Sin tus caricias

Esta mañana, mientras me desperezaba, he descubierto la marca de una mano enorme en mi cintura, como una de esas señales que dejan las pegatinas cuando las arrancas de una carpeta vieja. Después de un rato observándola, esa parcela de mi piel se me ha antojado la más tersa, la más clara, la más deseable. En comparación con ella, el resto de mi cuerpo me parece igual de cuarteado que esta alma que llora cocodrilos de cristal.
Sin tus caricias soy un vestido viejo, una chaqueta de coderas desgastadas, un abrigo de madre de posguerra. Tus huellas dactilares me hacen falta para seguir el camino que me llevará al lugar donde siempre quise estar y cuyo nombre desconozco.
Igual que un obispo onanista, me paso el día besándome el anillo que me regalaste, absurda baratija transformada en joya de la corona de una soberana rota, capaz de entregar su reino al primer delincuente que, a cambio, le prometa el roce de uno solo de tus dedos.
14 Junio, 2006 a las 14:30
¿Como es ese lugar en el que siempre quieres estar?
14 Junio, 2006 a las 15:16
eso, y qué nombre le intuyes?
14 Junio, 2006 a las 16:01
permíteme Ellita
¡maldigo este mundo lleno de delincuentes!
sólo por hoy
achuchón de hormiguita
14 Junio, 2006 a las 16:48
Celemin, ¿cómo puede ser ese lugar en el que alguien siempre ha querido estar?
Cabaret, prefiero no intuirlo. Si lo adivino tal vez pierda parte de su interés.
Fervoroso, anda ya, pero si tú eres un bandido…
Besos salvajes.
14 Junio, 2006 a las 16:52
Una pregunta no se responde con otra :)
Yo siempre he pensado que los lugares son secundarios, que lo importante es la compañía.
14 Junio, 2006 a las 17:18
me gusta estar en ningun lado
mordedura en la nalga
n
a
g
a
14 Junio, 2006 a las 17:18
El toque mágico de una caricia..cuantos deseos nos deja en la memoria.
Un bikiño Elli.
14 Junio, 2006 a las 18:54
tengo ganas de cruzar el oceano…
14 Junio, 2006 a las 19:05
Celemin, una pregunta se puede contestar de mil maneras, al igual que un lugar puede ser muchas cosas. La respuesta a la tuya está en el texto. Vuelve a leerlo.
Yugen, en ningún lado se debe de estar como en el útero materno.
Azul, deseos grabados a fuego en la piel de quien recuerda.
Cronopio, a nado es peligroso, por mucho fondo que tengas. Elige una buena embarcación.
Abrazo prohibido.
14 Junio, 2006 a las 20:07
yo sólo pasé a dejarte un montón de besos, pero creo que alguien me ganó y te dejó la huella de su mano mientras dormías (nevermind, igual te dejo montones de besos).
;o)
14 Junio, 2006 a las 20:21
no Ellita, aunque no te lo creas soy un rey roto
achuchones sinceros
14 Junio, 2006 a las 21:09
oscuro
h
u
m
e
d
o
rojo carmin
14 Junio, 2006 a las 21:26
En serio? tu alma llora cocodrilos de cristal?? y yo que creía que los dinosaurios que salían de mis ojos eran especiales… maldita sea, tendré que reestructurar mis glándulas lacrimógenas espirituales (que el alma también llora por los ojos, que lo sepas… )
Bueno, me dejo de rollos.
Lo que más me gustó del relato es que te desperezaras. Eso es que dormiste, y era lo que más me preocupaba.
Será una bobería, pero es una fuente de preocupación para mi el insomnio de las personas, me provoca curiosidad… entre otras cosas
Bueno, me redejo de rerollos.
un besito cristalizado ellita linda
14 Junio, 2006 a las 22:14
Jorge, agradezco tus besos igualmente.
Fervoroso, me parece que tienes el día tontorrón. Ea, unos mimitos para ti.
Yugen, qué bello te ha quedado el
h
ú
m
e
d
o
Lau, dormir duermo, pero nunca cuando debo. Lo más difícil es atraer a Morfeo a mi cama. Al parecer no le pongo nada.
Cariños ignífugos.
14 Junio, 2006 a las 22:59
chica lista, con tu permiso me tomo esos mimos
achuchones en contrapartida con buen gen
15 Junio, 2006 a las 0:35
¡Ah, qué suerte tiene aquél xy de huellas indelebles!
Pegatinas de besos.
15 Junio, 2006 a las 0:48
Jajajajajajaja, pobre Morfeo, Ella, creo que lo que pasa es que lo tienes acojonadito. Con fotos como esa no me extrañaría. De hecho el sindicato de capitanes estamos planteandonos ponerte una demanda por lo que esta sufriendo Garfio con ella.
Y al delincuente, regalale las llaves del reino entero, de tus armarios y de tu corazón, si te apetece, pero acuerdate de no decirle donde está el teléfono de tu envenenador particular. Y cuando te hartes de delincuente le invitas a algún daiquiri con pocimilla y punto, eso si, según el protocolo palaciego para envenenamientos oportunos. Ante todo hay que ser civilizado y refinado.
15 Junio, 2006 a las 0:58
Fervoroso, si es que te conozco…
Micky, espero que esas pegatinas no salgan con facilidad.
Amhailt, una ronda para ti y el resto de capitanes. Demandas no, por favor. Por cierto, el daiquiri es mi cóctel favorito. Consideraré tu recomendación.
Mordiscos imborrables.
15 Junio, 2006 a las 6:13
HACE MUCHO TIEMPO , UNA MAÑANA DE DICIEMBRE…ME RECUERDO SENTADA EN EL BAÑO Y MIRANDO CON TOTAL ASOMBRO CINCO DEDOS DE UNA MANO MARCADOS EN UNA MI PIERNAS,DIEZ CENTÍMETROS MÁS ARRIBA DE LA RODILLA…LÓGICO, ERAN DE COLOR AZULADO…
DESPUÉS DE HABERLO VISTO,RECUERDO PRIMERO HABERME REÍDO…DESPUÉS EN MEDIO DE UNA CALMA DESCONOCIDA,HABERME DESPEREZADO…Y EN MIS PENSAMIENTOS MÁS LOCOS LA CERTEZA DE SABER, QUE EL HABÍA DEJADO UNA HUELLA PROFUNDA EN MI VIDA…TAN PROFUNDA, QUE HASTA DURARÍA VISIBLEMENTE,UN PAR DE DÍAS…
A MI TAMBIÉN ME HACEN FALTA SUS HUELLAS…
BESOS PROFUNDOS ELLA
15 Junio, 2006 a las 8:25
La memoria de la piel ayuda a acompasar los latidos del alma.
Me encanta esta ventana a la que llego gracias a un vuelo.
Saludos.
15 Junio, 2006 a las 10:01
Mmmm…
Un solo dedo bien utilizado somete al mas pintado.
Aunque a veces sabe a poco.
Un penetrante beso.
15 Junio, 2006 a las 11:06
Quién será ese hombre al que añoras Ella. Me pregunto si sabe de tus anhelos… sabe que necesitas de sus caricias?
un besito con mucho cariño!!!
15 Junio, 2006 a las 11:07
Cuantas veces esas caricias que marcan son las más suaves, las más valiosas… hasta tu reino entero por un roce, su roce.
(ay, por fin me registré para gemir por aquí, si es que no sé domar mi vagancia) ;-)
Un beso, ella.
15 Junio, 2006 a las 11:36
Carcelera, si la marca era de color azulado es que la mano en cuestión apretó con mucho desenfreno.
Yole, un placer tenerte aquí gracias a un vuelo rasante.
Dr.M, si es que somos de un insaciable…
Van Cleef Arpels, prefiero no plantearme esa cuestión.
Desmartes, bienvenida tú también.
Lametazos ardientes.
15 Junio, 2006 a las 15:46
Qué misterioso es todo, nombres de lugares imposibles, de personas desconocidas… Hay un despertar y, oh, un robo. Alguien se ha llevado algo y ha dejado una huella. Hay que seguir la pista. Continuará, espero.
15 Junio, 2006 a las 16:29
Cómo me gusta esa foto….!!
Y las carpetas viejas con pegatinas semiarrancadas y los jerseys con coderas.
Un beso con pelo
15 Junio, 2006 a las 17:17
………….¨¨¨¨¨..
…………( “““)
…………O). — ¡))
…………/_…. “)
CHUIK…?`……!
…………(___/—_____
…
(eres nuy tierna,
te mando un beso)
15 Junio, 2006 a las 18:06
Creo que uno es el lugar de si mismo y debe ser el primer lugar donde querer estar. Una vez conseguido esto estaremos dispuestos a decir a otr@…
“En todo estas y eres todo para mí, y en mí de ese modo vives”
Creo que ese es el mejor lugar a donde ir.
Cuando eso falla, nos llenamos de restos de manos, labios y palabras.
15 Junio, 2006 a las 18:08
Rafael, me ha maravillado esa teoría del robo.
Juankar, espero que ese beso con pelo sea de los que yo me imagino.
Nadie, qué forma de desconcertarme, pero qué bien te ha quedado el gemido.
Dannan, siempre te presentí un tipo listo.
Arañazos suaves.
15 Junio, 2006 a las 19:30
Qué tristeza me dejaste, Ella…
15 Junio, 2006 a las 20:05
Bonito ejercicio poético… Pero Ella(la mujer) no me cuadra en este texo.
Por cierto… la imágen de obispo onanista… espeluznante…jajaja.
besos.
15 Junio, 2006 a las 20:11
Aún busco esas huellas dactilares que mi piel echa de menos sin haberlas sentido aún…
besos
15 Junio, 2006 a las 20:19
Gaviota, habría preferido que te hubieras inaugurado como orgiasta a carcajadas. Te debo una sonrisa. Bienvenida.
De barro y luz, mejor no te pregunto por la imagen que te cuadra.
Loweitokyo, eso es que andas un poquitín amnésica. Pon tu memoria contra la espada y la pared, verás como recuerdas.
Besos lascivos.
15 Junio, 2006 a las 22:05
Hace poco recordé cómo se sienten las huellas dactilares de otra persona…
Después me quedé ciego, como sin luz.
Le tendré que pedir a Amhailt que diga dónde hay un faro cerca.
15 Junio, 2006 a las 22:43
estás abandonando la senda del antienamoramiento?
15 Junio, 2006 a las 23:06
Casi opino como marce, cuando sientes el hueco de las caricias perdidas, cuando recuerdas con anhelo los susurros, cuando…cuando son tantas cosas, es que al final ha vuelto la Primavera, luego vendrá la esperanza y finalmente el encuentro, seguro.
16 Junio, 2006 a las 0:25
Tio Matt, espero que el capitán te sea de ayuda (a ver si mientras tanto se le olvida lo de la demanda).
Marce, chica, qué complicado, no sé, no quisiera. Qué asco ser tan débil.
Susej, hoy alguien también pronunció el término primavera mientras hablábamos, pensaba escribir un post, así que mejor me callo.
Mirada pecaminosa.
16 Junio, 2006 a las 0:43
Bueno, en mi caso es porque siempre ha habido dos estaciones que me han llamado la atención, porque las dos suponen momento de cambios, Primavera y Otoño, por eso ha sido mi comentario, nada más. Un abrazo fuerte.
16 Junio, 2006 a las 1:36
Tranquila Ella, los abogados y yo no nos llevamos muy bien, asi que nos olvidaremos de la demanda. Lo de la ronda… ¿antes o despues de hablar con tu envenenador?
16 Junio, 2006 a las 2:41
hermoso y profundo escrito, me llegó…me llego sobretodo lo ultimo, eso de que le das tu reino al delincuente que te regrese al amante, al menos un poco, al menos una parte de sus caricias…es el juego eterno de desear, buscar, encontrar y perder, y luego volver a empezar en un ciclo, interminable…creo que aunque duela es preferible a no sentir nada…
verdad?
besitos ella!!!
16 Junio, 2006 a las 5:39
No voy a escribirte nada sobre el tema tía. O mejor, sí: ¿cómo es que te nublas por una baratija tú que eres la más mala de las malas? ¿acaso claudicarás y le darás la razón a ese dobre idiota que me persigue y que te susurra que en el fondo tus corazas son como las enaguas, tenues y transparentes y volátiles? ¿acaso pretendes humillarme con este veneno tan dulce, tan apetecible? ¿o la humillación pasa por el lado de mi piel que nunca, nunca, nunca en esta vida lucirá la esplendorosa huella de una caricia? No, no voy a escribirte.
Y esta noche te vas a dormir sin beso!
16 Junio, 2006 a las 5:44
Ella. por favor, ignora al pobre muñeco, se me ha desbocado, Su Soledad Suele Ser enorme, pero su dignidad transforma la tristeza en furia. Termino pagando el pato. Vos seguí con tus sedas, que tan bien te quedan.
Un roce apenas!
16 Junio, 2006 a las 6:59
Lo de la demanda ya se ha tranquilizado, y es posible que tenga la solución que yo quiero, habrá que jugársela, como cuando te lanzas a la piscina sin haber mirado si está llena.
16 Junio, 2006 a las 13:39
Susej, para mí el otoño va unido, irremediablemente, a nuevos ciclos vitales.
Amhailt, después, después.
Gotita, no sé yo qué decirte, que de pasarlo mal una se harta.
Ventrílocuo, como veo que estás sufriendo una enajenación transitoria por culpa del serrín de la cabeza (que se te recalienta) perdonaré tus desmanes, pero no te acostumbres.
Jorge, no te preocupes, lo disculpo porque eso de no tener piel debe de ser muy duro.
Tio Matt, ¡uy!, eso es kamikaze total. Te puedes abrir el cráneo de cuajo.
Susurros procaces.
16 Junio, 2006 a las 17:16
Yo de pequeña siempre tenía mercromina -tan roja y brillante-en las rodillas. Cuando estaba fresca tenía reflejos azulados y plasticosos. Me gustaba mirar cómo caían las gotas y cómo se expandían por las rugosidades de la piel, microscópicamente. Pintaba sobre las heridas, me daba pena que se curaran, las de las rodillas.
16 Junio, 2006 a las 17:46
Y yo, aquí sin poder sacarme esta pestilencia
16 Junio, 2006 a las 17:52
O sea, que aparte de los favores de la genética, tienes el don de la eterna juventud en las manos de un amante. Que está a tu lado. Que te hace transformar cualquier cosa en tesoro. Disfrutalo
17 Junio, 2006 a las 16:12
“… capaz de entregar su reino al primer delincuente que, a cambio, le prometa el roce de uno solo de TUS dedos”.
Magistral.
El primer ladrón de tu alma que, con sus caricias, evoque las suyas.
Qué barbaridad.
Qué construcción tan deliciosa, qué conclusión tan amarga. :-(
Nada, te dejo ese lametazo adornado de gemido. Por si se endulza un poco la cuarteada piel que rodea la huella de su zarpa. ;-)
17 Junio, 2006 a las 18:43
Pistola de Larra, eras una pequeña sádica con cierto ramalazo masoquista. ¡Qué grima esas costras infantiles en las rodillas!
Apestado, nada más traspasar el umbral de esta orgía dejaste atrás la pestilencia. Me extraña que no te hayas dado cuenta. Bienvenido.
Arca, me ves con muy buenos ojos.
Ardi, espero que tu viaje fuese bien. Gracias por el dulce lametazo.
Besos crápulas.
18 Junio, 2006 a las 12:23
¡Aiii! Ella, de la fiesta no me quedó ninguna huella en mi piel, sólo me dejaron una casa en ruina, llena de flores y regalos. Lo único que todavía me falta es un cocodrilo así (para perderme por completo en esa borrachera) o un príncipe azul que me regalaría un anillo al obispo onanista.
A ti quisiera incluirte en mi embriaguez agradable, con besos más que crápulas.
18 Junio, 2006 a las 23:53
Precioso post. No tengo más que decir, espero me disculpes.
19 Junio, 2006 a las 1:05
Anita, de nuevo, felicidades dobles. No te preocupes por lo del cocodrilo: tiempo al tiempo.
Coco, quedas disculpado.
Abrazo canalla.
19 Junio, 2006 a las 13:53
¿El resto de la piel cuarteada?
Ya será menos… ¿No? :)
19 Junio, 2006 a las 14:35
Misos, muy posiblemente.
Besos bacanalescos.
23 Junio, 2006 a las 3:27
es cierto hay caricias que se extrañan, y lo peor que aún se sienten cuando están perdidas.
besos
26 Agosto, 2006 a las 14:47
Algún día habrá que saber qué pasa con las caricias antediluvianas. Las que estaban aquí antes que nosotros. ¿Sabe el cocodrilo, ese monstruo acorazado, callado bajo el agua con sus ojos húmedos algo de esto? Me mosquea su silencio…