Prostitución y vida contemplativa

“Me dedico a la prostitución y la vida contemplativa”, solía afirmar Marta o Sonia o Nuria (no logro recordar su nombre, pero perfectamente podría haber sido alguno de éstos), a gritos y entre carcajadas, por los pasillos de la facultad en segundo de carrera para demostrar lo subversivas que pueden llegar a ser las niñas bien. A mí me habría encantado dedicarme a lo mismo que ella, pero mi estancia en aquel antro dependía de una beca, así que todo cuanto podía permitirme contemplar eran los tochos de unas materias infumables.
Una mañana, en un descanso entre clases, escuché cómo la reina del o sea le confesaba a un pijo pretendiente que el copyright de su consigna vital no le pertenecía, sino que era algo así como el grito de guerra que ella y sus amigas de pandilla soltaban a sus padres con el único fin de escandalizarlos cuando los muy despiadados osaban pedirles cuentas de su precario rendimiento académico (Marta o Sonia o Nuria había adquirido condición de universitaria cuatro o cinco años atrás, estudiaba a trescientos kilómetros de casa, compartía con otra chica un piso de lujo en el centro de la ciudad, y todo ese tiempo sólo le había dado para aprobar dos asignaturas de primero y un parcial de segundo).
¿Quién iba a decirme entonces que en un futuro más o menos próximo yo ejercería la prostitución editorial y que, siempre que mis clientes me dieran un respiro, me consagraría a la vida contemplativa? No sabría explicar por qué se me manifiesta en este instante el ectoplasma de aquella pobre niña rica, ni de aquella facultad, ni de aquella época tan digna de olvido.
El caso es que ese amasijo de recuerdos me ha asaltado en una tarde soleada, asomada a la terraza de mi apartamento. Y a pesar de que Lorenzo y yo no solemos tratarnos, hoy no he podido resistirme a ofrecerle el lienzo de mi rostro para que me pintase algunas pecas de más. Le he permitido filtrarse por mis párpados cerrados hasta que ha comenzado a cegarme. Entonces los he abierto, he mirado hacia abajo desde este tercer piso y me ha parecido que estaba cerquísima del suelo, tanto que, si extendía las manos, casi podía tocarlo. Me he sentido tan bien que me han dado ganas de subirme a la barandilla y saltar. Estaba segura de que caería de pie sobre el capó del coche gris metalizado.
A mí nunca me ha perseguido ese sueño recurrente que casi todo el mundo narra como muy placentero y que consiste en volar batiendo los brazos. He leído en algún sitio que quienes dedican sus noches a planear sobre la tierra del planeta onírico de esa manera lo hacen porque anhelan la libertad que no tienen cuando están despiertos.
Y aunque hace varios días que vengo notándome unos bultos muy pequeños a cada lado de la espalda, sólo esta tarde he comprendido que debo desterrar el término maligno la próxima vez que piense en ellos: señoras y señores, ¡me están brotando unas alas! Ahora son casi inapreciables, pero pienso dejármelas crecer, como las uñas o el pelo, hasta que se pongan imposibles y les haga un arreglillo para que luzcan espléndidas. Lo malo será que tendré que empezar a nadar con camiseta (exhibir las alas de forma gratuita me parece una impudicia), y la gente empezará a murmurar estupideces. Pero, bien pensado, ¿a quién le importan un carajo los cuchicheos de unos memos?
28 Abril, 2006 a las 10:56
Desde hoy rivalizas en este mundo con la luz de Lorenzo. No me extraña que no os tratéis, debe sentir envidia de ti. Definitivamente has dejado tus colmillos desterrados, tendré que cumplir lo prometido en el pasado y convertirme en cenizas.
Tú te puedes permitir mostrar tu condición angélica donde y como quieras. Si algun@ se va de la boca, quítate la camiseta, cuando vean lo que es nadar entre las plumas de tus alas se darán cuenta de lo necios que son.
28 Abril, 2006 a las 10:58
Quien no se dedique a la prostitución que tire el primer condón.
Y dejaré mi ventana abierta, por si llegas volando.
28 Abril, 2006 a las 14:24
Dunlen, si unas simples uñas granates llaman la atención, no quiero ni pensar el trauma ajeno que pueden causar unas alas.
Nadie, sí, déjala abierta, que de vez en cuando habrá que parar a repostar.
Besos salvajes.
28 Abril, 2006 a las 15:40
El problema de las alas es que acicalarse las plumas toma una eternidad, ¿O te están saliendo de las otras, como de murciélago?, (esas son más divertidas, vienen con un baticinturón lleno de juguetitos interesantes)
besos
28 Abril, 2006 a las 16:30
Prefería el termino mercenaria con el que se me presentó un día….
28 Abril, 2006 a las 16:39
Jorge, pues todavía no sé muy bien de qué tipo son. Hombre, espero que no sean de angelito celestial, porque ésas no me pegan nada. Ya las iré observando y te contaré.
Susej, ¿cómo?
Abrazo rasante.
28 Abril, 2006 a las 16:51
Querida, creo que deberías dejar de beber Red-Bull. De nada.
28 Abril, 2006 a las 17:29
Es muy cierto lo del sueño recurrente. Sufro de vértigo a alturas mayores a 1 m.
Las prostitutas literarias de las letras son interesantes, al igual que las otras (y no sólo las de sexo) cuando son gratis.
Ojalá puedas atravesar el océano para pasar a saludar, fumar unos cigarrillos, beber charlar, beber charlar….
Besos de sueño…
28 Abril, 2006 a las 18:19
Alas.
El reflejo de la luz del sol en la ventana del autobús saco de sus somnolientas cavilaciones a Don Nicolás, justo a tiempo para percatarse que estaba por llegar a la populosa zona de edificios multifamiliares donde habitaba.
Bajo despacio y camino a su edificio sin mucha prisa por llegar…el sol de la tarde estaba cerca de ocultarse y como sucedía todos los días el ebrio de la esquina salió a su encuentro tambaleándose…
- Buenas! Don Nicolás!…..
Don Nicolás…..ya solo el ebrio le llamaba así…y eso por que esperaba a cambio algunas monedas…los demás, sus vecinos, le decían simplemente viejo. Sin embargo hace años, en épocas de glorias pasadas, “cuando era maestro” solía recordar tenia respeto…familia….ya no más.
Subió al cuarto piso con paso cansino y quito llave despacio….en su apartamento no había mucho…no había muebles, en el cuarto, en una esquina una tosca mesita de madera con tres libros sin pasta y para dormir un colchón que alguien le había regalado, dormir en el era casi una tortura.
Vivía solo desde hace mucho, se quedo sin empleo y sin dinero….y con el dinero se fue la mujer y los hijos se perdieron….la última en partir fue la hija…y lo único que quedaba en su memoria acerca de ella era que “se fue no sé dónde con no sé muy bien con quien”.
No había electricidad, por lo que al irse el sol era hora de dormir…..o de pensar….”si yo era alguien!” Se repetía, “me respetaban”, “Buenos días Profesor como esta?” cada recuerdo le laceraba el animo y le dejaba el alma en carne viva ”si hasta sabía recitar” y trato de recordar aquellos poemas de antaño cuando la vida era simple y aún era lícito soñar.
“…¿Cómo iba ese verso?….Quién tuviera dos alas!….Quién tuviera dos alas para el vuelo!!…”
No pudo recordar más y sin darse cuenta, en la oscuridad de su húmedo aposento se quedo dormido repitiendo sin cesar ese fragmento de verso como si fuera un hechizo que lo sacaría de su realidad.
“..Quien tuviera dos alas…dos alas para el vuelo…”
En medio de la noche lo despertó su propia respiración, agitada y sorprendida. El corazón le latía como el de un animal asustado, trato de ponerse de pie pero el fuego en sus entrañas lo obligo a sentarse, trato de correr, trato de gritar todo en vano, callo de rodias y sintió como si profundas heridas le desgarraran la espalda por ambos costados, un sudor frió le recorrió el cuerpo y vio caer a ambos lados lo que le pareció la forma inverosímil de dos alas.
Poco a poco pudo incorporarse y no sintió temor, no sintió dudas…simplemente corrió y salto por el balcón trasero, sintió que caía pero las alas se extendieron y se elevo al cielo.
Nunca se había sentido así, sobre voló el volcán y le pareció impresionante, vio a la luna de frente y le pareció infinitamente bella, bajo su vista a la ciudad ebria de su desgracia y le pareció ridícula.
Ya no le dolió el recuerdo de los que se fueron ni le importo ya más las palabras de los que se quedaron, no sintió miedo, no sintió rencor, no pensó en nadie. No le peso ya nada y se percato que nunca hasta entonces se había sentido así: hermosamente vacío.
Bajo a tierra, frente a su edificio, el ebrio de la esquina lo vio entre incrédulo y asustado y tambaleante trato de correr, Nicolás se echo reír y pensó que no volvería jamás pero se percato que la luz naciente del sol había comenzado a derretir sus alas y rápidamente se elevo con desesperado aleteo.
El ebrio regreso, si, a la luz del día y con olor a alcohol reciente en el aliento.
Se acerco al grupo de personas que se arremolinaban frente al edificio…
- A saber como fue!- decían unos
- Yo jamás pensé que ese viejito fuera hacer eso- decían otras…
- Si mira como quedo!!….decía otro más
- ¿¿¡Que pasa, que pasa!??- pregunto el ebrio abriéndose paso…
- ¡Que se mato el viejito de aya arriba!…¡se aventó del edificio!…
- Mentira! Replico el ebrio…yo lo vi volando…¡bien alto!….
- ¡Noommbre!- Le dijo un vecino- ¡¿que no ves que ahí esta tirado?!
Y el ebrio lo vio tendido en el piso desnudo y con la cabeza desecha contra el pavimento.
- A pues si - dijo y se alejo tambaleándose de la borrachera….
-cuento de “Lo que se ha de contar”-
Autor: Josè Chàvez (Barrabas)
Todos los derechos reservados.
28 Abril, 2006 a las 18:34
Coco, en mi vida he dado un sorbo a ese brebaje. Pero qué porquerías más raras toma la gente.
Cronopio antihéroe, prostitución y gratuidad son términos irreconciliables. Soy puta de las letras porque de todas las profesiones que he tenido es la que me hace más libre, porque sólo vendo a mis clientes una parte de mí: mis servicios. Mi vida, mis horarios y mis costumbres son míos. Las prostitutas del sexo no suelen besar a sus clientes. No te engañes, Cronopio, una puta sólo se te entregará gratis si eres el elegido, y en ese momento perderá su condición de hetaira para convertirse en tu compañera. Soy puta editorial porque a esos trabajos les pongo precio. Estos posts os los regalo: literariamente no me vendo.
Barrabás, gracias por presentarnos a tu don Nicolás-Ícaro.
Susurros procaces.
28 Abril, 2006 a las 18:45
creo que fui mal interpretado…
beso.
28 Abril, 2006 a las 18:46
Disculpas por el trevimiento de poner el cuento, es solo que vuestro post, me lo recordo y quice compartirlo.
COnsiderare seriamente dedicarme a la vida contemplativa
Un beso.
28 Abril, 2006 a las 18:56
Cronopio, no me hagas caso. Me he puesto a divagar. Espero no haberte molestado.
Barrabás, de atrevimiento nada. Te aplaudo efusivamente. Me encantó tu historia. Gracias por compartirla en esta orgía.
Caricias eróticas.
28 Abril, 2006 a las 19:05
=) gracias, y como dijo alguien antes, dejare la ventana abierta…
Un beso, donde màs te guste.
28 Abril, 2006 a las 20:56
!!Qué densidad conceptual para un viernes¡¡¡¡ Yo de entrada consultaría a un especialista en anatomía patológica… porque yo te veo más cerca de la mutación a cisne (esa afición al agua de las piscinas….) Si añadimos la primera parte de tu artículo (complejo de “patito feo” en la facultad…. síndrome de cenicienta… Cisne, seguro, vamos, que sí…. Y el monitor de la piscina..¿te llamaba Leda?
Se me fue un poco la olla hoy ¿verdad?
besos¡
28 Abril, 2006 a las 21:07
Vuela Ellita linda, y que el capó gris metalizado refleje la envidia de las grises nubes de arriba. Y siéntate sobre los cables de la luz, que todos los rechazan y se sienten muy solos (las palomas no son grandes compañeras, más bien se detestan), y sería un honor para ellos sentir tus posaderas sobre su espíritu lánguido y absolutamente desprestigiado.
Disculpa este derrame de aceite. Espero que no te resbales en tu despegue.
Un abrazo con ansias y elevaciones varias.
28 Abril, 2006 a las 21:34
Barrabás, sois un poco temerarios con tanta ventana abierta, ¿no veis que podéis resfriaros? Además, ¿y si se os cuela un murciélago?
De barro y luz, totalmente.
Lau, a mí tampoco me gustan las palomas.
Lametazos alados.
28 Abril, 2006 a las 23:06
Los murcielagos se me hacen como perritos con alas, y la verdad es que por mi barrio no hay muchos, y con el calor que hace por aca pues no me creo que me resfrie…prefiero creer que por esa ventanan abierta vienes tu estrenando tus alas y llevando la orgia a mi habitaciòn…quien sabe!, quiza hasta llegue Don Nicolas…
28 Abril, 2006 a las 23:38
Esta vez me has cautivado de verdad. ¿Te están saliendo alitas como las mías? Jiji. Te quedarán divinas con esa carita. Al principio cuando salen duele un poco, pero son muy útiles: mi imaginación y yo vamos donde queremos con ellas. Eso sí, si te las arreglas, nunca, nunca, nunca te las cardes: queda demasiado pomposo.
Un beso preciosita.
29 Abril, 2006 a las 0:41
Yo nunca pensé en volar, tampoco lo he deseado, es una idea para comtemplar…pero creo que esas cosas como tus alas llegan solas, sin que las llamemos….
Mil bikiños niña y buen fin de semana!
29 Abril, 2006 a las 2:03
Es cierto, yo he soñado que volaba, y era muy placentero, quizás era porque quería volar de donde estaba…
pero recuerdo la sensación de ver que me elevaba por lo aires, como una pluma.
Me gusta eso de alas que crecen en la espalda, y luego de pueblan de blancas plumas, pero me gusta cuando están creciendo porque parecen copitos de algodón…
lo de la camiseta buena idea, pero cuando estén grandes qué pasará???
29 Abril, 2006 a las 2:11
Barrabás, es verdad, los chiuauas tienen cara de murciélago.
Angelgris, uno de los mayores atentados contra la estética es el cardado, sea de lo que sea.
Azul, pues ten cuidado, yo tampoco lo había deseado nunca, y fíjate.
Malizia, sólo espero que no crezcan demasiado rápido. Deben darme tiempo para pensar en lo que haré con ellas para no perturbar demasiado a los memos. No obstante, tengo la impresión de que pegarán el estirón sin previo aviso.
Besos lujuriosos.
29 Abril, 2006 a las 13:32
Yo tuve el mismo problema con bultos que se hacen grandes, claro que no aparecieron a los lados de la espalda, lo mío fue a cada lado de la frente (Después me dejé perilla y, aunque parezca mentira, parece que me favorecen, desde que los tengo he de reconocer que me va mejor - aunque de vez en cuando hay alguna que se santigua cuando me ve, que le vamos a hacer…)
8X
29 Abril, 2006 a las 16:11
Chikilla!, vuela vuela, cual aguila acecha su presa, vuela hacia la infinidad de los placeres carnales que produciras cuando bailes y dejes hurgar tu cuerpo, con tus palabras !!!!
Vuela vuela, que el sonido te guiara, la luz descansara sobre tus hombros, y tus hombres estaran a tu merced!!!
Vuela vuela, que el cielo espera!
29 Abril, 2006 a las 19:35
mi vida de cucaracha sin hilos para atar…
29 Abril, 2006 a las 19:48
¿Sabías que García Márquez escribió un cuento sobre “Un señor muy viejo con unas alas enormes” al que encerraron y le forzaron a prostituirse? Este cuento de 1968 fue llevado a la pantalla en 1988 por el Cubano Fernando Birri.
Una idea derivada del cuento que a mí me parece fenomenal es la idea de que si las alas no son el elemento esencial para determinar las diferencias entre un gavilán y un aeroplano, mucho menos pueden serlo para reconocer a los ángeles.
El pintor Gustave Courbet dijo; “Ángeles no existen porque nadie nunca los ha visto”. A mi me gustaría verte a ti como al Angelgris como verdaderos ángeles - pondría todas las ventanas abiertas, ¡de verdad! - pero, temo que os quedéis almas sin alas…
Un beso alado para ti y para el Angelgris.
29 Abril, 2006 a las 20:59
Pervertido, si es que estas beatas…
Rockstar, ¿hombres a mi merced? ¡Uhm!
Cronopio, odio las cucarachas, ni me las nombres. Me ponen las alas de punta.
Anita, voy a buscar al Angelitogris y para allá que nos vamos, a compartir contigo la doble celebración del 16 de junio.
Abrazo descarnado.
29 Abril, 2006 a las 21:29
¡Me encantaría!, pero antes tendríais que buscaros los cuerpos como las alas.
Un beso en cuerpo y alma y ala.
29 Abril, 2006 a las 22:22
vaya si me has dejado plop con vuestras palabras…
y si bn en la facultad se dan varios casos de aquellos …
algunos con algunos resultados de pesima indole…
muchos casos pero aunque poco frecuentes aunque a veces se abren a la luz solo para gritar quienes son..
un fuerte abrazo para ti cariño…
ya que por vuestro comment en mi morada puede notar que te encuentras conmigo de tal mala experiencia que me encuentro viviendo..
un fuerte abrazo de tu flor de otoño que continua leyendo vuestras letras..
Amapola
@–{—-
30 Abril, 2006 a las 0:34
Ella querida, solamente una frase: “Pies, ¿para qué los quiero si tengo alas para volar?”
Besos alados.
30 Abril, 2006 a las 8:19
yo suelo soñar que monto bicicleta sin bicicleta y sobre ese vacío, vuelo. Y nunca me había preguntado sobre ese sueño simple, esa forma de trasnpsorte onírica. Será que nunca me pregunto sobre nada. Ni tengo consignas, Ni creo. Yo solo siento que las cosas me llega cuando deben llegvarme, y que esam ansiedad essolo el deseo de seguir viva.
30 Abril, 2006 a las 20:43
Ana, ¿los cuerpos como las alas?
Amapola, ánimo, y pasa de los envidiosos que intentan dañarte. No merecen un sólo segundo tuyo de desvelo.
Ginger Ale, no sabes cuánta razón tienes. Lo del footing se me da de pena, lo mejor hasta ahora era nadar, y si de ahora en adelante además vuelo, bueno, es que ya ni te cuento.
Phosphorus, veo que tus sueños están a tu altura.
Cosquillas multiorgásmicas.
30 Abril, 2006 a las 21:11
Me refería al día que leí en su blog que se autodefinía como mercenaria, y para mi mente romántica queda más aventurero que el de prostituta.
Prejuicios, no me haga caso.
30 Abril, 2006 a las 21:42
también dicen que soñar con volar es soñar con la muerte
y para las alas, un sujetador por la espalda
30 Abril, 2006 a las 21:59
Susej, ¿y cuándo dije yo eso? Con el asco que me dan los mercenarios. Seguro que se me fue la pinza o estaba tratando de construir una metáfora fallida.
Epoptek, como nunca he soñado con volar, ¿eso significa que soy inmortal?
Besos de carmín rojo.
30 Abril, 2006 a las 22:09
Deja que te crezcan las alas, y no las escondas. Los necios no las ven. Un beso con ronroneo.
1 Mayo, 2006 a las 0:18
Ellita, llévame contigo a volar.
achuchones en sobredosis
1 Mayo, 2006 a las 0:25
Sí Ella, me dijiste que ibas a presentarte en mi fiesta sin cuerpo. Yo, a mi turno te preferiría con cuerpo (las alas me importan menos).
Un abrazo intenso.
1 Mayo, 2006 a las 0:32
(pero puede ser que necesitarás más las alas)
1 Mayo, 2006 a las 0:37
hay ellita!!!! ya estrañaba tus cosas!!!!, jejejejejeje, exibir las alas gratis!!! pos de que otra manera, es mejor asi no?, porque si pagan por verlas, les quitan lo magico, creo….de cualquier modo, cuando estes volando, pasa encima de mi casa, te vere (como cuando salia a mirar la luna de noche), totalmente gratis, o pagando el precio de unos ojos curiosos, sueños llenos de resplandores, y de lunas…
un beso y un abrazote!!!
1 Mayo, 2006 a las 0:48
Juanjo, un nuevo gato ronroneando por la orgía perpetua, qué gusto para esta felina. Como bienvenida, hoy te dejo pasear por su tejado.
Fervoroso, espero que conozcas los riesgos del vuelo sin motor.
Ana, que va, que va, el cuerpo me hace muchísima más falta, a estas alturas más que nunca, y a mis alas también, a ver si no cómo van a sujetarse.
Gotita, vale, yo me paseo por tu cielo, pero, ¿sabrás reconocerme?
Abrazo volador.
1 Mayo, 2006 a las 1:33
buff! lo que te faltaba: alas! ya estoy seducida sin remisión…
1 Mayo, 2006 a las 9:24
Bueno, necesitarás las alas (probablemente las más prosaicas) para llevar tu cuerpo a mi fiesta…
1 Mayo, 2006 a las 17:27
acabo de descubrirte…
1 Mayo, 2006 a las 18:25
Tienes mérito, en pleno puente del 1 de mayo y con más entradas que kojack. Tu web debe ser ya una de las más famosas.
Yo una vez soñé que tenía alas grandes y fuertes. También blancas. Rondaría los 16 años y aún me acuerdo… casi como en Brazil.
La alas sólo salen en los sueños. En la vida real eso de los bultos suele tener peor diagnóstico, como bien desterrabas.
Un beso, Ella. No le des muchas vueltas a eso de la prostitución, está muy extendida en estos tiempos y al menos tú eres consciente de ello.
1 Mayo, 2006 a las 20:21
Arca, jaja, pues sí, cómo tengo pocas movidas, lo que me faltaba.
Ana, claro, ¿pero no te das cuenta de que pueden ser una auténtica ventaja? Menudo chollo, no tener que pasar por el aeropuerto.
Arnand, espero que el descubrimiento te haya valido la pena. Un placer bacanalesco tenerte entre nosotros.
Rafita, es que los orgiastas somos de un trabajador…
Besos festivos.
1 Mayo, 2006 a las 20:28
Ella, me gusta dejarme llevar por tu sintaxis, por la cadencia de tus palabras y por el profundo sentido que les das.
Supongo que hay trabajos que deforman, yo creo que todos atrofian, algunas veces terminamos siendo monstruos. Lo que denuncias me trajo el recuerdo de Conversaciones en la Catedral es una buena novela, es “la novela” de Vargas Llosa, el monstruo del periodismo devorando al escritor (una constante de su obra, la verdad).
Imagino que esto que haces por nosotros es amor del bueno…es decir, nos lo das y no te pagamos, o lo hacemos con un puñado de palabras.
(por cierto no hagas caso de esa interpretación de volar, según Freud volar es el símbolo del orgasmo por excelencia…¿no lo notas en tu vientre? ¿no lo sientes cuando vuelas? ¿no vuelas cuando te corres?)
1 Mayo, 2006 a las 21:32
Ella…Que mal nos haces quedar a los Pijos en tu relato!!!!! Yo JURO que era estudioso, la Universidad me la costeaba yo y fui uno de los tres mejores promedios!
Eso si, nunca me dedique ala Prostitucion…aunque me acuerdo que a los 18 años intente ser Taxi Boy para ver que se sentia. Como te cuento que mi tiempo de Taxi Boy fue de escasos quince minutos: yo estaba en la parada del autobus, en una calle que paran todos los Taxi Boys, y justo paro un coche con un viejo decrepito que me bajo la ventanilla y me mostro su cara libidinosa. Acto seguido, sali corriendo. Despues de todo..Yo era un Pobre Niño Pijo…Y no necesitiaba la pasta…
Besos Pijos
Gontxu
PS; Sonia y Nuria son nombres de Niñas Pijas?
1 Mayo, 2006 a las 23:27
Luces, gracias por la generosidad de tu gemido. Por cierto, a partir de ahora me quedo con la interpretación freudiana. No hay color.
Gontxu, qué le vamos a hacer, mi alma de proletaria, que me supera. ¿No te das cuenta que el final de tu gemido contradice el arranque del mismo? ¡Ay!, Gontxu, Gontxu, Gontxu.
Lametazos lascivos.
2 Mayo, 2006 a las 0:42
… a veces yo tengo problemas con las palabras. ¿Qué son ‘pijos’ y ‘pijas’? Mi diccionario dice “pollitas”. ¡Ayúdame Ella! Casi me pierdo en tus alas…
2 Mayo, 2006 a las 10:43
seguro que esas alas son rojo pasión o algún fuxia fresón dignas de lucir en cualquier lado … ya es lo que te faltaba para volar aún más alto …cuando empeces a hacer largis vuelos a ver si te pasas por aquí y me haces una visita …
sé de otro al que el sol ha multiplicado sus pecas y está para comerselo
2 Mayo, 2006 a las 12:34
Junta con la lapradera me pierdo en tus alas rojos pasión fuxia fresón.
2 Mayo, 2006 a las 13:21
Don’t worry, honey!
seducida me tienes (como a todos los orgiastas, sospecho)pero no eres la única, y además, soy de lo más inofensiva: en esta bacanal no tengo exigencias, asi que tus movidas estarán tranquilas, jeje… no sé por donde van, pero puedo imaginarlo
Abrazo con mil alas de plata
2 Mayo, 2006 a las 16:55
Anita, jaja, pobre, tendremos que ayudarte con el castellano coloquial, porque como tengas que depender de los diccionarios…
Lapradera, si es que para algunos el verano se presenta con pecas y a lo loco.
Arca, mente depravada, a saber lo que imaginas.
Besos libidinosos.
2 Mayo, 2006 a las 17:29
Ai Ella, cómo me desearía algunos diccionarios en cuerpo y alma (y alas rojo pasión, gracias) cerca…
2 Mayo, 2006 a las 18:24
y, cómo desearía hablar y escribir el castellano aún más perfecto…
2 Mayo, 2006 a las 19:03
Ana, tardé mucho tiempo en descubrir que eras holandesa, e imagino que una gran parte de orgiastas ni siquiera lo sospechan. Ya quisiéramos muchos dominar los idiomas que hemos aprendido como tú el castellano.
Abrazo cálido.
2 Mayo, 2006 a las 20:23
Te imagino más con alas de libélula que con alas de angelito.
3 Mayo, 2006 a las 1:21
Hay una preciosa canción de Victor Manuel que cuenta la historia de un niño al que le salieron alas y la he recordado no cuando cuentas que te están saliendo, sino cuando dices que debes mantenerlas en secreto. Así, es, a la gente no le gusta que sus semejantes vuelen y te harían la vida imposible. Escapa de ellos. Y vuela. Besos perdidos.
3 Mayo, 2006 a las 1:30
Marce, gracias por la visión. La variante alas de libélula me ha encantado.
Elfer, no te preocupes, me acabo de dar a la fuga.
Besos furtivos.
3 Mayo, 2006 a las 3:17
Pues ojalá que cuando terminen de crecer cruces volando el charco y vengas por mí.
Besos de querubín de Murillo.
3 Mayo, 2006 a las 3:40
Presume esas nacientes alitas…por favor!
3 Mayo, 2006 a las 5:28
Hace mucho tiempo no pasaba por acá, digamos que andaba visitando otros valles. Qué puedo decir, tu relato me conmovió profundamente, me tocó… Yo quemé mis alas por temor a que no fueran blancas sino multicolor… y sí, ahora me dedico a la vida contemplativa.
Excelente.
Un abrazo.
3 Mayo, 2006 a las 12:40
Micky, eso está hecho. Pues tengo yo pocas ganas de cruzar ese charquito…
Zombiehambriento, ¿si? Sí.
Mfieltro, espero no te alejes para siempre de este depravado valle del vicio. ¿Por qué quemaste las alas multicolor? Bueno, si te dedicas a la vida contemplativa, tal vez no todo esté perdido.
Caricias orgásmicas.
5 Mayo, 2006 a las 13:47
ella, ahora con alas? uhh.. eso sera por contagio de angel gris o por ver muchas veces la pelicula “El lado oscuro del corazon ” donde repiten la famosa frase de Oliverio Girondo, “lo unico que no le perdono a una mujer es que no sepa volar”.
aunque volviendo al titulo, yo llegue a la conclusion que: prostitucion+vida contemplativa=voyeurismo!
17 Mayo, 2006 a las 23:29
Ya decía que eras un ser alado. Ya decía que no eras como muy terrestre.
Le pertenecemos al aire. Tú angel. Yo ave.
Besos como el viento en la cara.
18 Mayo, 2006 a las 17:03
Malena, gracias por recordarme la película de Subiela.
Laura, vikingas aladas.
Besos brujos.
11 Junio, 2006 a las 8:12
No sé cómo, teniendo en cuenta que estoy cerrando unos trabajos (evidentemente con mucha desgana) y que debo partir en un par de horas y no he hecho todavía las maletas, no obstante este tu sitio (o tus dos sitios, para ser exacto) me ha cautivado… y por no halagarte demasiado diré que quizá eso es lo que ocurre con los nuevos descubrimientos, porque yo soy como tanta gente, un crío fascinado por lo nuevo… y un crío imbécil que odia la rutina pero vive inmerso en ella (como todos, qué caray).
En fin, cierro para ver si de verdad puedo partir con la conciencia tranquila, pero no lo hago sin anotar aquí, como buen orgiasta (que, sin embargo, no vino aquí desnudo ni descalzo, a pesar de tus órdenes, sino en pijama y zapatillas), lo siguiente:
“La autora de este blog es una triste puta de las letras que ofrece sus servicios a empresas del sector editorial. El carácter poco honroso de dicha profesión la obliga a sufrir el escarnio del anonimato voluntario, por lo que de ahora en adelante nos referiremos a su persona con el simple apelativo de Ella.
Ella intenta cada día sobrevivir a sus miserias cotidianas inmersa en la redacción, la corrección, la traducción de textos o la escritura por encargo, representando el papel que en cada momento le solicita el cliente.
Harta de vagar por el limbo de la indiferencia, Ella se ha entregado al fin de forma desinteresada a su único amor verdadero, la creación literaria, dispuesta a vivir inmersa en una orgía perpetua.
Este blog no es otra cosa que el acta notarial de semejante idilio.”
Pues bien, si tú eres puta de las letras, yo soy chapero de las mismas. Pero tú tienes un nivel que válgame el cielo. Y, por seguir con el juego, te diré que eres maestra de la lengua (¿o de la Lengua?), y que no sólo me encantan tus formas (esas curvas de tu cuerpo y tal y cual) sino tus contenidos. Y que estoy seguro de que, además de puta, podrías ser (si no lo eres, cosa que desconozco) la Madame, es decir, no sólo mercenaria de la pluma, francotiradora a sueldo, refugiada aquí en el anonimato, sino primera espada de cartel, apellidada y con nombre de pila bautismal. Mmm, ¡igual eres la que se llevó el último premio literario!
Te ruego me perdones si me he excedido en la familiaridad del lenguaje puteril y esas cosas. Y te dejo, que me espera un avión y no he hecho aún el equipaje.
Ah, y te digo yo que la capacidad de enamorarse no se pierde. Yo nunca me he enamorado. Sostengo, con Groucho, que el amor es una confusión con la gastritis. Pero quien cayó una vez siempre repite. Es cuestión de tiempo y de aflojar las cintas de la coraza, o… ¿del corsé? ;-)
11 Junio, 2006 a las 14:59
Ardi, ¿perdonarte? Personas como tú hacéis posible que este sueño prosiga incluso en los días más grises. Gracias infinitas por entregarte a la orgía perpetua de semejante manera.
Besos bacanalescos.
11 Junio, 2006 a las 15:17
Por cierto, buen viaje.