Nado libre

Ayer tuvimos nado libre. Al comienzo de la clase, la miniteniente va y se nos descuelga con no sé qué historia surrealista, y antes de que nos demos cuenta ha desaparecido. Unos a otros nos miramos y suspiramos de alivio: durante cuarenta y cinco minutos podremos olvidarnos de tablas, aletas, mancuernas, churros, pelotas y demás artilugios acuáticos con los que nos suele torturar.
Después de varios largos en un agua congelada, noto el punzón de un calambre clavado en mi pie derecho, completamente torcido en un espasmo insoportable. A duras penas logro alcanzar el borde, y ya en la superficie intento caminar. Como no puedo dar un solo paso, me siento en uno de los bancos que están bajo los ventanales y empiezo a apretujar con las manos el empeine traicionero, ignoro si para hacerlo entrar en calor o castigarlo por inútil.
Al instante, el socorrista viene hacia mí.
-¿Qué te ha pasado?
-Uno de mis calambres, ya sabes -vete, vete, vete, vete, indico mediante una orden telepática a mi interlocutor.
Como deportista soy un auténtico desastre: no caliento, no bebo todo el líquido que debiera y paso del potasio (si el potasio fuese un tío no estaría mal).
Adrián y yo (ése es su nombre) ya habíamos tenido ocasión de cruzar alguna que otra palabra cuando nadaba por libre. Ya entonces se comportó como un caballero tímido y atento, al acercarse a mí, cauteloso, la primera vez que sufrí un tirón. Aunque le dije que pronto se me pasaría, él insistió en que lo acompañase al dispensario, e incluso llamó a través de un walkie-talkie al médico del recinto. A partir de aquella tarde, aprendimos a saludarnos con una vergüenza irracional.
Y ahora estaba allí, en cuclillas, un adonis sonrojado con cara de Liam Neeson salido del cascarón, sonriendo ante la adversidad (la mía, claro), mientras yo me esforzaba en quitar hierro al asunto para que se marchase, entre otros motivos (bañador rojo semitransparente incluido) porque me intimida que un chico guapo y dulce me mire fijamente las uñas de los pies cuando las llevo pintadas de granate. Me resulta demasiado erótico. No lo soporto. Vamos, que me pongo de los nervios.
Cuando dirijo mis ojos a los de Adrián con el fin de persuadirlo y que se marche a su puesto, una revelación me atraviesa la mente lo mismo que el calambre perfora mi pie: Jorge, el cerillero desterrado, nunca se fue, eligió quedarse junto a mí reencarnado en este tierno vigilante de sirenas.
20 Abril, 2006 a las 18:31
¿Cobras comisión por alumno nuevo matriculado en la piscina? Si sigues así va a haber cola: unas para ver al socorrista y otros (me incluyo) para ver la adaptación a la piel de ese bañador rojo semitransparente… lo de las uñas granate…pura lujuria¡
besos¡
20 Abril, 2006 a las 20:38
Me encanta….que esas sensaciones reencarnen…en otra piel, en otra sonrisa que haga vibrar tus sentires sirena;)
Un bikiño granate! :D
20 Abril, 2006 a las 21:54
De barro y luz, ese bañador rojo es un peligro. Voy a tener que retirarlo del mercado natatorio. Me da una pena…
Azul, ¿cómo no me di cuenta antes? Tendré que nad-andar más atenta.
Brazadas de placer.
20 Abril, 2006 a las 22:45
Muy Bueno me pareció tu ensayo, ya quiero ver,leer y sentir mas.
20 Abril, 2006 a las 22:46
de Chile eh!!!!
20 Abril, 2006 a las 23:48
Tu bañador rojo semitransparente me parece más que transparente en el agua (una maravilla, por favor no lo retire del mercado).
Un beso blup blub.
21 Abril, 2006 a las 0:14
todos los hombres son un solo, verdad????, o eso pareciera a veces….
sabes, mi mama se pintaba las uñas de rojo, le gustaba mucho ese color, en cambio, yo mis pies entre menos se vean mejor, no son mi fuerte…..callos, juanetes, pie plano, etc etc etc…..estoy jodidisima
besitos!!!!
21 Abril, 2006 a las 0:21
Hay que ver el cosmos de historias que surgen en una piscina.
Antes que tire ese bañador me atrevo a pedirle una de dos cosas, o que haga una foto de usted con el bañador, o una historia que le de un bello final a ese bañador, aunque ese final sea falso y alejado del que triste y realmente tenga….
Se nota que opción prefiero ¿no? :)
sí,la historia, por favor, por favor, por favor (imagine aquí al autor de esta tontería poniendo cara de corderito degollado)
21 Abril, 2006 a las 0:59
Juan Pablo, un placer recibir en esta bacanal a un orgiasta chileno. Acomódate y toma contacto (en todos los sentidos) con el medio.
Ana, si es que ese bañador merece un post aparte. Tengo otros, pero cuando no me pongo éste me preguntan por él.
Gotita, es bonito eso de todos los hombres en uno, pero solo los maravillosos, ¿no?
Susej, jaja, la foto ya la tengo, pero no pienso colgarla, que luego las lenguas más envidiosas dirán que es de mi doble de cuerpo. Aunque, bueno, déjame pensarlo. Por cierto, si cuento el final de la prenda de baño mencionada (mira que sois fetichistas) sólo será el real. Quién sabe, tal vez supere al ficticio.
Abrazo acuático.
21 Abril, 2006 a las 4:04
Este puntocom debería empezar a llamarse la perpetua tortura: voy de negro, pienso en gris y hablo azul… y cada vez que me paseo por aquí salgo manchado de rojo y granate como poco. Todos pensando en colores en lugar de darle vueltas al cambio de temperatura: es genial que se trasluzca algo, pero aun SIN, el frío lo marca todo. Para fetichismo, la camiseta antes del chapuzón, la toalla tras el baño. Y todos en punta dándole vueltas al momento de cambio…
Miau, dije.
21 Abril, 2006 a las 6:22
Bueno Ellita, para mí el granate es lo de menos. Imposible que la mirada se desprenda de unos lindos piecitos con las uñitas del color que sea. Creo que te gusta ponerte nerviosa. A mi me encanta que me pongan a sus pies.
Besos granates y plateados y azul cielo y rosa y….
21 Abril, 2006 a las 13:00
Dan, pues si sueles ir de negro, pensar en gris y hablar en azul, tendrás que venirte a vivir aquí para teñirte de rojo de la cabeza a los pies a perpetuidad.
Micky, qué bueno, cómo me has calado, creo que sí, que me preocuparé muchísimo el día que no me pongan nerviosa.
Lametazos prohibidos.
21 Abril, 2006 a las 13:31
Una señal del destino. Nos estrenamos mutuamente…los post. Mira el carril de la derecha en la piscina…igual te cruzas conmigo.
Besos de peligro semitransparente.
21 Abril, 2006 a las 14:14
Es natural que te pongas nerviosa, seguro que la descripción de Adrián ha puesto nervioso a más de una… o uno, jiji. Un cupido mirándote las uñas de los pies es muy muy erótico. :)
Me da la sensación que te pones eléctrica, no me extraña que te den calambres en el agua preciosita.
Besos de melocotón.
21 Abril, 2006 a las 14:43
De barro y luz, pues sí, es una señal en toda regla. No sólo miraré en el agua sino en los vestuarios y las duchas, que tus ojitos espías tienen un peligro…
Angelgris, jaja, tú lo has dicho, me pongo tan eléctrica que un día de estos provocaré un cortocircuito acuático.
Besos de carmín rojo.
21 Abril, 2006 a las 19:28
Enhorabuena, acabas de pasar el test de Voight-Kampff, eres humana :)
Siento lo del calambre, en esa zona duelen horrores.
Besos sin carmín ni frutas.
21 Abril, 2006 a las 19:40
me parece que el “nado libre” va con segundas hacía el adonis ¿de bañador rojo?
y ese bañador semitransparente, el día que decidas desprenderte de él, me parece que tiene un lugar en muchos cajones de orgiastas…
un placer
21 Abril, 2006 a las 20:31
Es un reto imaginarte, en esos versos de bella dama, como un autorretrato en espejo convexo.
Un beso, si puedes encontrarlo…
21 Abril, 2006 a las 21:03
Rafael, y yo que en una ocasión me creí una replicante…
Humbert, con lo inocente que soy yo, ¿cómo puedes pensar eso? Por cierto, de nuevo, felicidades.
Ricardo, en nombre del resto de orgiastas y en el mío propio, te doy la bienvenida a nuestra bacanal, que, a partir de ahora, espero que también hagas tuya.
Caricias submarinas.
21 Abril, 2006 a las 21:11
Adrián, Jorge, ¿Y qué importa el nombre o el calambre cuando es tan claro el entendimiento entre pieles que desean conocerse?
besos
21 Abril, 2006 a las 22:01
Seguro que se ha quedado con las ganas de chuparte el dedo gordo del pie… es lo más erótico que hay!! Una delicia… y si las uñas están pintadas de granate entonces es como un caramelo!
(Voy a ser práctica ahora: a mí los calambres se me fueron cuando dejé de fumar (será mala oxigenación?))
un besito líquido
21 Abril, 2006 a las 22:19
Vamos Nena.
Que pena que va !!!!
De seguro te veias tan bella como una sirena ! Diosa!
…. Es casi seguro que te encontrabas como la venus frente al mar…
dale por que sacar de circulación vuestro traje de baño….
sin duda toda una diva en el agua … ” vamos si el famosillo traje de baño es un atentado a la moral” ! no que va ! sin duda que no lo es…
y frente a vuestro comment en mi morada…
que seria entonces, la declaracion no me la esperaba, pense que dirias que os gustaba seducir¿? pero me equivoque, entonces… como seria
como te gustaria que te sedujeran …
desde ya ella … le dejo saludos cordiales de una flor de otoño.
Amapola
@–{—
21 Abril, 2006 a las 22:21
Jorge, fíjate, pero si tú eres tocayo de mi cerillero dulce. Tienes toda la razón.
VanCleefArpels, no menciones lo de la chupada del dedo gordo del pie, ¡loca!, que me despiertas la fiera.
Amapola, jaja, qué rica eres. Con respecto a lo de la seducción, sí, supongo que es lo normal, que casi todo el mundo va de seductor. ¡Qué aburrimiento! Lo mejor es atraer al otro casi sin pretenderlo, sin artificios raros ni estrategias aparatosas. El cortejo de la abubilla me tira para atrás. En mi opinión el poderoso no es el seductor. El poder lo tiene quien se deja conquistar, porque al final es el que elige, y a mí me gusta elegir.
Besos húmedos.
22 Abril, 2006 a las 0:58
creo que el placer mas erotico que puedo encontrar juntos para desnudar mas que el alma y dejar seducir con delicadeza sutileza aun siendo muy burdo, son los miradas para ver tu alma, y los pies para observar tu camino…
Saludos desde el escenario mas vacio de todos los tiempos del metal!
No sin antes gemir por un orgasmo inmigrante…
22 Abril, 2006 a las 1:22
Sin duda …
entonces seria algo asi como
” El que no tiene talento no enseña ”
vaya si es asi, dejare de tener talento para escribir, para dejarme seducir !!!
dale un fuerte abrazo y un besho con aromas…
De..
Amapola
@–{—
22 Abril, 2006 a las 12:18
bien, por fin puedo comentar…
me gusta esa sensación de “sostenimiento” erótico no explícito que a veces se consigue con un hombre, un hombre casual, es bueno como el primer sorbo de un vino, y tú lo has explicado perfectamente.
Besos Ella, ya ves que he sido chica lista y no me hace falta que me registres tú-
22 Abril, 2006 a las 14:46
ante todo, esos pies (pintadas las uñas o no) en sus manos adquieren un grado de erotismo que llega hasta mí
después, la conciencia de la no-desnudez insinuada a través de ese bañador (no, no lo tires, déjanos seguir soñando)
y por fin, ese calambre oportuno
nada libre
22 Abril, 2006 a las 14:59
Rockstar, miradas sensuales y pies eróticos: cóctel molotov.
Amapolita, pero qué lista eres. Pues no, quien no tiene talento dudo que pueda enseñar nada, o al menos del modo conveniente. ¿Tú dejar de escribir? Vamos, vamos.
Luces, qué ilusión que hayas venido. Por supuesto que no necesitabas ayuda. Que eres una chica lista no lo duda nadie.
Epoptek, esa piscina comienza a tener una carga de erotismo que hace que cada día ame más la natación.
Cariños traviesos.
22 Abril, 2006 a las 18:10
Bañador Rojo semitransparente?? Como soy algo tímida seguro que yo no me atrevería a ponérmelo!!
Lo que duelen ese tipo de calambres verdad? Y cuando se agarrota la ‘bola’ de la pierna?? Horrible!!
23 Abril, 2006 a las 0:02
Ella, ¿tu nerviosa ante un hombre? Qué va!!!! Pero es buen atécnica para lanzar el anzuelo y atrapar a ese nuevo pez.
Besos acuáticos.
23 Abril, 2006 a las 4:58
entonces no dejare de escribir , pues pretendo en algun tiempo convertirme en aprediz a ver que
ocurre… dale si no funciona entonces maestra sere…
un fuerte abrazo y mil cariños
ella…
Amapola
@–{—
23 Abril, 2006 a las 5:26
ese es el tipo de motivación que me hace falta para el deporte.
23 Abril, 2006 a las 16:33
Karuna, bienvenida. Qué lujo, una orgiasta llegada directamente de la isla de Lesbos. Te explico: mi bañador rojo se vuelve semitransparente al mojarse, algo imposible de sospechar cuando lo compré. Ha estado algunos años guardado en un cajón, pero es que es tan bonito…
Ginger, pero si son ellos los que me atrapan a mí.
Amapola, sabia decisión. Continúa.
Phosphorus, creo que en otra ocasión ya me dijiste algo parecido, y tú y yo de sobra sabemos que hay un tipo de deporte que no dejas de practicar.
Cosquillas eróticas.
23 Abril, 2006 a las 17:34
¡Ha, ha! (risa típico holandesa) Ella, no te creo tan inocente que no presumieras la transparencia de tu bañador… Very cute!
Un beso pícaro
23 Abril, 2006 a las 19:02
Mujer con ese bañador vas a matar a alguien, o subir en unos grados la temperatura del agua.
23 Abril, 2006 a las 20:32
cada día hay mas gente en esta orgía …¿que les das?…
menuda tú y tus calambres …por cierto a mi tambien me dan ¿ como lo solucioneste?… si te curó el pasame la dirección de esa piscina …eres una cañera … mira que llevar las uñas granates a la pisci…
un beso
23 Abril, 2006 a las 20:39
Anita, mira que eres mala.
Paulo, que no, que no, lo único que pasa es que el personal es más fetichista de lo que podamos imaginarnos.
Lapradera, estoy en ello (en lo de la lucha contra los calambres, quiero decir). Ya te contaré. ¡Ah!, por cierto, las uñas granates tenían su origen en el fin de semana. No suelo pintármelas para ir a nadar. Bueno, mejor dicho, no solía.
Besos lascivos.
23 Abril, 2006 a las 20:53
Pícara, no mala.
24 Abril, 2006 a las 4:35
Para ser honesto no me gusta nadar, prefiero deshojar margaritas en la orilla de la piscina y si es posible, ver cómo sus pétalos se pierden lentamente, mientras mis sueños me muestran su piel húmeda.
Saludos.
24 Abril, 2006 a las 11:30
Ana, está bien, pícara, pero mucho.
Mfieltro, o sea, que eres un Frankenstein de piscina. Interesante.
Abrazo lujurioso.
27 Abril, 2006 a las 4:53
Si te vuelve a ocurrir un calambre, no ya en una piscina, en el río, en el río Paraná, por ejemplo (ahora recuerdo que alguien te cree argentina), este muñeco es de madera, y la madera -como vos sabés- flota, y no tendré ningún reparo a que te aferres a mí -ojalá la situación no sea tan bloqueante como para que no puedas elegir de qué parte de mi anatomía aferrarte- para que no te ahogues. Lo haré con placer.
PS: si vienes por aquí, y dejas el bañador, te confundirán con un pez mítico del paraná: el dorado.
Besos y mordiscos.
27 Abril, 2006 a las 17:37
El Ventrílocuo, no te preocupes, yo siempre sé donde agarrarme. Quedo enormemente agradecida por el ofrecimiento. Que sepas que pienso tenerlo en cuenta.
Lametazos juguetones.
1 Mayo, 2006 a las 14:51
A mí me ha pasado en el gym la semana pasada … veo que no soy la única.
1 Mayo, 2006 a las 16:16
Glauka, ¿ah sí? Cómo son estos chicos. Por cierto, bienvenida. Un placer.
Besos pícaros.
17 Mayo, 2006 a las 23:18
Ya extrañaba tus relatos. Me tiene maravillada tu narrativa. Hasta me hice unos largos igual. Lo bueno es que el agua estaba helada porque de otra forma no hubiera controlado el calorcito que me dejó el final y la descripción de tus uñas y ese bañador.
Besos muy húmedos.
18 Mayo, 2006 a las 17:00
Laura, no imaginas el regalo que me haces con este reguero de gemidos.
Abrazo desnudo.