Jocoso azar I

Entro en la piscina con algo de retraso. Paso como una exhalación por delante del puesto del socorrista. Hay tanta gente que ni siquiera veo a Adrián. Como hoy tocan aletas, me voy directa al cuarto de los aparatos para escoger las mías. Allí me surge una duda existencial: ¿aletas grandes o pequeñas? Las primeras se me salen y me hacen rozaduras (de las que ahora, en buena medida, me protegen mis supercalcetines). Las segundas me aprisionan los dedos y me provocan calambres.
Mientras me decido, entra Paco, un tipo cuatro por cuatro bonachón que nada en la calle consecutiva a la mía y que se pasa la clase gastando bromas a todo el mundo. Empieza a decirme tonterías, y yo ríe que te ríe y pincha que te pincha.
Al instante, una aparición se dirige a mí:
-¿Qué? ¿Ya has elegido modelito?
-¡Tú! –le digo, sin dar crédito, al pequeño cerillero acuático.
Jorge, el ya famoso monitor suplente, me cuenta entonces que la titular O’Neill vuelve a estar de baja, en esta ocasión a causa de un herpes, y que de nuevo le ha correspondido a él hacerse cargo de sus grupos. Pobrecita Encarna, no obstante jamás una enfermedad vírica fue tan oportuna ni tan aplaudida.
-Veo que sigues siendo la reina del escaqueo.
-Que no, hombre. Menudo problema tengo… –mentira cochina: todos mis problemas se acaban de diluir en los ojos que me miran.
Al explicar al niño tierno que mi permanencia en el cuarto diminuto se debe a que vivo sin vivir en mí por culpa de las aletas, él asegura:
-¡Ah, sí! Me acuerdo de tus calcetines.
Pues eso que no llegaste a verme los pompones. Ésos sí que no los habrías olvidado.
Al final elijo las aletas grandes. Hoy no me arriesgo al calambre. Jorge, que hace conmigo el camino hacia la inminente zambullida, echa un vistazo a su muñeca y luego a mí, recalcando de esa forma lo que ambos sabemos: me he convertido en la mayor experta en el sutil arte de escurrir el bulto. Tiene toda la razón. Mis compañeros ya llevan quince minutos en el agua. Mientras él les comenta la dinámica de la clase, yo me dedico a ponerme gorro, gafas y, por supuesto, calcetines. Cuando me dispongo a enfundarme las aletas, mi monitor con fecha de caducidad tan ignorada como temida me pregunta de dónde soy. Cuando se lo digo, exclama:
-¡Es que ese acento…! Qué curioso, hace unos días, en otra piscina, también conocí a un alumno de tu ciudad. Tengo que visitarla. No la conozco.
-Pues eso está muy mal. No sabes tú lo que te pierdes.
-¿Ah sí? ¿Me la recomiendas?
¿Recomendártela? ¿Acaso estás de broma? Yo te conduzco hasta ella de la mano y te hago de guía turístico las veinticuatro horas del día.
Ni yo misma doy crédito al inesperado arranque de valentía de mi rorro, que no deja de hablarme entre rubor y sonrisas. Adrián nos observa de reojo con un disimulo bastante fallido, haciendo como que juega a los regates con un balón azul.
-Anda que hoy vas a nadar mucho… -me dice Jorge con cara de resignación.
-Pero, bueno, si eres tú el que se ha puesto a interrogarme.
Paco, más o menos tan rezagado como yo, entra en escena:
-¡Hala, chica!, ¿y esas medias? Un día de estos te vienes en camisón.
-Eso quisieras tú, Paco, verme en camisón -Jorge se pone igual de rojo que mi bañador.
Por fin me tiro al agua, dispuesta a disfrutar del chapuzón más dulce de los últimos tiempos.
8 Mayo, 2006 a las 15:48
Ahora para recuperar te haces 4 largos de cada estilo. :)
8 Mayo, 2006 a las 16:36
no no no no y no..las aletas no son sexies, las alitas , si!! Será porque yo vengo de la más pachorrienta latinoamerica, pero a mí no me vengan con aletas, mallas de competicion ni gorras de baño, a mí denme una buena bikini brasilera, ojotas y un hombre con pelo largo y bermudas a cuadritos, y ya que estamos en soñar, con arito y sonrisa perfecta. Pero no me quejo de mi suerte, acá lo tengo a mi marido que fue guardavidas en la marina de la ex alemania comunista, (con eso ya te doy una idea)y que cuando apenas entro a chapotear, viene con sus enormes brazos y sus ojitos verdes a kuschelearme(achucharme) y yo me siento la envidia de toda la piscina!Pero de bermudas a cuadritos, ni hablar!
8 Mayo, 2006 a las 16:37
¿de baja por un herpes? buah.
…se pone interesante la historia
8 Mayo, 2006 a las 17:07
Celemin, hasta entonces había flotado en el agua. En el momento que narro levité sobre ella.
Malena, eres malísima hablándonos de ese marido hermoso y fornido del otro lado del ya inexistente telón de acero. No quiero ni imaginármelo.
Susej, deja, deja, que jamás imaginé un significado más dulce para una palabra: h-e-r-p-e-s. ¡Qué musicalidad!
Besos flotantes.
8 Mayo, 2006 a las 17:18
Si, yo también me distraigo con las socorristas.
Pero trato de evitar las levitaciones ;-)
8 Mayo, 2006 a las 17:50
nadar, nadar, nadar…hermosa sensación. A mí también me gustaría verte en camisón.
Ps. que es un “monitor”?
8 Mayo, 2006 a las 17:57
y aquí está mi sirenita coqueta revolucionando el patio …. si no fuera por estos momentos !! ¿ verdad ?…
nadas , vuelas , andas … no se te resiste ningún elemento ….
por cierto ¿ y ese acento ?….
gimo
8 Mayo, 2006 a las 18:29
Ya solo os falta la sal del océano para tener vuestras pieles a punto.
Nunca imaginé que tú, sirena, cuando mudas tus aletas por piernas de sombra y rodillas de luz, tuvieras tantos problemas para regresar a ellas. Quizá, solo me atrevo a decir quizá, inconscientemente quieres seguir posando tus pies sobre la arena, sentir el agua la espuma y el nacar entre los dedos y la marea en tu vientre.
Pero volver al mar… al mar…
8 Mayo, 2006 a las 18:44
Celemin, no sabes lo que te pierdes.
Cronopio antihéroe, los monitores (de natación) son unos seres fabulosos (al menos en este caso) que te ensañan a nadar, perfeccionan tu estilo o incluso te entrenan.
Lapradera, este acento es algo así como la declaración firmada de que esta madrileña de adopción tiene unos orígenes irrenunciables.
Dunlendino, ¡uhm!, arena, espuma, nacar, marea, dedos, vientre… Cuántas sensaciones.
Abrazo húmedo.
8 Mayo, 2006 a las 19:59
Mi señora, os aseguro que el herpes de dulce no tiene nada, doy fe de ello, que el mio se me resiste y me hace pasar momentos muy peliagudos.
Y lo peor de todo, por su culpa las mozas no me pueden besar por mi cumpleaños…
Así que me reafirmo de dulce nada, aaaaaaaaaah (perdón, me estaba rascando)
8 Mayo, 2006 a las 20:21
¿Eres canaria?
8 Mayo, 2006 a las 21:03
noo nadie, la canaria soy yo!! jejejeje
Pues a dulcificarse Ellita, lo mismo contribuyes al fomento de piscinas de agua realmente dulce jeje. Un besasoooo
8 Mayo, 2006 a las 21:29
Como te gusta chapucear, y a mí que lo hagas. Y más si llevas pompones.
Me he quedado con la intriga de saber de donde eres… uhmm. ¿Pompolandia? La guía turística de Pompolandia, jiji.
Besitos acuáticos niña linda.
8 Mayo, 2006 a las 22:01
Me encantan las dulces causalidades…tus calcetines que te libran de calambres…y la sutil seducción que siempre se marca en tus letras!
Un bikiño Elli ;)
8 Mayo, 2006 a las 22:17
Susej, este herpes es maravilloso por sus daños colaterales, nada más.
Nadie, todo a su debido tiempo.
Lau, qué bueno, Nadie pregunta y Lau responde. Qué acento más dulce (eso es dulce, Susej, no el herpes, ¿eh?). Ahora puedo imaginarte mejor.
Angelgris, jaja, Ellita en Pompolandia (tiembla Lewis Carroll), me ha encantado.
Azul, esta casualidad casi me convierte en estatua sorprendida. ¿No te parece una señal?
Caricias burbujeantes.
8 Mayo, 2006 a las 22:34
¡Mi alma! ¿Aún con el bañador rojo semitransparente? Así tienes a los piscineros. Oye…¿te olvidaste de quitarte la medias? jajaja. supongo que nadarás sin bolso…
Beso flotante,
8 Mayo, 2006 a las 22:46
Esos sonrojos me recuerdan que aun cuando las cosas se reducen a furtivos instantes, la gloria es continua.
lengüetazo con sabor a mandarina y agua clorada.
phos.
8 Mayo, 2006 a las 22:55
La mojada con el tipo fue literal o figurada solamente
8 Mayo, 2006 a las 23:02
De barro y luz, tengo otros bañadores, pero éste es mi debilidad, y al parecer también la ajena. Y no me des ideas, que el próximo día en vez de aletas me pongo unos tacones.
Phosphorus, puede que la gloria sea mayor cuanto más furtivo sea el instante.
Arteofacto, entras fuerte en esta bacanal. Nos vamos a llevar bien. Un placer orgiástico.
Lametazos como puñales afilados.
9 Mayo, 2006 a las 0:35
Ruborizas?, eres una chiquilla coquetona y perversa eh….
me encanta esa combinacíón de inocencia y maldad.
Orgasmos para todos….
9 Mayo, 2006 a las 2:57
¿y para cuando la visita a esa ciudad hermosa?
9 Mayo, 2006 a las 4:01
pues yo creo que … frente a esta pregunta que me quedo dando vueltas despues de semejantes letras…
¿aletas grandes o pequeñas?.
yo creo que no es importante el tamaño de las “aletas” en cuestion..
si no como se muevan en el agua¿? o mejor dicho lo importante es como se muevan en la marea…
dale te dejo beshos otoñales traslucidos…
Amapola Palacios
@–{—
9 Mayo, 2006 a las 5:44
Uy uy uy! Regresó Jorge!!!! Qué bien, pero qué bien. Y qué mas pasó? Cuenta!!! CUENTAAA!!!
Besos varios
9 Mayo, 2006 a las 12:51
Rockstar, me encanta que me presientas así. A mí también me gusta esa combinación.
Luces, eso mismo me pregunto yo.
Amapola, ¡uy!, no creas. Si la aleta es demasiado pequeña, te oprime el empeine y, con toda probabilidad, te provocará un calambre. Si es grande, se te sale y te hace rozaduras en el talón de Aquiles. Talón de Aquiles, talón de Aquiles…
Anita, tu reacción se parece muchísimo a la que tuve yo al ver de nuevo a Jorge. Os seguiré contando.
Besos salvajes.
9 Mayo, 2006 a las 17:58
De aqui a nada preveo inocentes sabotajes a la salud de la miniteniente… total, ahora que sabemos quien vendrá a contribuir con sus sonrojamientos (ay, como me gustan los chicos tímidos) a tu capacidad innata para escurrir el bulto.
Me pregunto que pensaría nuestro cerillero acuático si supiera todos los que estábamos deseando que volviera a tu piscina, jeje
Abrazo
9 Mayo, 2006 a las 19:19
Pero si es que me tienes que mandar donde vas a hacer largos para pasarme un día a ver una de esas escenas!!! Qué gusto da leerte, guapa, por la ilusión que pones y que hace que la sonrisa que te imaginamos se vaya con nosotros para el resto del día…
Un abrazo.
9 Mayo, 2006 a las 19:47
¿Paco? ¿Adrián? ¿Jorge? ¿Encarna?… ¿ein? ¿tanto tiempo he estado ausente?. Joer, Ella, que lo único que me suenan son tus calcetines, tus pompones y tú misma… ah, y también algo rojo, pero creo que eran unas botas altas… Uf, esto del alzheimer prematuro me lo debo mirar, ¿no?
Bueno, que me alegro de verte entre tanta gente y pasándotelo bien. Caña al monitorcillo, que de su nombre no me acordaba, pero de que había que darle caña sí.
Besos y lametones (acéptamelos todos, anda, que estoy mu babosilla)
9 Mayo, 2006 a las 20:48
Tengo deja vù… Esto ha pasado ya o yo lo he leido en sueños. Qué haces al salir del agua? Hay siempre hay un silencio.
Miau!
9 Mayo, 2006 a las 20:56
Arca, pérfida y lista.
Logan, esa sonrisa se ha agrandado más aún después de escuchar-leer tu gemido.
Sabelilla, eso es lo que tiene vivir la vida loca (y me refiero a ti): te despistas un poco. Las botas no eran rojas. Creo que te has confundido con la gabardina, aunque, bueno, yo de casi todas las prendas tengo algo color sangre.
Dan, tal vez lo soñó Dante y luego te lo mostró. ¿Al salir del agua? A veces olvidarme la ropa interior en casa.
Mordiscos suavecitos.
9 Mayo, 2006 a las 22:57
aja!
maldita naga
7 cabezas
derraman mucha mas
s
a
n
g
r
e
10 Mayo, 2006 a las 5:05
Niña! me conformo con verte, si no en camisón, al menos con los calcetines. Linda pareja haríamos: tú con tus calcetines y yo con mi gorro de dormir.
Besos mojados
10 Mayo, 2006 a las 14:11
Jo, menos mal! Le estábamos esperando con las aletas abiertas….!!!!
10 Mayo, 2006 a las 14:44
Yugen, qué estéticos te quedan los gemidos.
El Ventrílocuo, ¿gorro de dormir? Jaja, no te creo.
Exagerada, ¿sí? Pues yo no pensé que volviera a verlo.
Caricias multiorgásmicas.
10 Mayo, 2006 a las 16:48
Acá está empezando el invierno, así que las historias de trajes de baño y esas cosas me provocan frío… jeje, soy algo impresionable.
besos
10 Mayo, 2006 a las 18:27
Dicen que los herpes se curan con la saliba de los caniches… No quiero ni imaginar dónde tiene el herpes la sargento O’neill. Y tampoco me gustaría ser su caniche…
Besazo orgiástico.
10 Mayo, 2006 a las 18:52
Un zambullido de primavera: juegas en la orilla con los pies de invierno sobre las piedras, mojas los tobillos rezumantesy, sin apenas darte cuenta, ya la cabeza anda surcando espumas con la boca apretada contra el frescor de las aguas, naturalmente del mar, exclusivamente del mar.
10 Mayo, 2006 a las 19:54
Jorge, pues aquí ya mismo nos asamos, aunque como esta piscina es climatizada también puedes nadar en invierno.
Coco, ¿saliva de caniche? ¿Y que hacemos quienes no tenemos chuchos de esos con los herpes?
La pistola de Larra, ¿un arma de fuego por aquí? ¿Y de un suicida ilustre? Pues nada, bienvenida, con lo que nos gusta en esta orgía andar con juegos flamígeros.
Cosquillas submarinas.
10 Mayo, 2006 a las 22:00
Ella, te he linkeado, o como se diga eso. Yo espero que no te importe. No sé bien cuál es código deontológico bloggero, pero espero que no te moleste que primero lo haga y luego te lo comunique jejeje. supongo que debería ser al revés.
En fin… viva el libre albedrío.
Nada linda, un besasssssssso jejjejeje. O, mejor, un duulse lametaso.
10 Mayo, 2006 a las 22:33
tambien el herpes anda en babas…cuidado…y es tan democratico!
despues del anuncio en pro de los visitantes al bacanal, os saludo ella
10 Mayo, 2006 a las 23:13
Ella, quería pescarte pero vas demasiado rápido de las alas a las aletas. Me permito un pequeño descanso para volver a toda máquina y te mando un beso desde abajo del nivel del mar.
11 Mayo, 2006 a las 0:00
Lau, en el código deontológico bloguero eso es un honor. Gracias, guapa.
Zombiehambriento, tienes toda la razón, el herpes es como la muerte: no hace distinciones.
Anita, de las alas a las aletas. Qué bien suena. Descansa un poco, que se avecina la gran celebración y tienes que estar relajada.
Besos prohibidos.
11 Mayo, 2006 a las 0:28
vamos que no entendo el comentario que deje lo decia en forma picaresca, pero bueno sera para la otra …
os dejo cariños para vos y es de costumbre ella…
Amapola Palacios
@–{—
11 Mayo, 2006 a las 3:54
Bueno, no te hagas problema por las aletas, que cuando una es sexy, no hay nada que lo haga cambiar, ahora…
esas preguntitas tan insinuantes, mmm…. seguro que terminarán en un viaje a tu ciudad, sería bueno no?
me encanta tu prosa, se disfruta mucho leerte.
besos
11 Mayo, 2006 a las 11:46
me gustaría linkar tu página, si no te molesta, claro. Porque me parece simplemente genial. Ácida, actual, irreverente, real como la vida misma
11 Mayo, 2006 a las 12:42
Amapola, se entendió perfectamente el sentido de tu comentario. No te preocupes por eso.
Malizia, pero qué suerte tengo. Con qué buenos ojos me miráis.
Morganah, hada artúrica, menudo placer contar contigo en esta bacanal. ¿Debemos temer tus conjuros? Con respecto a lo del link, te respondo igual que a Lau.
Abrazo eroticofestivo.
11 Mayo, 2006 a las 20:22
los calcetines deben ser una buena proteccion, como la proteccion que uno necesita para no salir ampollada de los contactos con la gente…
un besote amiga!!!!
11 Mayo, 2006 a las 21:10
Gotita, la protección suele ser bastante antiestética, pero a veces no vale la pena correr riesgos gratuitos.
Besos orgiásticos.
12 Mayo, 2006 a las 11:09
Yo soy un poco caniche, cariño.
12 Mayo, 2006 a las 13:15
Coco, jaja, pero qué morro.
Lengüetazo pecador.
18 Mayo, 2006 a las 0:52
Con esos calores que produces dudo que las zambullidas en agua fría resulten de ayuda para bajarlo.
Eres una sirena que tiene atrapados a estos marineros con tus encantos.
¡Maja! ¡Guapa!
Besos tremendos.
18 Mayo, 2006 a las 17:04
Laura, jaja, pues yo soy una friolera de cuidado.
Besos salvajes.