Mala malísima

Hace tanto que, por suerte, no sabía nada de Jacinto… Pero todo lo bueno acaba antes casi de empezar. Hace algunos meses, mi vecino me retiró la palabra. Su consorte Sartre también, aunque como éste es una especie de fantasma retrasado, no puede decirse que reparase en su ausencia. El mismo día que recibió quejas del presidente de la comunidad por parte de algunos inquilinos de los ladridos, aullidos y gracias varias de su perra Lolafló, Jacinto decidió librarme de su verborrea incontenida y su colitis mental.
Esta noche, mientras cenaba, han tocado mi puerta en repetidas ocasiones con insistencia. En un primer momento, he pasado por completo, ya que no esperaba a nadie. Luego los timbrazos se han vuelto tan insoportables que he preguntado quién era. Al escuchar, desde el otro lado: “Jacinto, tu vecino”, he estado en un tris de no abrir. “Ella, por Dios, me tienes que ayudar”, me ha gritado, suplicante, la voz de la desesperación. Aunque mi primer impulso ha sido mandarlo a la mierda o preguntarle por qué no le pedía auxilio a otro vecino, o por qué no me olvidaba, con más asco que ganas he terminado abriendo.
Y allí estaba Jacinto, al otro lado, sin aliento, con cara de damnificado de algún desastre inimaginable. Entonces, mientras me daba las gracias, se ha colado en mi apartamento. Llevaba a su odioso chucho cogido de una de esas correas kilométricas que nunca se terminan. Aunque he intentado mirarlo lo menos posible para no vomitar la cena interrumpida, lo he visto algo distinto: gafas de pasta lila, greñas más largas teñidas de cobrizo, pantalones tobilleros con rayas de brillo…, una pena, la verdad.
En fin, que de hacerme vudú mañana, tarde y noche, ha pasado a morderse el orgullo y pedirme que lo dejara saltar de mi terraza a la suya porque Lolafló se le ha escapado al abrir la puerta y, cuando ha ido a buscarla, una corriente de aire lo ha hecho inquilino obligado de la puta calle, con las llaves de casa esperándolo en la mesa del salón. Yo, en su lugar, antes de recurrir a alguien a quien evito saludar siempre que puedo porque le he concedido categoría de enemigo, habría llamado a un cerrajero. Pero, claro, a mí los asuntos referentes al orgullo nunca me salen baratos.
Sólo me queda esperar que este gesto de mi parte no le dispare la amigabilidad y la simpatía vecinal.
Propósito de año nuevo (¿es demasiado tarde para eso?): empezar a acatar las enseñanzas de Madame de Merteuil, que por algo es la custodia del ala derecha de esta orgía, y opositar para mala malísima pérfida rencorosa vengativa. Eso o empezar a estudiar fuerte para licenciarme en la carrera de Filosofía del NO.
26 Enero, 2006 a las 2:56
¿Y la filosofía del sí? ¿No me dirás que la tienes guardada en un armario, no?
26 Enero, 2006 a las 5:46
A veces…solo a veces un sí…puede ser maravillos, pero claro…que si lo pienso bien, eso de la filosofía del no…también tiene un encanto irresistible!
Mil bikos.
26 Enero, 2006 a las 11:25
pues yo ELLITA , que ya sabes que de gente MALA he tenido muchas experiencias , voto por dos cosas :
La teoria del NO … que mas vale un momento amargo, que luego estar dias arrepentida por no haberlo hecho…
La teoría de la INVISIBILIDAD , siempre y cuendo sea posible hacerlo … , vamos que “con su pan se lo coman …”
un orgasmo …
26 Enero, 2006 a las 12:02
Fander, la filosofía del sí la tengo a flor de piel, así que a ver si me hago una buena exfoliación.
Azul, ¿a que sí? Tú me has comprendido.
lapradera, gracias por tu segunda opción, pero, ¿no habría en ella un cierto matiz maligno?
Besos, abrazos y orgasmos.
26 Enero, 2006 a las 16:46
Siempre he pensado que las malas se lo pasan mejor que las buenas, y eso es lo importante. Lo que pasa es que ser mala de verdad es difícil aunque nos parezca que no. Estudia para mala, Ella. Y luego comparte tu conocimiento.
26 Enero, 2006 a las 17:48
Creo recordar que al final Madame de Merteuil salía bastante escaldada de sus amistades peligrosas… mejor ser Valmont. Aunque eso podría volver loca de deseso a tu vecino :P
Para mí que la filosofía del NO bien templada con algún sí ocasional es la mejor decisión… besos.
26 Enero, 2006 a las 18:32
Para mala/o no hay estudio posible , ni oposición que otorgue categoría de pérfido supremo . O lo eres , o nada …
Y ya lo siento ….
26 Enero, 2006 a las 19:14
La filosofía de la margarita… unas veces sí otras no…pero ha de salir del corazón con el visto bueno de la razón.
Y Tú… con el corazón que tienes y la cabeza que demuetras nunca podrás ser mala: en todo caso, justa.
Ya me gustaría a mí estirarte de un pétalo y que dijeras SÍ.
Un beso…cálido sssssssssssssssssssssssssssssí
26 Enero, 2006 a las 19:16
“…y comprendión que en la maldad no es cuestión de prosperar, pues es un juego sucio y hay quien te puede ganar” (Baron Rojo)
Ains!!! Enseñanza de un pasado heavy metal….
La maldad es una pesadez. Mucho mejor ver saltar a Jacinto por el balcon.
Ahora, decir no es muy erótico.
No, no, nooooooooooooooooooooo.
Ups, se me ha ido…la olla.
:)
26 Enero, 2006 a las 19:22
Pues por mí os podéis licenciar y doctorar en el no, pero me niego, repito, me niego rotundamente a que os convirtáis en mala malísima, por la parte que me pueda afectar, que ya hay suficientes malvados para añadir uno más, y que no, ea, que no me lo creo, no me la imagino como una pérfida malvada cínica y manipuladora, por mucho jacinto que sea ese jacinto, con saber decir que no, e ignorarlo en momentos puntuales le bastará….
ya me he desahogado leñe
26 Enero, 2006 a las 22:04
¡Ay!, ¿pero por qué os empeñáis en boicotear mis intenciones?
Bueno, venga, sigo tomando nota de vuestros sabios consejos.
Malos pensamientos.
26 Enero, 2006 a las 23:34
me parece que lo que pasa es que te pilló por sorpresa y no tuviste tiempo de reaccionar…porque creo que la loba que llevas dentro se hubiera comido con patatas al vecino y al perrito. no te propongas ser mala malísima, porque si te lo propones lo conseguirás y creo que ya tienes el puntito necesario.
un placer
27 Enero, 2006 a las 9:54
Digo yo que antes de instruirse en la filosofía del NO, convendría abrir primero el tercer chakra…
He dicho.
También es válido practicar NO haciéndome caso en lo que acabo de decir, por ejemplo.
Recojo mi resaca y me voy. Buen finde, Ella.
Besosssss
27 Enero, 2006 a las 20:10
Yo tengo un vecino que no es que me evite o se porte mal conmigo, simplemente si lo saludo, baja la mirada…vamos, imposible intentar una conversación con él. Ignoro si esto se deba a que es un maleducado o en realidad sea MUY tímido…como sea, no es una persona de mi agrado, le verdad.
Y yo en varias ocasiones, sí he aplicado la filosofía del “no”…de ahí mi fama de “inclemente”, “vil”, “ruin” jajajajaja…me encanta.
Besos muchos.
27 Enero, 2006 a las 20:57
Humbert, ¿tú crees? Me largo un rato a reflexionar sobre ello.
Sabelilla, anda y disfruta del “engrillotamiento”, y que te dure.
Anita, dudo mucho que esa fama te preceda, aunque, si lo deseas, aquí te llamaremos pérfida, más que pérfida.
Besos lascivos.
28 Enero, 2006 a las 20:01
Hay que aprender más de Madame de Merteuil, sobretodo con hombres como tu vecino.
Te mando 3 lametazos con todo y sus respectivos besos.
29 Enero, 2006 a las 17:35
Creo que si no han sido muy agradables con uno, es bueno decir de vez en cuando no. No siempre lo correcto es poner la otra mejilla.
29 Enero, 2006 a las 18:46
la pregunta es: él ha cambiado de actitud?? o sigue con su careto barandilla??
Ellita en vez de ir a la Uni, puedes prepararte un revuelto de asertividad
Besos sin caducidad, y achuchón fresco de menta
29 Enero, 2006 a las 20:10
Laura, tú sí que me comprendes.
Paulo, nunca hay que poner la otra mejilla.
el_fervor, ¿qué decirte a ti? Únicamente lo mucho que pesa tu ausencia en esta orgía.
Abrazo desnudo.
29 Enero, 2006 a las 22:44
Si Jacinto y el otro chico
son lindos y bi,
seria lindo
aprender a decir si.
30 Enero, 2006 a las 0:21
Ella querida, te debo una explicación… Ya estoy de vuelta.
30 Enero, 2006 a las 2:12
Vengo a devolver una amable visita e impulsado por el calor que el título del blog inspira. Tras sufrir un concienzudo registro, incluso corporal, dar el santo y seña y penetrar (es un decir) me encuentro con la orgía ya casi terminada. Jacinto y Lolaflo han retornado a sus lares después de haber montado un número de zoofilia que no quiero ni pensar.
De los cacahuetes, ni las peladuras. El festín debió ser a palo seco, ni el culo (el único que vi) de los vasos quedaban rastros o residuos bebestibles.
Voy a dar mi obligado gemido de despedida y esperaré una nueva invitación, con el programa de mano de la función por adelantado.
Egonauta
30 Enero, 2006 a las 12:45
Lord Cheselin, lo de “bi”, lo ignoro por completo, lo de lindos, ni de lejos, y hay otra variable fundamental: la inteligencia, y de eso nada de nada. Así que lo veo improbable, pero, bueno, la sugerencia le aporta mucho a esta orgía.
Ginger, guapísima, se te ha extrañado, pero no creo que debas dar explicaciones. De nuevo felices de tenerte por aquí.
Egonauta, un placer que participes en esta bacanal en la que sus puertas (y el resto de aberturas) estarán abiertas de par en par para ti de ahora en adelante.
Besos perversos.
31 Enero, 2006 a las 4:18
Ella,
Si yo tuviera un Vecino como Jacinto, le prenderia pastillas de Gamexane por debajo de la puerta…Y que todo parezca un accidente….
Además, acordate el dicho: “LAS CHICAS BUENAS VAN AL CIELO; LAS MALAS…VAMOS A TODAS PARTES”
Pasate por mi Blog que te hice una invitación (fuiste una de mis 5 Elegidos, The Chosen Ones)….
Besos
Gontxu
El Pobre Niño Pijo