Te sigo esperando
Mister nadie va a quererte más que yo, don jamás te fallaré, el señor nunca estarás sola se ha esfumado en la neblina de todas sus promesas. Diversos XY de la más baja estofa pululan a mi alrededor dispuestos a aprovecharse de mi debilidad transitoria. Anoche eché a uno de ellos de mi casa y de mi cama, lugar al que semejantes alimañas no volverán a acercarse ni siquiera por error.
Hoy me he levantado al mediodía, me he esforzado en comer algo y he puesto el DVD de El paciente inglés, quizá para consolarme comprobando la existencia de hombres capaces de vender su propia patria en nombre del amor, pero al mismo tiempo para torturarme, consciente como soy de que esa clase de hombre sólo llegará hasta mí desde unas páginas o una pantalla.
El siguiente fragmento está extraído de esa película en sepia. Son las palabras que Katharine Clifton escribe en un libro de Herodoto propiedad de su amado, el conde Laszlo de Almásy, mientras aguarda que éste acuda a rescatarla de la muerte:
“Amor mío, te sigo esperando. ¿Cuánto tiempo dura un día en la oscuridad? ¿Y una semana? El fuego se ha apagado. Comienzo a sentir un frío espantoso. Debería arrastrarme al exterior, pero entonces me abrasaría el sol. Temo malgastar la luz mirando las pinturas y escribiendo estas palabras.
Morimos. Morimos ricos en amantes y tribus, y sabores que degustamos, en cuerpos en los que nos sumergimos como si nadáramos en un río. Miedos en los que nos escondimos como esta triste gruta. Quiero todas esas marcas en mi cuerpo. Nosotros somos los países auténticos, no las fronteras trazadas en los mapas con los nombres de hombres poderosos. Sé que vendrás y me llevarás al palacio de los vientos. Eso es todo cuanto he deseado. Recorrer un lugar como ése contigo, con nuestros amigos. Una Tierra sin mapas. La lámpara se ha apagado y estoy escribiendo a oscuras.”
Y yo, que también muero de frío y de otras muchas cosas, tampoco me atrevo a salir al exterior ni a malgastar la luz de mi existencia en tontas banalidades. Después de escuchar estas palabras, sé que cuando me toque partir yo también desearé hacerlo marcada por la vida, orgullosa por saber que la patria de un hombre no vale nada a mi lado, que yo soy su única tierra, su himno, su bandera. Mi lámpara sigue encendida. Ignoro por cuánto tiempo. No importa demasiado: aunque llegara a apagarse, mi mano continuaría escribiendo todos estos sueños. Mientras tanto, amor mío, te sigo esperando.
9 Enero, 2006 a las 12:21
Ja, es lo que nos ocurre a las mujeres de hoy en día. Soñamos con príncipes, y nos encontramos con los Peter Pan de turno…
Besos, a pesar de todo :)
9 Enero, 2006 a las 15:40
Ellita de las horas bajas, te envío una lengua de ánimo, de caricias y pantallas en relieve, para disipar estos momentos de poca luz. Pero al menos ten dudas, no creas que llevas razón. Todo, todo, todo estará ahi cuando abras la puerta.
Achuchones rebeldes de adoración
9 Enero, 2006 a las 16:13
Ella,
Tu brillas.
Las patrias, los himnos y las banderas están muertos.
Tu puedes esperar, inspirar o expulsar.
La mediocridad se deshace ante el calor lindo.
Tu flotas y pesas, bailas y descansas, sufres y amas.
Las pantallas y los reflejos, aunque existan, no pueden rendirte nada de eso.
Es tuyo.
9 Enero, 2006 a las 18:44
Ensillaría raudo mi caballo alado para ir en tu busca y ofrecerte el calor de mis labios…pero… es que no soy príncipe…ni azul…
9 Enero, 2006 a las 18:58
Es que amar duele. Alguien me dijo que el amor es como las rosas: hermoso pero hay que tener cuidado de no espinarse.
Amo tus palabras tan ciertas. Nosotras, intensas y sensibles, tendremos que conformarnos con esos hombres que se aparecen en los libros o en el cine.
Mister nadie va a quererte más que yo, don jamás te fallaré, el señor nunca estarás sola no sabe la soledad que le depara.
Beso caluroso.
9 Enero, 2006 a las 20:01
Pero no solo esperes, busca.
Allí afuera hay montones de personas asombrosas y no todas malas.
9 Enero, 2006 a las 22:59
Sigue esperando y avanzando a la vez, para que te quede más cerca el palacio de los vientos.
Que nunca se apague tu lámpara, aunque da igual, tu luz no lo hará.
Un beso cargado de tinta, para que no dejes de escribir tus sueños.
10 Enero, 2006 a las 1:15
Seguro que aún queda algún principe azul que le importe menos el trono, la corona o el mismo reino que ir a buscar a la princesa cruzando el caluroso desierto y el gélido glacial y subir a lo más alto de la más alta torre para rescatarla del dragón. A mi por lo menos.
Un besito mi querida Ella, y no dejes de escribir tus sueños.
10 Enero, 2006 a las 8:39
Ella, comparto tu sentimiento porque he estado en esos zapatos…y duele. Supongo que es por eso debemos buscar a aquellos que nunca prometen nada, porque como dijiste, al menos nunca nos fallarán y por lo tanto la posibilidad de salir lastimada se reduce.
Un beso.
10 Enero, 2006 a las 9:49
No sé quién lo escribió , pero era algo tal que así :
” Lo importante es amar , no el amante . ¿ qué le importa al bebedor la botella ..? “
10 Enero, 2006 a las 13:17
Deberíamos aprender que en lo mínimo existe algo que nos hace felices. Deberíamos aprender como se busca. Tenemos que desaprender a buscar el lamento en las cosas, que hay gris en el arco iris… pero, es cierto, dificil tarea.
Estamos y debemos aprender a descifrar lo que a simple vista no se vé, pero existe.
Besinis.
10 Enero, 2006 a las 19:57
Tu queja se me ajustaba como un guante hace un tiempo, pero conseguí asumir que el amor es una intermitencia, no digo que sea pequeño ni débil, o que no exista, sólo digo que es una intermitencia que puede darse en cualquier parte y en cualquier tiempo. Son varias las marcas que el amor puede dejar en nuestra vida. Todas valiosas. Hablo de mordiscos. De mordiscos varios que nos da el amor.
Ella, preciosa, muérdele tú también a la menor oportunidad.
Un besazo
10 Enero, 2006 a las 20:12
mi primera visita!
(curioso registro de orgiantes)
la cueva de los nadadores
esa escena es terrible
me acuerdo bien de esa película, la subtitulé
(sigo leyéndote)
11 Enero, 2006 a las 1:53
He leído a Eduardo Galeano esta semana y dice, mira que lindo:
Arranqueme, señora las ropas y las dudas.
Desnúdeme, desdúdeme.
beso cálido y tierno de otro insoportable más
[ojalá que encuentres, aunque ya no quieras buscarlo, son mis deseos]
11 Enero, 2006 a las 13:23
espera, sueña, desea.
sí, pero tambien
intenta, vive, goza.
visitar tu casa es siempre un placer.
y despues de tanto tiempo, más.
besos húmedos y orgíasticos. ;-)
11 Enero, 2006 a las 17:43
Unos esperan, otros desesperan… yo estuve mucho tiempo lamiéndome las heridas, pero ya empiezan a cicatrizar (creo). Pase lo que pase nunca dejes de mirar dentro de los ojos de otro. Y cuando veas algo más que tu propio reflejo, qué felicidad!
Besos.
11 Enero, 2006 a las 18:04
Nunca hay esperanza. Llora hasta que olvides cómo hacerlo y puedas volver a ver la luz del sol de frente. Entonces, mira de frente y golpéate el rostro para que no vuelvas a pensar en él.
Y si él vuelve, que sea otro.
11 Enero, 2006 a las 20:51
Gracias por tu visita. Umb eso…
11 Enero, 2006 a las 22:58
“yo también desearé hacerlo marcada por la vida”
Es mejor una vida intensa que nos marque, que una llena de amores sin sentido.
Un biko ;)
12 Enero, 2006 a las 9:50
Pronto cambiará tu color , ahora ves en gris , … , pero nada es eterno , ya lo verás . Lo que si he aprendido con la vida , es que nada es como es parece al principio, y no se puede estar buscando eternamente … por lo que me quedo con alguien a mi lado que me entienda ( aunque solo sea un 40% ) , que me haga reir ( aunque tambien me cabrea muy a menudo ) , y que a su manera ( muy diferente de la mía ) , me da cariño y placer … no es un principe azul , pero supongo que yo tampoco soy una princesa …
un besito nena …
13 Enero, 2006 a las 14:46
Epoptek, Azul, acomodaos entre los almohadones del sofá que hay en el fondo de la sala grande. Espero que os vayan el vicio y la multitud.
Besos lascivos y abrazos desnudos para todos.
14 Enero, 2006 a las 22:58
Amé el principio, ¿cuántas veces no se han aparecido esos tres hombres en mi vida? Son viejos conocidos…
El amor, definitivamente es un mal del cual no podemos precindir, sobre todo cuando la intensidad es parte de nuestra escencia.
Besos.
15 Enero, 2006 a las 1:01
No desesperes amor, llegaré, un día llegaré. Por ahora cruzo el océano en un fragil cascarita de nuez.
Besos
17 Enero, 2006 a las 3:33
hola ella!!!! me da gusto poder pasar a tu casa, hace rato que no habia venido, como ya entre a la escuela no puedo venir tan seguido,sin emabargo,es un gusto leerte, y darme cuenta de que lo que he llegado a sentir tambien hay mas gente que lo siente, que no estoy mal, por sentirme un poco vacia a veces, por sentir vano el contacto con los demas, por querer botar de mi vida a los tipos que solo me ven como un cuerpo, y que de mi no tomarían ams que eso, gente que no le importa nada mas, gente que finge, gente para la que soy 10 minutos, y no la eternidad…..tambien he esperado a alguien para quien yo fuera su patria y su bandera, y cuando crei hallarlo,el no vio eso en mi, y encontro a alguien mas…pero el ahora, es una estrella (como puse en mi blog), asi arreglo las cosas, asi acomodo la realidad como es, para mi, interiormente….asi, un buen hombre que llegue a tu vida (y a la mia) llegara, y seremos su patria y subandera, y su paz, en el abrazo…
besitos, hasta pronto!!!
26 Febrero, 2006 a las 18:49
Una vez más no creo que sea cuestión de sexos sino de personas. También los hombres (al menos yo) tenemos esa sensación de que la compañera ideal sólo está en la pantalla. Pero no desespero, no desesperes, sé que cuando nos encontremos más desprevenidos aparecerá y vibraremos, reiremos y gozaremos aunque después se vaya de nuevo y volvamos a llorar. Pero nunca debemos olvidar lo que tú dices: llegue o no llegue, tú eres tu única tierra y siempre te acompañarás. No te abandones ni permitas que se apague la lucecita.