Regreso
El tren llega por fin a Atocha. Ignoro qué se celebra, pero la ciudad me da la bienvenida con fuegos artificiales.
La cola de los taxis serpentea hacia el infinito, así que aprovechando que por una vez (y con toda probabilidad sin que sirva de precedente) voy ligera de equipaje, decido tomar el metro.
En la estación donde debo hacer trasbordo, un chico se dirige al banco en el que estoy sentada sola, el último del andén. Me mira, me sonríe, me saluda y se sitúa en el otro extremo. Su pinta y sus maneras lo delatan como guiri: el producto nacional no es tan rubio ni gasta tanta simpatía.
Pasados unos minutos, la megafonía deja escapar un lamento de portera anunciando el enésimo corte del servicio en otra de las líneas a causa de esa plaga bíblica que nunca dejará de azotar la capital en forma de obras.
-Is it important? –me pregunta el visitante, refiriéndose al mensaje que acabamos de escuchar.
-No, it isn’t –al menos para nosotros.
El chico lleva un plano de la ciudad y un libro titulado en alemán de un Vladimir no sé qué (no es ni Nabokov ni Holan). No deja de mirarme y sonreírme. Mientras empiezo a ser abducida por la Ellita adolescente, controlo todos y cada uno de los movimientos ajenos por el rabillo del ojo.
Pese al cansancio y la tristeza en que me hunden los regresos, el extranjero consigue que me broten de los labios margaritas escarchadas de ron dulce, algo inesperado después de la deshidratación por vía oftálmica sufrida en el momento del adiós.
Ya dentro del vagón, me siento. El desconocido se coloca frente a mí de pie, mira que te mira y sonríe que te sonríe. En otro instante vital me habría incomodado. Ahora sólo puedo reírme para mis adentros, e incluso un poco para mis afueras. Un bebé de guardería tendría un comportamiento más adulto.
Al llegar a mi destino, mis ojos encañonan al turista descarado por última vez. El tipo levanta los brazos y se encoge de hombros, algo que traduzco como un mudo “C’est la vie”. Yo le regalo un “Supongo que hasta nunca” con la mano.
Traspaso el umbral de casa y, en lugar de en un apartamento, tengo la sensación de estar adentrándome en un horno crematorio. Cuando atravieso la habitación para abrir de par en par la terraza, el azul intenso de las sábanas me obliga a tirarme en plancha a la piscina de la cama. La tela me huele a amor y a vicio muy recientes, a la ternura sucia y la lascivia limpia inspiradoras de un deseo contenido que al fin pudo estallar como se merecía.
Antes de que el recuerdo me caldee más que la atmósfera de una vivienda cerrada durante semanas, telefoneo a quienes corresponde para hacerles saber que he llegado sana y salva al antro de preocupación y tedio del presente madrileño.
Después de colgar el aparato, con velocidad de perezoso, me arrastro hasta la ducha. Al pasar por delante del calendario de cine, le doy la vuelta a la página: Viggo Mortensen me mira fijamente recostado en una duna. Qué bien le sienta julio. Mucho mejor que a mí. Dónde va a parar.
Mañana la vida será un poco más dura. Debajo del chorro del agua, una suma simple me da un halagüeño resultado: Ella+adversidad=crecimiento. Lo mismo que Bartleby, yo también preferiría no hacerlo, pero para mi desgracia no soy un personaje de ficción, ¿o si? ¿Qué estoy diciendo?
10 Julio, 2006 a las 18:34
Me he encontrado la orgía más hermosa y más ardiente que cuando la dejé, hace unas semanas. Gracias por no haberla abandonado, por cuidar con mimo el jardín.
Besos de reencuentro.
10 Julio, 2006 a las 18:44
Bienregresada…. dices que a Madrid, pero por los datos: metro interruptus, hipotaxis, horno crematorio, guiris…. podía ser Barcelona tranquilamente.
Un beso de refresco, sin burbujas¡
10 Julio, 2006 a las 19:18
De vuelta todo sabe a nuevo y rancio a la vez. En un registro civil de Gran Canaria, hace unos años, pude ve a seres del futuro sobre pupitres del pasado escribiendo de puño y letra los acontecimientos del presente. Era la misma sensación.
Un saludo de bienvenida.
10 Julio, 2006 a las 19:37
De regreso ya, ¡Ella! Pero, ¿con la cabeza todavía en las nubes?
A mí me queda más o menos una semana…
Beso desde el calor de Holanda.
10 Julio, 2006 a las 19:50
Bienvenida! Y el resultado de la suma no es poco. Besos desde el frío de Buenos Aires.
10 Julio, 2006 a las 20:08
si eres de ficción o no lo reafirma tu relato. Un relato verídico escrito ya es ficción y así pasará a la eternidad de las memorias. A la trascendencia de las palabras.
Tienes mucho talento. De verdad
Saludos
10 Julio, 2006 a las 20:49
yo también me voy a dar una ducha
bienhallada de nuevo
lluvia de achuchones
10 Julio, 2006 a las 21:41
A usted nada le sienta mal, Ella.
Son encantadores esos momentos en el metro, tienen algo mágico, quizás porque más de una vez he sido yo como ese guiri. Y ahora, cada vez que vaya de visita a Madrid y tome una línea buscaré una Ella, y buscaré su sonrisa.
10 Julio, 2006 a las 21:42
Así da gusto regresar.
Abrazo desnudo.
10 Julio, 2006 a las 22:03
Me alegra tu vuelta.
Yo también acabo de volver de Galicia.
Besos.
10 Julio, 2006 a las 22:40
Yo sí, como Bartleby, prefiero no hacerlo. Qué bueno que hayas vuelto, de verdad. Y al metro, bueno, mídelo en centímetros, así apesta menos.
11 Julio, 2006 a las 1:25
hola ellita!!!
11 Julio, 2006 a las 1:27
que gusto que has vuelto…..el reencuentro con tu casa, con als cosas del diario, con la vida que se quedo aguardandote….loque dices del crecimiento, es verdad, para los personajes de ficcion y para los de la realidad…..y bueno, creo que los seres humsanos somos un poco ficcion, nos inventan nuestros padres, nos sueñan…y nos soñamos y nos creamos diario a nosotros mismos, de la cabeza a los pies, de dentro y afuera.
besitos!!!!
11 Julio, 2006 a las 1:36
Es un placer dar la vuelta por aquí y ver un escrito nuevo. ¡Qué alegría tu vuelta y leer tus palabras de nuevo!
Besos contentos.
11 Julio, 2006 a las 8:03
La contradicción entre el placer de regresar a la rutina (no me has leído mal, no) y el placer de quedarse en el paraíso, sin duda queda aliviada por un rostro amable, aunque te escarche los labios con su sonrisa. (Debe de ser delicioso beber una margarita en labios escarchados, ¿no se te ocurrió invitarle? :-p ).
Saludos sofocados desde Bcn, con bochorno o, como dicen por aquí, xafogor.
11 Julio, 2006 a las 9:30
Cuando la realidad te queda pequeña, no está mal hacerse un traje de ficción.
Bienvenida Ellita.
11 Julio, 2006 a las 12:01
Vuelves en plena forma, es pisar Madrid y ya andas despertando pasiones, incluso en el metro. Espero que te lo hayas pasado muy bien y que pronto nos cuentes cómo.
Un besillo, Ella. Feliz verano.
11 Julio, 2006 a las 13:05
Celebro tu regreso de vacaciones por motivos obvios. Seguramente no será tan duro como pueda parecer en un principio. Poco a poco uno va reencontrándose en lo cotidiano, rehaciendo un yo desperdigado en los libros, la taza del desayuno, el bar de la esquina…
Saludos.
11 Julio, 2006 a las 14:18
Libertino, bienvenido a la orgía perpetua. Me da que con ese nombre no vas a tener problemas de adaptación al medio.
Besazos viciosos para todos.
11 Julio, 2006 a las 17:13
los pisos
trepan
a
l
a
s
p a r e d e s
y una sonrisa
se
apodero
de mi
c
a
r
a
11 Julio, 2006 a las 17:44
Ahora si que siiiiii!!! Genial. Gracias eh? Lei tu post y bueno, en lo personal adoroa los alemanes, jejeje. Y si, es triste volver “a la realidad” a veces. Pero son momentos, siempre se puede volver a disfrutar. Besos!
11 Julio, 2006 a las 18:02
¡Volviste!
¡que siga la orgía!
jeje
besos
11 Julio, 2006 a las 18:15
pues abandono mi concentración unos minutos para pasar la tarde en esta nuestra bacanal … bienvenida a casa guapa ….
un beso
11 Julio, 2006 a las 20:44
Bienvenida al mundo fijo (el temporal, es de de los días de vacaciones). Disfrutar se convierte en recordar. Guarda tu memoria en un envase fresco y seco, para dejarlo fluir siempre en el carácter ácido y dulce que tienes. Por aqui, estamos aún tirando de la manta esperando el milagro del arranque.
Por lo pronto me consuelo con subirme en canoa a surcar el contaminado Mediterraneo que tengo frente a casa.
Besucos de terral.
11 Julio, 2006 a las 21:37
Vaya, me ha alegrado muchísimo más reencontrarte de lo que esperaba. Tal vez simplemente pensaba: Bueno, leeré algo por ahí para distraerme, a ver si ya volvió la Ellita… y no sólo me he distraído, sino que algo me ha sonreído por dentro, una florecilla literaria que se resarce en el rocío literario de tu llegada…
En fin, chikita, un fuerte abrazo desde esta islita, tan cerca… tan lejos
12 Julio, 2006 a las 1:05
Angel y Demonio, me pregunto si serás un belcebú manso o un querubín caído. Bienvenido tú también.
Memorias envasadas al vacío, florecillas que se resarcen en rocíos literarios… Qué manera fabulosa de dulcificarme la amarga vuelta al cole.
Caricias prohibidas.
12 Julio, 2006 a las 1:59
lo bueno de volver, es que te puedes volver a ir.
me gusto mucho este post, está lleno de tu poesía, me atrapo leerlo y comprobar que las ciudades en el fondo se parecen mucho entre sí, urbes donde los sueños parecen estorbarse…
besos, y buen regreso!
12 Julio, 2006 a las 8:35
¿A qué cole has dicho que vas?
Voy a buscar en el armario mi gabardina.
Aunque, con el calor que hace,
mejor me olvido de la gabardina.
12 Julio, 2006 a las 10:26
He empezado a leerla y ya no he podido parar. Me ha gustado. Creo que repetiré…
12 Julio, 2006 a las 11:26
Cuando vaya en el metro madrileño te buscaré yo también y me quedaré tan fascinada como el guiri… estoy segura que sabré que eres tú
Eres un sol, gracias…
…por volver
…por ser tú
Un beso grande
12 Julio, 2006 a las 17:22
¿No eres un personaje de ficción? Vaya, así no eres una modelo del Play Boy. Ayquépenatú.
12 Julio, 2006 a las 18:11
Te echábamos de menos anfitriona. En cuanto a la disyuntiuva entre ser real o de ficción, nunca dejes de optar por el sabio punto medio.
12 Julio, 2006 a las 18:36
HE VENIDO A SALUDARTE Y RESULTA QUE SIGO VIENDO FANTASMAS…HAY MI DIOS,QUE SORPRESA MÁS EXTRAÑA ME HE LLEVADO
TE DEJO UN BESO, O MUCHOS O LOS QUE QUIERAS, TE PODÉS SERVIR SOLA VA…YA TODO ME DÁ LO MISMO..
12 Julio, 2006 a las 19:43
Hola reinamala.
Yo también he estado ausente un tiempecito (todavía no sé si he dejado de estarlo del todo…). Aunque a ti no te entusiasme tu vuelta a Madrid y a tus rutinas, a mí me alegra mogollón volver a “verte”.
Un besazo en cucurucho, con dos bolas de helado, sombrillita y bengala encendida.
12 Julio, 2006 a las 20:51
que lindo que haya vuelto…
Claro que ud. es una ficción como casi todos…¿Qué estoy diciendo?
12 Julio, 2006 a las 22:25
Aún ando muy desconectada de la realidad, pero me ha encantado asomarme a nuestro universo bacanalesco y descubrir que Ardi es un exhibicionista de los de uniforme, a Coco le gustan las mujeres hinchables y La carcelera tiene asuntos pendientes con el más allá.
Por cierto, Brossanova, acomódese por donde tenga a bien.
Cosquillas orgásmicas.
13 Julio, 2006 a las 6:22
Yo siempre he sido una ficción de mí, una máscara transparente de unos y ceros.
14 Julio, 2006 a las 4:48
Volviste! estaba tan solo sin tí.
Imagino al muchacho mirándote. En serio, creo que muchas veces, hasta inconcientemente, hago eso: mirar, mirar hasta arder. Y la vida pasa, y se lleva las hojas, los diarios de hoy y de siempre. Se lleva las margaritas, el humo del puro que fabrica fantasmas amigables, los sueños, el amor. Y de golpe descubrimos que somos una sola retina, vacía, cristalina, en medio de la tempestad.
Besos inmensos!
14 Julio, 2006 a las 8:05
Ellita, se ve que las vacaciones te sentaron bien y Madrid te dio una muy buena bienvenida… y yo también te la doy (un poco atrasada, pero te la doy).
Besos muchos
14 Julio, 2006 a las 14:27
En Madrid, este edén portuario, paraje de paso en meses de verano, si alguien te pregunta:
- ¿Es importante?
Tú deberías responderle.
- Sí. Lo soy.
Así las sumas acuáticas pasarían a convertirse en gozosas multiplicaciones llenas de piel enjabonada.
14 Julio, 2006 a las 18:03
A su regreso, Ellita anda tan ocupada con mil asuntos domésticos que sólo puede pasarse de vez en cuando por aquí para escuchar vuestros gemidos impagables. Y cómo los disfruta…
Ventrílocuo, eres un poeta zalamero, y tú, Dannan, para mi próxima declaración de la renta pienso pedir cita contigo. Me gustas como asesor, y veo que controlas un tipo de cálculo que me interesa.
Y mis chicas orgiastas, siempre ahí, tan generosas, tan bellas.
Besos húmedos.
15 Julio, 2006 a las 1:45
Hola.
Que tal?
Donde fuiste de vacaciones?
;*
15 Julio, 2006 a las 10:19
Y, teniendo en cuenta que son de la misma familia, ¿no te valdrían unas amapolas lujuriosamente encarnadas? ¿o unos clavelitos rojo pasión, que no es la misma familia pero sí el mismo color?
16 Febrero, 2007 a las 1:55
Un desvelador saludo