacer y la camara gargada,entre los pasillos de aquel gotico jardin de muertos, encontre el mausoleo de aquel hipy de california,que se me antojaba traicionado en su ultimo viaje y condenado a compartir en la eternidad, aquella bruma viscosa del otoño parisino.Lejos del sol californiano y del peyote liberador en el desierto del Mohave.
    Sigo trasteando.

  44. Ella y su orgía gimió:

    Bienvenido a la orgía perpetua, Longimanus. Gracias por recordar aquí tu inolvidable experiencia parisina.

    Besos rojos.

    PD: Sigue, sigue trasteando.

  45. Mirko gimió:

    El cementerio de Montparnasse…Julio Cortázar, la descripción de un beso que me ha dejado boquiabierto, anhelando unos labios para volver a sentir lo que senti hace mucho tiempo… cosas olvidadas que se entremezclan con las que no conozco, y quiero tenerlas a ambas…
    En realidad no volví de París, Ella. Me quedé allí para ir a tantos sitios que no pude visitar, y pronto, tendré que volver a buscarme…

    Au revoir!

  46. Ella y su orgía gimió:

    Es normal, Mirko, uno siempre regresa de París con la sensación de que tiene que regresar, más pronto que tarde, a buscarse de nuevo.

    Je t’embrasse.

  47. Julia gimió:

    me hiciste llorar con esta delicia.
    Gracias a Pilar llego hasta acá de nuevo.
    Un abrazo.

    Cada vez que veo a un pez martillo ( o tiburón martillo) me acuerdo de él, con sus ojitos tan separados.

  48. Ella y su orgía gimió:

    Julia, qué bueno tenerte por aquí. Yo visito tu blog, pero no puedo dejar comentarios, porque no soy usuaria de Blogger.
    Qué hermosa imagen esa del pez martillo.

    Un beso fuerte para ti, y otro para mi querida Pilar.

  49. La pistola de Larra gimió:

    snif, gracias por la emoción, y besicos para las dos (muy pequeñito)

  50. fernanda gimió:

    Joder..esto es muy fuerte..´cada cosa q leo tuya, veo mi alma en versión culta..
    soy una ignorante pero el único libro no infantil q me ha chiflado en los últimos dos años ha sido Rayuela..siento reconocer q desde Jim Botón he puesto el dintel muy alto..
    seguramente habrás nacido el mismo día q yo, en el mismo sitio, compartiendo un trozo de alma…
    mi superyo

  51. Medardo gimió:

    París, París, cuánto recuerdo…

    A Julio tuve ocasión de conozcerlo fugazmente una vez, tres años antes de su muerte.
    Fue en 1981, en la Place Fontenoy, junto a a su mujer, Aurora, y otros colegas. Estaba ya marcado por la enfermedad, pero era siempre “él”, nuestro Cortázar. Pendientes estábamos todos de sus palabras, que vagamente recuerdo porque era su estampa, su lúcida y alucinada estampa de niño barbudo de ojos tan grandes y presentes que lo demás quedaba disipado en la bruma de la cafetería…

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