Una milonga. Tres tangos (II)

Después del tercer tango, Gastón me acompaña a mi sitio. En el asiento de al lado, Nacha, mi profesora, fuma y habla con una chica. Cuando me ve, me sonríe y me ofrece la mejilla solicitándome un beso. Luego me pregunta cómo estoy y me mira de arriba abajo.
- Pero qué linda venís.
- Qué va, tú sí que estás guapa. Me encanta tu vestido.
Nacha no es despampanante, pero se arregla muy bien. Es la Imelda Marcos de los zapatos de tango, todos supersexys, con un tacón suicida. Ella misma los diseña. Se pone unos distintos para cada milonga y, a pesar de lo prohibitivo de los precios, los vende como churros.
Por el rabillo del ojo compruebo que, mientras hablamos, mi profesor nos vigila. Decido darme la vuelta, y allí está, tomándose un whisky en su cubil de pinchadistos, con una cara de rata que tira para atrás. Gastón es un roedor de cloaca milonguera.
Después del breve momento relaciones públicas, Nacha retoma la conversación que mantenía con su expectante interlocutora:
- Anoche dormí fatal. Cada vez soporto menos esa reputa Malasaña.
- ¿Y por qué no utilizás tapones?
- Gastón sí que los usa. Yo ya no sé qué mierda hacer.
La bombilla se me enciende: mis profesores viven juntos. ¿Habitaciones separadas o una sola cama de desenfreno tanguero?
Me levanto para ir al baño. Cuando me dispongo a entrar en el de señoras, noto que, desde atrás, alguien me acaricia una mano. En este caso concreto, las artes adivinatorias sobran. Antes de que pueda darme cuenta, la mano ajena agarra la mía con fuerza y me lleva hasta un rincón del pasillo que comparten los servicios de ambos sexos. Gastón está ahora frente a mí, observándome con una expresión circunspecta que él debe de considerar de lo más interesante, pero que a mí me causa risa. En un visto y no visto, me da un beso en los labios tan blando y tan inocuo que me sabe a guardería. Ni siquiera he de zafarme de él: tras su actuación estelar, se aparta de mí con semblante de bobo feliz y realizado.
- Pero, ¿tú qué crees que estás haciendo?
- Besarte, ¿no lo ves? –me dice sonriendo, el muy tarado.
- ¿Tú eres imbécil o practicas por las noches? ¿Así consigues tú los besos?
Entonces me asalta la sospecha de que ese tipo engorda su bulímico ego con besos robados no correspondidos. En medio de mi cabreada perplejidad, alguien pasa hacia el baño con una urgencia tan grande que no repara en nosotros, sin embargo, puedo oler el nerviosismo de mi profesor, que, sin mediar palabra ni responder a mis preguntas, se marcha con el ceño fruncido, temeroso ante la posibilidad de que nos hayan visto juntos. Yo me meto en el servicio y me miro en el espejo: ¿por qué no le he dado una hostia?
La persona que entró en los lavabos es Malena, una compañera de clase con nombre de tango, pero tan española como yo, que se dedica a soltar babas cuando tiene a Gastón cerca. Después de tirar de la cisterna, la enamorada del amor me saluda con efusividad y me pregunta dónde andaba. Me dice que ella y Javier, otro milonguero novel, han llegado hace un rato y no me han visto el pelo. Con lo cotilla que es Malena, nuestro profesor se echará a temblar cuando nos vea regresar juntas a la sala, aunque es evidente que ella no ha sido testigo de nada, de lo contrario, le habría faltado tiempo para montarme un espectáculo al más puro estilo “qué fuerte, tía, qué fuerte” o “a Dios pongo por testigo de que tal o de que cual”.
Camino de nuestro sitio, Gastón rapta a Malena y se la lleva a la pista. Yo aligero el paso en un intento de escapar de las olas babosas que empiezan a bañar mis pies.
13 Enero, 2006 a las 21:21
cómo decían?
en el tango el único que no toca es el que toca?
parece que gastón quería comprobarlo
besos
14 Enero, 2006 a las 15:15
La historia está tomando un cariz muy interesante con el último giro argumental, que, a buen fin, será tan solo un granito más, o una nota más del leiv motive del tango. Aunque Gastón bien podría ponerse sus botas de caza para la proxima incursión en la pista de baile. =)
Besitos preciosa.
14 Enero, 2006 a las 18:45
Estaba a punto de pedirte , que siguieras con la historia del tango. No es que tus otros relatos no me gusten , al contrario, pero me tiene intrigada este Gastón … Esto está cogiendo un color interesante …Volveré a releerte , me gusta hacerlo…
un beso
14 Enero, 2006 a las 19:06
Epoptek, ¿has ido a alguna milonga? Lo parece.
Angelgris, ése no se quita las botas de caza ni para dormir.
Lapradera, tú puedes pedirme lo que quieras.
Besos húmedos y gemidos ensordecedores.
14 Enero, 2006 a las 23:03
Mi querida Ella, admiro tu inteligencia para salir del paso con Gastón. Creo que eso es lo que lo está atando a ti, sin darse cuenta el cazador está siendo cazado y creo que eso le tiene un tanto inquieto y molesto.
Bien jugada esa mano!
15 Enero, 2006 a las 1:07
El troesma está provocándome vergüenza ajena ¡como besar con un acolchado en la boca en lucar de comerte el hígado!
Pero por otro lado, tu texto me provocó una extraña sensación, un dèja vú. Es como si ya te hubiese leído el último fragmento. Raro ¿no?
Un ardoroso beso que revierta tu sensación pastosa de haber robado una mandarina insulsa.
15 Enero, 2006 a las 1:08
Hola:
Caray, aquí no entra cualquiera… ¡Cuánta seguridad!
Me ha gustado tu relato, espero poder seguir leyéndote a menudo.
Un besito.
15 Enero, 2006 a las 14:59
Ginger ale, atado no lo sé, pero inquieto…
El Ventrílocuo, ¿tú teniendo un déjà vu? Seguro que presenciabas la escena parapetado tras alguna de tus máscaras.
Heather, bienvenida, pasa y acomódate. Te encantarán los orgiastas.
Abrazos desnudos.
16 Enero, 2006 a las 15:26
¡Qué buena estar de vuelta! Echaba de menos tus tangos feroces.
Un abrazo.
16 Enero, 2006 a las 16:51
Primero….gracias por tus palabras. La verdad es que son un bálsamo.
Y… pese a que el “estilo” de Gastón no es el mío, me dijeron recientemente (un argentino, tanguero de pro) : “El tango ha de entrar por la cabeza, pero salir por la polla” Oye…pues igual es eso…
La última frase…memorable.
Un bso.
16 Enero, 2006 a las 17:26
Ya le diste la hostia…..y de tantas vueltas que dió se tuvo que agarrar a Malena.
Asi se conducen los globos a los que no se les ata la boquilla.
Orgias de abrazos
16 Enero, 2006 a las 18:51
Bubastis, cómo se te echaba de menos. Qué bueno, tenerte de regreso, descalzo y desnudito.
De barro y luz, me parece a mí que estos tangueros llevan esa frase (la que te dijo el argentino) cosida en los calzoncillos. Por cierto, de nada: aunque te tomes un tiempo, en esta orgía esperaremos, ansiosos, seguir escuchando tus gemidos.
Juankar, lo de los globos con la boquilla sin atar no tiene precio.
Mordiscos en el cuello.
16 Enero, 2006 a las 21:34
ah! Ella, el amor te ronda y tú como embrujada por los maleficios de Puck ves un asno donde hay un bello doncel…
…me voy recogiendo flores por la ribera del río, flores, bellas flores, oigo que me llaman, Ofelia, Ofelia…
^
16 Enero, 2006 a las 22:22
Siempre el tango…..complice y seductor de vida.
Mil bikos.
17 Enero, 2006 a las 3:19
gimo….
tomar tu mano y robarte u beso
dejarlo estacionado
sin mirar atras…
sin importar consecuencia…
solo porque si..
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gracias por sus opiniones
un beso
adios!!
te invito a llorar
17 Enero, 2006 a las 3:42
ese profesor de tango si que es un zorro!!!!!, y enfrente de su esposa, o casi…lo que su esposa (nacha, que bonito nombre, muy sugestivo sobre su trasero, jejejjeje)deberia de hacer, es pagarle con la misma moneda, y llevarse el premio…de que besa mejor que el´, jejejjejjejje
pd.me encanto esa descripcion del beso que te dejo sabor a guarderia, muy bueno!!!
besitos!!!
17 Enero, 2006 a las 10:34
Manías mías, ¿cómo decían? ¡Ah!, sí: no se hizo la miel para la boca del asno.
Azul, pero qué bien te has integrado en esta bacanal.
Lady Dragonfly, sabes que tu invitación siempre es aceptada con gusto.
Gota de tinta, asiste a clase y estudia, pero nunca abandones tus vicios.
Chupetones con marca.
17 Enero, 2006 a las 17:14
Je. El mundo está lleno de babosos. Con besos babosos. Aghh… Es que estoy recordando uno… Me voy al baño…
Besos (no babosos y no viscosos)
17 Enero, 2006 a las 19:27
Llévenselo los diablos…
Pongo a Dios por testigo de que odio a ese hombre por haber profanado tu boca.
17 Enero, 2006 a las 22:11
No soporto a las personas así. Los derechos se otorgan, o se ganan, o se conceden. Nunca se roban, y el derecho a besarte debe valer lo suyo :)
Aunque pensándolo bien… un beso!
18 Enero, 2006 a las 12:28
Suerte que volvimos al tango y a su innata sensualidad. Mi
fetichismo me empuja a la curiosidad por los tacos criminales que
señalas, lástima que por lo que veo tú no eres afecta a esas
emociones un tanto fuertes.
18 Enero, 2006 a las 12:52
Martika, no recuerdes, no recuerdes, y mucho menos resbales.
Misósofos, jaja, me encanta cuando te pones melodramático.
Rafael, un beso para ti.
Fander, un día de estos te enseñaré mis tacones.
Cosquillas orgásmicas.
18 Enero, 2006 a las 14:31
Enhorabuena Ella. Lo has contado con tanta realidad que hasta he sentido ese blando beso de guardería ¡puaggg!!
Tus episodios de baile son a veces de lo más hilarante XD
Besos a dar y tomar pero sin babas ;)
18 Enero, 2006 a las 15:25
¿Te has puesto a pensar que un tacón suicida es a la vez un potencial tacón asesino? La sola idea de una mujer caminando sobre un arma blanca es parecida a la caricia helada de un filo. ¿El calor dices? Bueno, la casa invita. Besexcesos!
18 Enero, 2006 a las 17:00
Que bueno por fin pude entrar, reconozco que me costo un poco si no fuera por tu ayuda hubiese terminado posteando a tu correo.
Te reitero nuevamente que me gusto mucho tu blog, la forma en que escribes, ese trazo vivenciad que tienes es como una buena bitácora de tu existencia.
El tango siempre me ha remontado a recuerdos de mi infancia. Mis abuelos vivieron unos años en Buenos Aires y desde que tengo uso de razón se ha escuchado tango en mi casa, ahora es mas por nostalgia, ellos ya no están con nosotros, pero aun vive el buen tango dominguero y la voz ronca del tata.
Creo que los besos robados son los mejores, esa ansiedad de besar a una mujer que tienes en frente, acariciarla con los labios, sentir la frescura de su boca y la fragancia de sus besos.
Nos leemos un beso.
18 Enero, 2006 a las 22:49
Sonela, guapa, últimamente no te encontraba en casa. Me alegra comprobar que vuelves a la carga.
Fander, ¿una mujer caminando sobre un par de navajas afiladas, dispuestas a actuar? Me encanta.
Paulo, es un placer tenerte por aquí. Acomódate, ve haciendo amigos, y comprueba que en esta bacanal también disfrutamos del silencio de los grillos.
Besexcesos, como los del chico de la Patagonia.
19 Enero, 2006 a las 4:14
Alguna vez alguien me dijo que los besos robados son los mejores, porque son inesperados e inolvidables…y para mí, él tenía -y tiene- toda la razón. ¿Tu qué opinas?
19 Enero, 2006 a las 20:26
Ana, querida, supongo que el valor que cada uno dé a un beso robado dependerá del sentimiento que le inspire el ladrón de turno. De lo que no hay duda es de que siempre resultan sorprendentes, aunque en algunos casos sean más esperados que en otros. Hay cacos de un previsible…
Besos consentidos.
29 Enero, 2006 a las 12:09
o gastón cambia de actitud o creo que no tiene nada que hacer…contigo. con malena puede que sea otra cosa ;D
un placer
24 Febrero, 2006 a las 0:48
Me encanta esta historia. ¡Me encanta!
Cuidado, que al final te lleva el huerto. ¡Todos los engreídos perseverantes tienen esa estrella! Y estrella no es nombre de tango, ni de cash. Ni deja huella.
Aquí, el carlichis (;D), que echaba de menos la perpetua. Encantado de pasar por aquí.
¡Me encanta esta historia! ¡Caña al gastón! o mejor, Bastón al Gastón!!
24 Febrero, 2006 a las 1:12
Y veremo a vé si al finá te lleva al huerto del tío raimundo, como decía antes, y tendremos que entonar todos los orgiastas aquello de:
pero Ella no quéria oiga, Ella nó queria!
;D
31 Marzo, 2006 a las 18:24
Estoy enamorada, mortalmente enamorada, un ligero ataque de caspa y sucumbiría como rata envenenada.. (parafraseando a Henry Miller.) El hombre que me roba los sueños se llama Cristóbal Repetto y es el que me canta todos los tangos que bailo en estos últimos días. Tiene una voz que parece venir del pasado( voz de Gramofón, lo llamó una revista de Hamburgo), una cara mezcla de sioux con Kusturica, y una sensibilidad que no es de estos tiempos. Altamente recomendable.
15 Septiembre, 2006 a las 23:50
Qué tío más patético :-)
Lo preocupante es que ese método le habrá funcionado para ligar muchas veces, y así se cree mr. Macho…