Me dices

Me dices que me quieres, que he aparecido en tu vida para revolverlo todo, para llenarlo de música y de flores, de una mirada que a todas horas te interroga y te llama, que a cada paso el corazón se te desboca, que cuando me lees, cuando me ves, la sangre se acelera de forma peligrosa por la autopista de tus venas, que soy dueña de las palabras más hermosas, que soy la belleza y la libertad, y a la vez una mujer real, frágil a mi manera.
Me preguntas qué va a ser de nosotros, qué va a ser de ti si me pierdo como agua entre los dedos, si me vuelvo esa bruma en la que en una ocasión te advertí que me convierto cuando me hacen daño. Porque me aseguraste que no soportarías dañarme, que te atenazaba el miedo a que descubriese que no me merecías, a que en algún momento me borrase de esta locura.
Me dices que no llegas a entender lo que nos está ocurriendo, ni por qué sucede, que no sabemos nada el uno del otro, ni del pasado ni del presente, que de pronto vuelves a tener dieciséis años, que todos tus males desaparecerían si pudieras abrazarme y dejar que pasara el tiempo, cinco minutos al menos, y sentir mi calor, apretarme contra ti, poner tus labios en mi pelo.
Me confiesas que tarareas mi nombre de tema de cantautor a todas horas, que no dejas de repetir esa palabra que soy yo y es todo en este instante, que a tu edad experimentas algo muy parecido a perder la compostura, que quisieras contarme muchas cosas delante de un café, mirándome a la cara, decirme todo lo que no comprendes.
Me dices que quieres arder en mi piel, que me echas de menos esta noche, que no sabes qué hacer con tanto amor, que eres incapaz de sopesar el tamaño sobrehumano de un sentimiento que te sobrepasa, que crees en dos seres humanos frente a frente, en un alma que invade la otra como cuando se desbordan las aguas de un río, y no en los amores fáciles ni en los amantes cobardes.
Me das las gracias por hacerte sentir que la vida es algo intenso y vertiginoso. Todavía. Gracias por hacerte sentir tanto. Por esos latidos, por ese pulso que se te dispara, por las ganas de tenerme.
¿Y yo qué debo hacer? ¿Mirar para otro lado? ¿Darme de baja de esta inesperada carrera de obstáculos? ¿Hacer como que no te he conocido? ¿Seguir soñándote en mis noches solitarias?
Yo no sé nada de nada, qué pasará, cómo actuaremos, tan sólo que esta piel en la que deseas arder y esta mente que has tomado son ya una enorme hoguera.
30 Enero, 2006 a las 13:08
Déjate llevar. Me da que esta hoguera no consume, sino que mantiene caliente…
Un beso-brasa, Ella
30 Enero, 2006 a las 16:16
Ay Ellita! Eso, dejate fluir… La vida es una…
30 Enero, 2006 a las 18:59
Desde luego , como género literario el amoroso-epistolar ha mejorado mucho …¿ pero … habrá dejado de ser la misma cantinela ..?
30 Enero, 2006 a las 19:33
¡¡ Pero qué calentito se está en medio de esa hoguera !! Qué bonito y, sobre todo, placentero es el deseo cuando lo vives. Lástima que cuando se acaba tienes que enfrentarte al Amor. Un beso.
30 Enero, 2006 a las 21:29
Hay palabra que pese a ir dirigidas a otra persona, abrigan el alma y el entendimiento en las largas noches de invierno. Y uno siente, como en una novela leída, que es el protagonista y se identifica con sentimientos, ideas, pieles y hogueras…y la sonrisa de los benditos ilumina caras que no quieren despertar a la realidad.
“…y no en los amores fáciles ni en los amantes cobardes” la grabaré en mármol y la colgaré en el dintel de mi corazón.
En alguna reencarnación quiero ser amado por una mujer como tú.
30 Enero, 2006 a las 21:54
¿Y qué más da?
Nunca sabemos, ¿y de verdad queremos saber?
Mejor jugar con la sorpresa y el misterio.
Deja que fluya
30 Enero, 2006 a las 23:26
ELLITA te noto enamorada … que gusto me dá … Disfruta el momento , no nos abandones del todo … que manera más salvaje de contarlo … Mañana lo vuelvo a leer para empezar bien el día …
un besito
30 Enero, 2006 a las 23:54
Yolanda?? O estoy cambiada de cantautor.
Besillos.
31 Enero, 2006 a las 0:11
Buen comienzo… continúa.
31 Enero, 2006 a las 0:58
Recién llegando y la tecnología que me ataca por los cuatro costados.
Le digo:
arda, el fuego llegando desde abajo, luciérnagas en el pecho-faro orgásmico que busca estallar para retomar; y las llamas son lenguas vivas, la sangre hirviendo en borbotones, lava candente en cuello reclinado hacia atrás.
31 Enero, 2006 a las 1:56
hola ellita!!!!, hace mucho que no pasaba por aca…he estado algo ocupada con la escuela, y con la gripa que me dio fuerte, pero aqui ando…visitandote.
tu texto me emociona profundamente, porque estoy viviendo una situacion similar, en que no e, en que deseo, en que me confundo, en que quiero querer, y quiero realmente, y lo hago, pero me da la duda y la cobardia, y el miedo de que la maldicion se repita, y soy fragil…y me lo dice, y odio que me lodigan, porque soy mas fuerte de lo que quien m quiere, cree…
besitos amiga!!!! hasta pronto
31 Enero, 2006 a las 11:09
no me gusta nada dar consejos y llevo un rato pensando cómo darlo sin que parezca que lo doy .
Ella, bésale, anda, y disfruta que eso seguro que sabes.
Orgias, besos con fuego y hogueras
31 Enero, 2006 a las 13:12
Recuerda lo que pasa con el fuego, que si te acercas te quema y si te alejas el calor no llega.
31 Enero, 2006 a las 17:08
los amores cobardes no llegan a amores ni a historias, se quedan ahí…
(silvio)
veo mucho amor en ti
en el amor no me puedo guardar: si quiero guardarlo por miedo a perderlo, ya lo he perdido
31 Enero, 2006 a las 20:29
Ella, mi sugerencia y deseo es que sigas ardiendo.
Un besito
31 Enero, 2006 a las 22:17
tienes más preguntas que respuesta…aunque yo en el lugar de él me tiraría de cabeza a esa hoguera en que te has convertido. las dudas son normales y hasta necesarias, pero no tienen que bloquearte. él parece tenerlo bastante claro.
un placer.
p.d. cada día me gusta más como escribes. este post es pura poesía.
1 Febrero, 2006 a las 0:48
Elfer, Jean Georges, sed bienvenidos y gemid cuanto y como os plazca. Es un auténtico placer contar con vuestra presencia en esta bacanal.
A mis amados orgiastas de siempre, gracias por arder conmigo.
Besos enfebrecidos.
1 Febrero, 2006 a las 1:18
Lo mejor es no pensar…..sino sentir intensamente!
Bikos ;)
1 Febrero, 2006 a las 1:49
Vaya, porque los dos sabemos qué es un cohito, que cualquiera llamaría a eso amor.
1 Febrero, 2006 a las 2:08
Ella querida, el calor que desprende esa hoguera ha llegado hasta acá y comienza a quemar poco a poco lo que hay alrededor.
Dicen los que saben, que hay que aprender a andar en el fuego sin quemarse, pero cuano uno lee textos como este, solamente puede pensar y desear arder enre las llamas.
Simplemente fenomenal!
1 Febrero, 2006 a las 10:25
Nada. No se puede hacer nada. No se debe hacer nada para huir. Es preciso quedarse y vivirlo como sea.
1 Febrero, 2006 a las 12:16
Ellita preciosas palabras de amor y ¿enchochamiento? je,je
saca tu ticket morena!
achuchones celestiales
1 Febrero, 2006 a las 14:33
Déjate fluir…..por no decirte que también es muy terapeutico dejarde querer.
Un poquito….mucho….eso ya ira fluyendo si no pones barreras ni obstáculos que te frenen e impidan que sigas fluyendo..y evolucionando.
Una vez en ese punto las preguntas ni siquiera llegan a ser planteadas ni escritas, porque las encuentras con facilidad en tu corazón…que fluye…
Besos entre oxígeno, nitrógeno y argón :)
1 Febrero, 2006 a las 19:47
Madre mía… Y luego yo creo que estoy viviendo algo…
¡¡¡Que bueno, compañera!!! Que gusto da leer que la gente no tiene miedo a… vivir.
Un abrazo.
2 Febrero, 2006 a las 16:36
simplemente el eco de un deseo.. besazos hermoso ¡¡
2 Febrero, 2006 a las 22:35
dejate gemir… dejate arder.-… dejate ser tu en el…..
si tan solo descubriese otro hombre al cual amar… arder en el… desaparecer en sus melodias… ser yo sin mi,….
un beso querida
3 Febrero, 2006 a las 0:32
Coco, Verónica, bienvenidos vosotros también. Qué guapos os ponéis cuando gemís.
Mimos para todos.
6 Febrero, 2006 a las 2:29
¡Qué bonito! Me trae recuerdos…
6 Febrero, 2006 a las 18:21
Al parecer, sólo puedo accesar a éste, mi hogar, desde el ordenador de casa pues alguna clave con la que ingresé hace tiempo, se quedó en la memoria. No importa… aún así, con todo y problemas, seguiré visitándote y hospedándome aquí que tanto me gusta.
¡Qué maravilloso es cuando comienza un nuevo romance! No importa que nos hayan destrozado el corazón; porque tú y yo, al menos, tenemos unos invencibles, unos que emergen de las cenizas con más fuerza y sin temor de ser combatidos nuevamente.
Parece, ella querida, que este hombre sabe, por lo menos ahora, con qué gran corazón se ha topado. Por eso tantas preguntas. Por eso tantos sentimientos. Por eso tantos miedos.
Todo eso que ahora pasa por su mente y su corazón sólo sucede cuando la gente se enfrenta, cara a cara, con un amor que posiblemente nos deje marcados.
¡Vívelo con toda tu alma, querida! Besos, enormes todos.
31 Enero, 2007 a las 7:46
De amor no se muere, de amor se vive. Disfrutá la hoguera Ella, sentite la hoguera, convertila por el tiempo que sea en el centro de tu orgía. Flaubert (mil perdones, Sr.) debería haber escrito que además de la literatura, la orgía de dos cuerpos y dos almas ensambladas es la que hace que la existencia no sólo se soporte, sino que sea un éxtasis. Qué más podes hacer si ya estás encendida por sus palabras, qué más que arder y arder en ese calor mutuamente húmedo? Hasta que se seque, o no.