Un solo abrazo

Por las mañanas, lo único que debería presentarse cargado es el café que vertemos, aún dormidos, en tazas con el centro de su ser lleno de grietas. Sin embargo, hay días que amanecen espesos de tristeza, con la capacidad de encapotarnos la objetividad, de hacer que nos creamos poco menos que un rastrojo humano. Hoy ha sido para mí una de esas jornadas, y la he sobrellevado lo mejor que he podido, o sea, bastante mal, o lo que es lo mismo: no la he sobrellevado.
Antes de irme a la cama, varios archivos fotográficos adjuntos a un correo entrante en el buzón bacanalesco me han salvado del enésimo naufragio, y entonces he advertido que sigo sumergida en la resaca, y que no una sino mil depresiones posparto creativo valen la pena si detrás de ellas hay un solo par de ojos, una sola sonrisa, un solo abrazo parecidos a los de cada orgiasta que hace ahora tres semanas quiso acompañar en la presentación de su primer libro a una autora de nombre capicúa.
15 Junio, 2007 a las 8:20
Aiss, Ellita guapa, ánimo con esa resaca.
Un besazo grande
15 Junio, 2007 a las 8:30
Ya sabes como dicen que se pasa una resaca….
Tendrás que empezar a preparar la siquiente.
15 Junio, 2007 a las 9:57
Siento haber estado incordiándote ayer con tonterías.
Cuenta con mi hombro, con mi mail o con mi aliento siempre que lo necesites.
Pero claro, a pesar del poco tiempo, eso tú ya lo sabes.
15 Junio, 2007 a las 12:06
Aisss, yo creo que hoy me levanté como tú, Ella… espero que llegue alguien que aporte luz a mi día, a mi día y casi a mi vida…
Me alegra pensar que tú siempre tendrás un orgiasta por ahí que te hará sonreir.
Besos encapotados
15 Junio, 2007 a las 14:38
Ahora sólo queda verlo crecer y, al contrario de lo que sucede con los niños (creo), lo más difícil ya está hecho. Seguro que te esperan muchos más partos y bastantes menos depresiones :)
Los días nublados tampoco están tan mal, aprende uno a recogerse y pensar tras los cristales. Cae el agua y se limpian atmósferas y conciencias. Y los amigos dicen palabras bonitas.
Un beso, capicúa.
15 Junio, 2007 a las 16:31
Hum. Qué blandita. ¿El papel también da un maremoto hormonal?. Por lo menos te ahorras las noches de darle el pecho. La salida de las muelas. Las vacunas.
Ten cuidado. Que en cuanto crezca un poco va a necesitar un hermanito.
Besos amamantados.
16 Junio, 2007 a las 0:22
Piensa que la resaca es sólo la recuperación de todos los sentidos anestesiados por la borrachera. Así que despacito y piensa en todos a los que les gustaría emborracharse de la misma copa. Y no pueden.
16 Junio, 2007 a las 1:09
La vida es rara hasta en las sensaciones que “deben” seguir a ciertos hechos. Mañana todo será más liviana, verás. Y yo me acordaré de ti porque lo es.
Un beso fuerte y un abrazo
P.D. Volví de viaje al día siguiente de la feria del libro, pero mañana voy a comprármeloooooo
16 Junio, 2007 a las 4:03
Acabo de descubrir este sitio…
y ya es de mis favoritos…
Me pasaré seguido.
16 Junio, 2007 a las 11:23
Si te contara yo de resacas de este tipo…. De todas formas, aprovecho para felicitarte por tu nuevo sueño. Quisiera hacerme con un ejemplar, pero si lo compro en la librería no va a ir firmado por ti. ¿Cómo puedo hacerlo?
Ya me dirás algo. Suerte.
16 Junio, 2007 a las 12:05
Comparto esa sensación contigo; es el total agotamiento que sobreviene después de una creación en la que hemos invertido esfuerzo, alma y tiempo. Una dejadez absoluta, una carencia de voluntad arrasadora, un dolor moral y corporal que te macera. Solución que a mí me funciona: descansar de todo, hasta de mí mismo, sin fijarte plazos. Las fuerzas regresan, te lo aseguro.
16 Junio, 2007 a las 13:37
Hay vacíos que no se pueden llenar a voluntad.
Ojalá.
Los dejan los partos largos, las ausencias prolongadas, las decepciones que, por exceso de miedo, ni siquiera se atreven a llegar a la categoría de fracaso, los pudo-ser-y-no-fue, los mejor-lo-dejamos-estar.
Contra ésos, no se puede —ni se debe— luchar. Mejor concéntrate en rellenar vacíos asequibles, alégrate de querer a los que te quieren, disfruta del cariño recíproco, sumérgete en la piscina de los afectos y deja que el agua enamorada se introduzca por cada uno de tus poros, quiérete más. Déjate querer.
Besos de endorfina desde el fondo del mar, sirena de mis entretelas.
16 Junio, 2007 a las 21:21
Se trata simplemente de una cuestión hormonal: una vez pasada la euforia desbordada del nacimiento, la rutina nos lleva a la realidad diaria y debemos llenarnos de nuevo. Ocurre en cualquier proyecto vital. Pero es necesario vaciarse para poder volver a llenarse, así que tómate tu tiempo orgiástico, el que necesites. No tengas prisa. Y si lo necesitas pásate por mi nariz.
16 Junio, 2007 a las 21:52
Ays, que bajón Ella! Siempre pasa después de un parto. Pero es como un descanso para volver a salir con fuerza, ya verás. Los que estuvimos en la presentación de tu libro de forma espiritual, entre los que me cuento, estoy muy segura que te apoyamos todos también.
16 Junio, 2007 a las 22:37
He encontrado este blog por un amigo que me habló también de la presentación del libro. Aún no lo he leído. (No lo tengo pero Gens está haciendo una muy buenas elecciones hasta el momento). Y creo que también me quedaré por este blog, leyendo a escondidas.
17 Junio, 2007 a las 11:38
En mañanas sin sentido pero con tristeza me haré tu camarero. Extenderé a tus pies una terraza amplia que dé al lado alegre de tu calle. Iré poniendo recipientes con gardenias, colocados estratégicamente. Y así, discreto, servil y de punta en blanco, te serviré el desayuno, con café recién hecho, tostadas y un zumo frío y anaranjado.
17 Junio, 2007 a las 12:59
Analgésico perfecto:
Un abrazo suave, caricias en el cabello y susurros al oído que te hagan poner la piel de gallina.
Interacciones:
Piel de gallina sonrisa leve y aún varios efectos más sin comprobar.
Mil besos estivales (pre)
17 Junio, 2007 a las 17:01
El problema en estos casos, no es el café… es el azúcar, hay que echarle dos cucharadas… ¡y olvidarse de la sacarina!
besos
17 Junio, 2007 a las 21:32
Pues sí, depresiones postparto como la tuya quisiera yo pasar unas cuantas. Eso se te pasa enseguida poniéndote de nuevo al tajo. Besos terapeúticos, querida amiga.
18 Junio, 2007 a las 11:01
Súbete a una loma, con cielo tormentoso e incendiario de fondo, aségurate de que la loma es gris (no tomará demasiado trabajo encontrar un túmulo de hierba ceniza en esta ciudad), trata de localizar un tramo desvencijado de valla en algún flanco, a ser posible de madera, y algún árbol desnudo, o al menos despeinado, llama a cualquier dios a declarar como testigo y jura que jamás volverás a pasar angustias, querida Scarlett O’rgía.
No te creas ni una palabra de tu propio juramento, las pasarás.
Pero igual te quedas a gusto, no sé. El caso es que… de todo hacemos experiencia, de todo aprendemos (para la próxima vez, tú y yo nos entendemos), o de lo contrario, y sóo entonces, fracasamos.
Un abrazo, no, mejor, un abrazo talla XXL, no, aún ejor, un estrujabrazo.
18 Junio, 2007 a las 15:16
¿Podría yo añadir un poquito de azúcar durante dos horitas este finde y hacer más liviana tu depre?
¡¡¡Voy p’allá el viernes!!!!
;-)
Besetes,
18 Junio, 2007 a las 15:41
Un honor
18 Junio, 2007 a las 16:53
Pues animo que dicen que el capicua tre suerte…y si no,Yo estoy dispuesta a servirte el cafe y darte un buen abrazo y todo ello endulzado con una gran sonrisa.
18 Junio, 2007 a las 17:57
Los marineros suelen decir: “Noches alegres, mañanas tristes”. Espero que al menos la noche fuera feliz y que ya estés viento en popa y a toda vela. Besos.
18 Junio, 2007 a las 18:01
No, no lo acepto.
Si tu eres un rastrojo humano ¿qué somos los demás?
No, mi señora,eres alguien muy brillante, pero para nada rastrojo o despojo, sino todo lo contrario.
Si acaso tu pecado es ser sensible…
18 Junio, 2007 a las 18:05
A sonreír, cordobesa, y a olvidar los malos momentos YAAAAAA, que, como dice mi abuela, hay más días que longanizas, mujer.
18 Junio, 2007 a las 18:16
Vaya, esto es como la depresión post vacacional, pero sin vacaciones. Venga p’arriba que es normal. Hay tormentas que no dan un respiro y, en contra de lo que pueda parecer, aguantamos porque la adrenalina nos mantiene ahí. Luego, con la calma, te vienes abajo. Lo dicho, ánimo.
18 Junio, 2007 a las 21:19
Por las mañanas, lo único que debería presentarse es una cama después de haber compartido soledades con otros solitarios, venir cargados de alcohol y duermevela y descargados de poesías, canciones y de abrazos –siempre creí que son términos sinónimos y ni la experiencia en bruto ha conseguido descreerme- de otros seres tan necesitados como uno.
El retorno a casa después de la estancia en la cantina forjando un mundo a golpe de palabras, cuando el frío cauteriza las calles y de nuevo nos acecha la sombra de lo que llaman real por cotidiano, es el punto álgido, el que nos define: no sentir remordimientos es la clave para saber si uno está en su sitio. Si se desfallece, tan sólo habrá sido un accidente.
Luego hay que dormir esperanzado en sueños de vivir lo que aún no ha llegado, o lo que se fue y permanece emboscado en algún lugar de la memoria. Y, cuando algo indefinido nos despierta, deberíamos cerciorarnos de que no es la tristeza, porque en lo sueños podremos vulnerarla y en la vigilia sólo sabremos ser su presa.
Y escribir un libro, si de verdad tiene algo que decirse.
19 Junio, 2007 a las 22:42
Las resacas son necesarias. Además son bastante agradecidas porque no suelen durar demasiado. Y te permiten renacer, resurgir cual ave fénix. Sé de lo que hablo, :-)
Besos resacosos.
19 Junio, 2007 a las 23:59
Curiosa manera de describir un nombre. Capicúa.
20 Junio, 2007 a las 12:31
Ella,
Esta es mi primera incursión en la Orgía -no sé dónde me había metido yo hasta ahora, menudo hallazgo…-. Sólo puedo decir que esos días de pesar significan que estamos vivos, podidamente vivos, es verdad. No es fácil encontrarse a veces con uno mismo desnudo, tal y como se muestra ante el espejo. Después de concluir una tarea importante uno siente ganas de huir para siempre, y así no tener que demostrar nunca más que es capaz de algo. Particularmente creo que eso es lo mejor, huir un tiempo y esperar, reconocer que este momento uno no tiene nada más que aportar al mundo. Siento que sólo así se puede volver a empezar desde cero, aprendiendo a respirar, a comer, a charlar de cosas tontas con personas que a veces también son tontas, a juntar letras que igual no digan nada, hasta que vuelven, poquito a poco, Las Ganas -así, con mayúsculas-.
Me pongo a tu disposición para lo que pueda ser útil: una charla, un abrazo, un grito, lo que sea.
Besos,
David
20 Junio, 2007 a las 12:48
Estate tranquila. Sabes que pasará.
Un besazo y ya sabes dónde me tienes.
20 Junio, 2007 a las 13:28
Por las mañanas a veces me levanto inadecuadamente, contra el mundo. Me jode poner el pie en el suelo, estaba tan bien durmiendo… pero me concentro en el esfuerzo de abrir los ojos y olvido lo demás, así empiezo a verlo todo más claro -esa idea del poeta tan intensa-. No hay oscuridades sino las del alma, y no existe. Cabreos los justos y para conversarlos. Las resacas se quitan con cerveza y pepinillos; “dobledosis”, Ella, disfruta. Lo vales.
21 Junio, 2007 a las 0:27
Muchas buenas vibras y mimos a montones corazón!!!
Bikos siempre :D
21 Junio, 2007 a las 3:10
Esta semana ha sido extraña. Me he pasado cada día por este gemidero para escuchar vuestras voces, pero no he convocado el ánimo necesario para alzar la mía.
Quiero que sepáis que ha sido maravilloso volver a encontrar por aquí a los orgiastas de siempre, a alguno que otro que se despistó de la bacanal perpetua durante largo tiempo y, cómo no, a los nuevos, a quienes deseo dar una calurosa bienvenida.
Vosotros mantenéis viva la llama de este sitio. Me mantenéis viva a mí.
Besos ignífugos.
21 Junio, 2007 a las 5:25
Los besos ignífugos son cancerígenos: saben a asbesto.
Siempre preferí los incendiarios.
Ánimo.
21 Junio, 2007 a las 18:30
“mirar los ojos que me miran”, ¡guauuuuuuuuu!.
No te preocupes, encanto, por que se hayan tomado las musas unas vacaciones, regresan cuando menos te lo esperas o cuando más ahínco pones para que vuelvan…
Mientras tanto, toma besitos de gemidos, a ver si te llegan, a ver si te llegan…
22 Junio, 2007 a las 22:13
Hubiera abandonado la ciudad del barrio rojo para estar contigo en tu noche con los demás orgiastas. Una vez más, el destino quiso ser irónico conmigo.
Que te sirvan de algo al menos mis abrazos y besos desde la distancia.
Besos revitalizadores!
25 Junio, 2007 a las 16:34
Esas mañanas que serían salvadas con un buen abrazo y se qeudan ahí, desnudas esperando el abrigo que nunca llega … a veces cosas como un mail pueden ser tan arropantes como el abrazo verdad? Es curioso porque la mañana del 14 (y un montón más pero esa la recuerdo bien) fue dura de narices. El teléfono no consiguió arreglarlo ni el mail ;) hasta que no vino la mañana del 15 igual de hijadesumadre y entonces sí que el móvil consiguió arreglarlo. Demos gracias a la tecnología pues ;).
Besos guapísima.
9 Julio, 2007 a las 9:43
‘besos ignífugos’
¡qué chica más grande!
Qué grande esta chica.
A sus pies