Señorita Primavera

-¡Qué bien están cerrando los huecos de las extracciones!
En esta ocasión, Amado se muestra satisfecho. Al parecer mi dentadura es de lo más agradecida, y responde al tratamiento como pocas después de la pasada carnicería bucal.
La visita de hoy es breve. Almudena únicamente aparece por la sala cuando su marido le pregunta dónde ha dejado la caja de las gomas (pequeños aros elásticos que se colocan alrededor de los brackets y que, como se manchan y desgastan, se cambian en cada revisión). Amado nunca desfallece en su intento de obtener mi permiso para ponérmelas de colorines, pero yo, desde un primer momento, opté por la discreción. Pese a lo vano de su esfuerzo, a la menor oportunidad, él siempre intenta convencerme de lo divertido de lucir un arco iris dental. Esta mañana me consulta, resignado:
-Como de costumbre, transparentes, ¿no?
Le respondo con una sonrisa y un movimiento de cabeza afirmativo.
-O sea, que ni en primavera te animas a darte color.
-Amado, la primavera va conmigo. ¿Aún no te has dado cuenta?
Sólo al escuchar la carcajada ajena reflexiono que tal vez me haya pasado un poco, y que tanto morro, tanta espontaneidad y tanta confianza quizá no sean correctos.
Finalizado su trabajo, mi dentista me indica que ya puedo enjuagarme. Antes de despedirse, tiene tiempo para hacerme una recomendación:
-Princesa, cuando te marches, asegúrate de que no te olvidas a la señorita Primavera. Dudo que el próximo paciente que pase por el sillón se merezca ese regalo.
19 Junio, 2006 a las 9:39
¿Y el invierno? ¿Que hace con el invierno mientras tanto?
19 Junio, 2006 a las 10:41
Tú no cambies Ella. LLeva a la señorita contigo y dale la mano al verano también (bajo sombrilla).
Un beso soleado
19 Junio, 2006 a las 14:19
Cuando le pregunta por la caja de las gomas…. uissss ¡qué susto!
Co se suele decir: “Quien las da las toma, y callar es bueno”
Yo habría valorado en su justo punto el halo de tu primavera en caso de encontrarlo en el sillón del dentista… mullido lecho de flores y frescos alientos de Ella… Ainssss
Besos de colores.
19 Junio, 2006 a las 14:44
Baldan, en realidad mi estación preferida es el otoño, pero, bueno, es que mi dentista pide según que respuestas a gritos.
Van Cleef Arpels, lo mejor es llevarse bien con todas las estaciones, que son de un vengativo…
De barro y luz, jaja, lo de las gomas es muy fuerte. Si vieras el trabajo que le cuesta ponerlas.
Besos primaverales.
19 Junio, 2006 a las 15:43
vaya! no sabía nada de las gomas de colores, hubiera estado bien que nos las presentaras.
achuchones de hormiga atómica (con casco)
19 Junio, 2006 a las 17:55
Precisamente,aun pecando de oprtunista,le dire que una de mis mas sucias fantasias tiene mucho que ver con los aparatitos correctores de dientes.
Un beso elastico (de esos que se amoldan facilmente).
19 Junio, 2006 a las 18:49
Sonrisa transparente o sonrisa de colores. No sé con cual me quedo
19 Junio, 2006 a las 19:58
Fervoroso, la próxima vez les haré una foto.
Dr.M, sí, en los dos últimos años he tenido oportunidad de darme cuenta de que, lejos de espantaros, las ortodoncias os fascinan.
Apestado, más tarde o más temprano tendrás que cambiarte el nombre. Acabas de dejar con tu gemido un reguero de perfume a flores.
Abrazo desnudo.
19 Junio, 2006 a las 20:57
Me quedo con la sonrisa chispa de oro.
A ti me hubieras gustado con el arco iris en mi fiesta… una pena (por no haber podido venir a la fiesta, ni con transparentes).
Beso transparente
19 Junio, 2006 a las 21:55
Pues yo creo que tanto morro, tanta espontaneidad y tanta confianza sí son correctos, pero es una opinión, nada más.
Para mí la Primavera es un recordatorio del Otoño por venir, quizás porque donde estoy es más amable éste último, o quizás con mi caracter, así la Primavera por un lado me supone el pequeño descanso antes del Verano, y la promesa del pronto Otoño, mientras, pues espero dejando que la brisa sople en mis brazos y las tormentas corran libremente bajando por mis hombros.
Un beso que refresque en la frente.
19 Junio, 2006 a las 23:04
Gracias por compartir algo de tu primavera con nosotros.
19 Junio, 2006 a las 23:15
Siempre hay ocasión para improvisar un piropo si el otro lo merece. No todo está perdido, y hay que disfrutarlo, Ella, porque no se vende ni se regala en la verdulería, como el perejil. Aunque venga del dentista.
Un beso en tu flor.
19 Junio, 2006 a las 23:20
El otoño. El otoño florece en mí. En los estragos del deshoje, de la pintura que se desangra, de las articulaciones que chillan, de los pliegues que añoran invernar, del advenimiento del hogar, de la tranquilidad de los ocres y del crepitar de las sendas por donde me deslizo dentro de mi caja, ciego a la belleza, pero intuyéndola.
Un abrazo quebradizo
20 Junio, 2006 a las 0:35
Anita, una verdadera pena no haber disfrutado de tu fiestorro. La próxima vez no falto.
Susej, calla, loco, no me alimentes a la fiera de la poca vergüenza, a ver si vamos a tener un disgusto.
Tio Matt, de nada, a cambio a ver si un día de estos me envías una de tus postales.
Jorge Alberdi, pobrecito mi dentista: es un encanto, aunque disfruta demasiado tirándome de la lengua. Como sabe que le entro al trapo…
Ventrílocuo, si cruzas el charco te doy un abrazo primaveral estrangulador.
Lametazos embriagadores.
20 Junio, 2006 a las 0:41
La primavera me deleita por aroma a flores, sus colores y los calidos rayos de sol. El otoño es de colores tierra y ahora se que su aroma es tu olor.
20 Junio, 2006 a las 17:43
Qué arranque!! Eso de los huecos de las extracciones cerrando bien no sabía como tomármelo hasta que pasé de párrafo jaja.
Yo creo que no deberías tutear así a tu dentista, porque de tanto decirle amado el hombre va a terminar reclamando un poco de amor ;) Y más teniendo en cuenta que ya te llama Princesa, a lo Sabina.
La primavera es de las estaciones que menos me gustan, aunque hay que reconocer que se agradece pasear por el campo con todas las flores y el verdor… y las calles de la ciudad toman el olor de los naranjos y, bueno, pasan todas esas cosas tan cursis. Lo mío es el otoño.
Dentro de unos días tendrás que cambiar de traje pero estoy seguro de que también te sentará de maravilla :)
Un beso.
20 Junio, 2006 a las 17:52
masticar pomos de acuarela
da una l i n d a s o n r i s a
20 Junio, 2006 a las 18:19
Tu post me hizo recordar cuando yo tenía brackets y lo mucho que odiaba ir al dentista a que me cambiaran las gomas (aquí les decimos ligas), porque sabía el dolor que causaría la presión de las ligas -por ser nuevas- y eso me ocasionaba un terrible dolor de cabeza. ¡Ah! Pero eso sí, cuando el dentista me enseñaba la gran variedad de colores que podía poner en mis dientes, todo tipo de enojo se iba al averno…¡todo por tener un arcoiris en la boca y lucir coquetísima! ¿cierto? ¡cierto! Cabe mencionar que en aquella época tenía yo 13 añitos. Francamente dudo mucho actualmente que me atreviera a poner cualquier tipo de color en mis dientes…y es extraño, porque si vieras mi cabello (…).
¡Ah! ya arreglé el “problema” de mi blog.
Besitos
20 Junio, 2006 a las 18:33
Sta. Primavera,
Por la presente le comunico que Mr. Winter se pira a trabajarse el verano en dos idiomas entre kids insolentes y monitoras de pueblo.
Como aún no sé si habrá wi-fi o similares allende la civilización, feliz arenosis colectiva para Vd. y la orgía habitual.
Intentaré pasarme por aquí de azul y playa cuando pueda actualizar mi bitácora.
Besos salados.
!D
20 Junio, 2006 a las 18:47
Paulo, ¿a tierra mojada?
Rafita, me reitero: soy de otoño, pero no puedo evitar que la primavera me acompañe allá adonde voy (jaja, morro elevado a la enésima potencia).
Yugen, ¡uf!, qué dentera.
Ana, por mucho que me quiera la genética, no me arriesgo con las gomas chillonas. A tus 13 años hiciste muy bien. Gracias por el apunte a tu pelo. Así te imagino mejor.
Mr. Winter, lo voy a echar mucho de menos. Cuídese del sol, los kids y las monitoras (bueno, de éstas tal vez no). De nuevo un encarguito de orgiasta caprichosa: un puñado de arena de su playa.
Cariños coloridos.
20 Junio, 2006 a las 19:49
¿no te convence la idea de una sonrisa de colores?
bueno, seguro que de todas maneras tus sonrisas son de colores.
besos
20 Junio, 2006 a las 20:24
Mis visitas al dentista han sido, a lo menos, humillantes. O al menos es eso lo que creo…
De dolor no hay mucho. No sé, eso a mi no me afecta. Lo terrible es estar ahí. babeando, mientras el dentista y su asistente conversan sobre actualidad nacional.
jajaja
Muy buen escrito.
20 Junio, 2006 a las 21:21
Es un tio majo, tu dentista… Ves? Al final no somos tan malos, es más la fama que nos han puesto que la que de verdad tenemos… Seguro que no quieres animarte con las de colores? Aunque sólo sea en los inferiores que se notan menos.. Dar morbo, son alegres y son diferentes. Es untoque de color en est aciudad tan gris. Yo te lo recomiendo
Besitos con lengua
20 Junio, 2006 a las 21:28
Jorge, me están entrando ganas de hacer un lienzo con mis dientes.
Tierragramas, ¿no te afecta el dolor? Ya está: eres mi héroe del día.
Morganah, qué bueno, ¿eres dentista? Nada, definitivamente, me acabas de convencer. En la próxima consulta Amado no dará crédito a mi petición.
Besos libidinosos.
20 Junio, 2006 a las 22:10
ese amado ademas de dentista es poeta verdad???, sabes cuando yo use bracets tampoco quise que me pusieran liguitas de colores, ya de por si me daba pena traerlos y ahora mostrarlos con descaro…es mucho pa mi.
La primavera va contigo, no dejes que se muera, dejala que hable y bromee, no tiene nada de malo, no te limites nunca, asi eres encantadora.
besitos!!!
20 Junio, 2006 a las 23:17
Un regalo…tiene razón…como el de leerte primavera ;)!!
Mil bikos
21 Junio, 2006 a las 0:50
Ese dentista tuyo es un tipo ocurrente. Si maneja las extracciones como las frases seguro que te hizo un buen trabajo. Por cierto, me solidarizo contigo, yo también estoy en ello.
Muchos miaubesos para ti y para toda tu orgía (me ha costado entrar en tu página, pero al fin lo logré, creo que hasta voy a celebrarlo, a tu salud por supuesto).
21 Junio, 2006 a las 1:02
Gotita, no sé si Amado es poeta, pero desde luego no tiene nada que ver con el resto de dentistas que he tenido que sufrir.
Azul, :)
Gatonegro, supongo que eres el felino que frecuenta la azotea de Sabelilla. En ese caso, bienvenido a los tejados de esta orgía.
Lengüetazos crápulas.
21 Junio, 2006 a las 3:21
Ellita, hubiera estado lindo una sonrisa “Rainbow brite”, de cualquier manera y con ligas transparentes creo que una risa tuya le pone color a todo.
Besos de colores (mi monitor es de 16 millones).
21 Junio, 2006 a las 3:44
EN CIERTA FORMA AMADO TIENE RAZÓN ELLITA, NO CREO QUE SE LA MEREZCA CUALQUIERA A TU PRIMAVERA:p
MIRA SABES? ME HE PUESTO A PENSAR QUE NUNCA HE BESADO A NADIE QUE LLEVARA UN APARATO DENTAL… ME QUEDO PENSANDO SI SERÁ MUY TERRIBLE? LAS COSAS QUE ME HACES PENSAR! QUE BÁRBARO!
TE ENVÍO UN BESO COLOREADO,LO PREFERIRÁS TRANSPARENTE SUPONGO…PUES YO PARA LLEVARTE LA CONTRA TE DEJO UN BESO DE LABIAL BIEN LILA!!
21 Junio, 2006 a las 7:40
No se me ocurre otro lugar menos orgiástico que la sala de un dentista… a menos que sea alguien como el Jack Nicholson de la tienda de los horrores, aquel a quien le saca las muelas, con todo disimulo, el propietario de la planta carnívora que se acaba de zampar al dentista, y que obviamente le tortura al pobre incauto… pero resulta ser masoquista, y disfruta de placer como nunca antes.
Dicho eso, llevar contigo la primavera en un bolsillo es un don del cielo.
Y los colorines creo que sólo le quedarían bien a la Ruiz de la Prada.
Besos, y, ya puestos a hablar de dientes, mordiscos. :-p
21 Junio, 2006 a las 10:22
ay noo, viva la espontaneidaddd!! jejeje una respuesta encantadora que te dio. jejeje.
mordiskillos de colores ellita!!
21 Junio, 2006 a las 11:57
Si la primavera va contigo no deberías plantearte que tanta espontaneidad no sea correcta. Aunque lo mío también sean los ocres, las hojas caídas, la lluvia y el olor a tierra mojada que inunda mi lejano bosque, reconozco que fui domesticado una tarde de domingo por la espontaneidad de una mujer que se arrojo a mi cuello por el simple hecho de recibir un sencillo marcapáginas… que decir, benditos arrebatos de mujer primaveral.
21 Junio, 2006 a las 12:13
Micky, ¡monitor de 16 millones! Chico, tú no te andas con tonterías.
Carcelera, pues, según me dicen, no sabes lo que te pierdes. Los brackets deben de estar hechos de algún material afrodisíaco.
Ardi, ¿tú crees que los colores le quedan bien a Agatha Ruiz de la Prada?
Lau, tienes razón, si no hubiera arriesgado en mi afirmación no habría recibido una respuesta tan bonita.
Dannan, menudo órdago le lancé a mi pobre dentista. En todo caso soy otoño por dentro y primavera por fuera.
Besos felinos.
21 Junio, 2006 a las 12:22
Yo también los uso trasparentes, pero a diferencia de ti, la primavera no va conmigo. Hace mucho que no pasaba por acá. Creo que debo acostumbrarme al mundo y sus giros. Saludos. Espero terminar pronto mis deberes.
22 Junio, 2006 a las 5:10
mmmm no pense que unas ligas fueran movieran tanto al mundo eso me hace pensar en la desventaja de nunca haber usado braquet o sera ventaja no lo se en todo caso no me gustan los dentistas
22 Junio, 2006 a las 11:47
Vaya, creo que tu dentista Amado cuenta con una gran destreza cuando gasta en piropos y te tira de la lengua… casi tanta como imagino que tiene cuando se pone manos a la labor… no he tenido yo buen ojo con mi dentista, no, no (viéndole la pinta, creo que la mía directamente hubiera optado por ponerme las gomas más grises).
Un beso de salvajes flores.
22 Junio, 2006 a las 14:08
Qué recuerdos aquellos en la consulta del dentista…yo, como era más pequeña por aquel entonces optaba por el arcoiris dental…
22 Junio, 2006 a las 17:11
Mfieltro, por duro que resulte, es conveniente acostumbrarse a las curvas cerradas de la vida.
Andariel, bienvenida. Espero que en esta orgía disfrutes más que en el sillón del dentista.
Desmartes, no creas, es bastante manazas, punto negativo que suple con su simpatía.
Loweitokyo, ¿tú también? De vuestros gemidos deduzco que la mayoría de orgiastas habéis llevado o lleváis ortodoncia. ¿Estarán relacionados hierros bucales y vicio?
Caricias prohibidas.
22 Junio, 2006 a las 21:29
Así pues, ¿uno que no ha llevado nunca hierros es un virtuoso? menos mal que en proceso de deshumanización ese ser infame llamado dentista cuando llegue el Otoño me quitará parte de mi esencia y la poca cordura que me queda, ¿perderé también la virtud? no sé, lo temo y un poco lo deseo, ya que como decía Terencio, ‘Soy humano, nada de lo humano me es ajeno’ y yo con este calor ya devarío, sin saber donde dirigir mis letras.
23 Junio, 2006 a las 3:28
Me parece simpática la idea de llevar un arco iris en la boca, pero mejor es llevar la primavera consigo, o aún mejor ser la primavera.
besos
23 Junio, 2006 a las 10:23
Susej, has hecho bien dirigiendo aquí tus letras.
Malizia, ser la primavera en persona debe de resultar agotador. Siempre habrá que estar alegre y sonriente, ¿no?
Besos canallas.